Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe.
Wikipedia
12 de marzo de 2009
JOSÉ LUIS HERNÁNDEZ CASTILLO / UMBRAL DE MUERTE
11 de marzo de 2009
PAUL REBEYRROLLE / TORTURA
10 de marzo de 2009
TOMÁS SÁNCHEZ / PAISAJE PARA FLUIR
9 de marzo de 2009
JACK LEVINE / EL PRISIONERO
5 de marzo de 2009
RICHARD LINDNER / ¿REFERENCIAS NECESARIAS?
JOAO DO CARMO / DESCIFRAR
Pero yo no sufro de esa desilusión radical de la que habla, al contrario padezco la adicción del que sigue queriendo ver.
Y así, ante dos trabajos de este pintor, uno de los cuales está afortunadamente en mi poder, te queda en la mirada otra dimensión y emoción con la que encarar el imaginario visual.
Pues estamos ante el desarrollo de una pintura de máscaras, seres deformes, apariencias antropomórficas, en las que se advierte una percepción del dominio, del poder, de una antinomia cruel de lo humano y su arquetipo, de la brutalidad de nuestro propio sufrimiento.
El vigor y reciedumbre de las formas no admiten pérdida, y las gamas cromáticas que las fijan y definen lo hacen con la sumisión de lo que converge en una misión irredenta e iconográfica como la que él está construyendo.
Hoy veo a mi amigo y pintor Humberto Viñas leyendo en el malecón. Me cuenta que es una imposición de éste a la que no ha podido escabullirse. Se trata de un libro que es una apología sobre las virtudes que adornan a este dios de piedra, entre ellas la de ser un héroe romántico forzado a cometer el mal, por nostalgia de un bien imposible (Albert Camus). El autor es anónimo y posiblemente pagado con la salida al exilio.
4 de marzo de 2009
MARTÍN PÉREZ IRUSTA / LO VISUAL
2 de marzo de 2009
MANUEL VIOLA / ABSTRACCIÓN Y MUNDO
26 de febrero de 2009
ADRIANA VAREJAO / CABEZAS

25 de febrero de 2009
ORLANDO BOFFILL HERNÁNDEZ
24 de febrero de 2009
GEORGIA O´KEEFFE

23 de febrero de 2009
GERMAINE RICHER
22 de febrero de 2009
LOUISE NEVELSON

19 de febrero de 2009
FROILÁN LEÓN OROZCO
JOSÉ MANUEL BROTO
Ya no hay signos de representación, el parecer se manifiesta como un ser que se ha deconstruido para aparecer más, ser todo lo que plásticamente no ha sido.
José Manuel Broto, artista aragonés de extensa y dilatada singladura, siempre ha cifrado su filosofía pictórica en la exploración de la masa cromática para extraerle el recóndito flujo que informa su naturaleza.
Nunca se ha detenido, simplemente ha contemplado y escuchado el murmullo del agua, la ferocidad del fuego, el silencio de la piedra, el monólogo del pigmento, la angustia de la luz.
Y ha tanteado, indagado y percibido, y a medida que lo iba hallando nos iba transmitiendo el misterio envuelto con una claridad que irradiará para siempre.
Mi amigo y pintor Humberto Viñas me envía la imagen abstracta de un malecón hospitalario en un día de luminosidad fuerte, de mar intensamente azul y de canto sublime. Ha querido engañarse a propósito con una belleza que no existe y con la magia del que ha perdido la mirada.