SANDRA VÁSQUEZ DE LA HORRA (1967) / DEMASIADO LIBRES


  •  El artista español Alcorlo cree que no es posible entender el mundo, ese entramado variopinto, sin el hilo conductor del dibujo, alma de la pintura. Él nos lleva por los infinitos vaivenes de la forma.


  •  La chilena SANDRA nos enfrenta a unos vaivenes que tienen un fondo oscuro, una caída libre sobre lo contumaz de la muerte, sobre la idea infernal eterna, sobre la osamenta que es un futuro cargado de agonías, estertores, también de ironías y depuraciones.


  •  Es el cuento intemporal de nunca acabar, el que encierra un juego plástico de introspecciones y aleluyas, de encierros y bailes en círculos diabólicos, de vivos y muertos tratando de saber qué es el espíritu (la carne ya está frita) y por eso quizás llega un momento que no nos guste, para los que nos queda de él al fin y al cabo.  

Y con algunos ardides 
voy viviendo, aunque rotoso,
a veces me hago el sarnoso
y no tengo ni un granito,
pero al chifle voy ganoso
como panzón al mais frito.
(José Hernández)

LIDO RICO (1968) / LAS PAREDES SE HORRORIZAN


  •  Dentro de los muros y paredes hay misterios ocultos que de repente un agente nos los descifra y aún va más allá, nos los muestra con sus claves y significados de humor y de horror. Hay un sentido de la impudicia que no anula la razón, la hace más auténtica si nuestro pensamiento visual no se agota en los pormenores.


  •  Hay también un pesimismo existencial con el que convivimos en nuestros espacios habituales sin darnos perfectamente cuenta que está ahí, atrayéndonos cuando descorremos la cortinas o tiramos tabiques o paredones. No hay posibilidad de evitarlos porque son nuestros fantasmas, y cuando son tan íntimos los percibimos dentro.


  •  Después nos viene a la mente el impulso de la horca, de la intromisión, del dislate, de chupar de la pureza neoplasticista, de encapucharnos, de destruir supuestos valores éticos y estéticos, de disfrazarnos y convertirnos en uno de ellos con el mejor talante, con la más hipócrita sensación de engañarnos contemplando estas obras del murciano RICO.   

-Con el cuento de la guerra
andan matreros los cobres.
-¡Vamos a morir de pobres
los paisanos de esta tierra!
Yo cuasi he ganao la sierra,
de puro desesperao....
-Yo me encuentro tan cortao
que a veces se me hace cierto,
que hasta ando jediendo a muerto....
-Pues yo me hallo hasta empeñao.
(Estanislao Del Campo)

NIKOLAY POLISSKY (1957) / CREO CIELOS ABIERTOS


  •  Para el ruso POLISSKY lo más importante es el mito, la realidad sola no significa nada.


  •  Pero sus instalaciones y construcciones en medio de una vasta naturaleza intentan competir con ella en el marco de un contexto de insuficiencia paradigmática de lo que el arte debe generar en cada momento, en cada etapa, en cada época.  


  •  Sus obras quieren marcar un nuevo hito que se alimente de imaginación, fantasía, tecnología y cosmos. No obstante, no olvida que en ese todo caben también las referencias ancestrales, los significados de espacios que se mantienen como locuaces interlocutores del hombre.    


  •  Y también les confiere una luz nueva que rompe las sombras sin aislarlas, porque ese color lumínico impacta a la manera de una aparición imprevisible que sustenta la creación de un mundo hasta ahora posiblemente ignorado. Estaba tan oscuro que era difícil verlo.  

Naufragio del momento
desmemoriado, asido
a doble soledad sin pensamiento
desde un mundo abolido,
¿muerto o renazco en este mar de olvido?
(Rafael Alberto Arrieta)

CAJSA VON ZEIPEL (1983) / ¡QUÉ HACÉIS!


  • André Breton, desaforado, gritaba que el único arte digno del hombre y del espacio, el único capaz de llevarle más allá de las estrellas.......... es el erotismo. 


  • Las figuras de la sueca VON ZEIPEL son terriblemente blancas, virginales, pero en sus gestos manifiestan una obsesión que no esconden, simplemente la muestran y en gran tamaño para que el espectador sepa que esos miembros, esos cuerpos están pensados para ofrecerse siempre en una erotización global. Quizás así nos iría mejor. 


  • Ya no hay escándalos que valgan, es, al contrario, la legitimidad de otros tiempos la que es ofensiva e irritante. Ésta ya no, ésta a su vez es la coreografía que en su exterior es muy vociferante y provocadora, en su interior, es esa poesía que visualiza, es un canto desnudo a lo que podemos ser en cada momento, en cada día que pasa, dándole tal sentido a la belleza canónica que no tendrá más remedio que configurar otra fe estilística, ceremonia incluida.   

Que pueda reanimarse allí mi lodo,
pobre lodo de animal cansado,
por viejas sendas, de rodar, hastiado.
(Alfonsina Storni)

THEO JANSEN (1948) / YO QUIERO UNO


  • Estos entes o criaturas profundamente visionarios caminan cerca del mar, no implican amenaza alguna sino la condición de una naturaleza que se ha transformado, que es producto de la ingeniería y el arte, lo visual y el prodigio.  


  • El holandés JANSEN, escultor cinético, ha creado estos fenómenos para que nos sirvan como una confrontación a nuestros sentidos y a nuestra razón. Que fulminen aquellas creencias sobre lo que es posible o no, que la mirada que posamos en ellos se abra al estupor, al asombro, a una utopía que podemos tomar como falsa o verdadera pero nunca como un suceso anodino y neutro.    


  • Si la contemplación dentro de esos espacios y atmósferas, que inciden de manera oportuna y crucial, es irreal, también lo es una parte importante de nuestra historia, de la evolución conceptual y emotiva que tienen estos acontecimientos que se producen delante de nuestros ojos. Estamos, ante estas cosas, seres, elementos, como ante una visión de la que no pensábamos que la tuviésemos tan cerca.    

Perder la mirada, distraídamente,
perderla, y que nunca te vuelva a encontrar;

y, figura erguida, entre cielo y playa,
sentirme el olvido perenne del mar.
(Alfonsina Storni)

YOEL DÍAZ GÁLVEZ (1979) / SOMOS CUERPOS EN LOS QUE PASA ALGO


  •  Los artistas figurativos cubanos del presente siempre tienen unas referencias muy concretas a la hora de concebir su trabajo. No se vislumbran difusos, extraviados, sin identidad, al contrario, remarcan la misma, sean las circunstancias que sean. 


  •  Pero además, como YOEL, se ligan a sus símbolos, a sus ultratumbas, a sus creencias más íntimas y desgarradoras, sin olvidar que su configuración formal ha de alcanzar ese ensamblaje de práctica plástica e ideario con una penetración tan insólita y visual como sea posible.  


  •  En estas obras hay delirio, perfección, belleza, anhelo, desesperación y ese aislamiento isleño que desampara, que no ofrece refugio, que deja que la desnudez sea el principio y el final, la vida y la muerte. Entonces sí que podemos afirmar que la formulación pictórica, hoy tan despreciada, nunca deja de rescatar lo prodigioso, lo que uno contempla desde la sensualidad hasta la razón, pero sin abdicar de la emoción. 

 Mientras vaciaba el pomo, caliente, de mi pecho,
no sentía el acecho,
torvo y feroz, de la sirena negra.
Alfonsina Storni).

CARLOS LARRACILLA (1976) / ¿QUÉ ES LO QUE ME IMPIDE PINTAR LO QUE HUBO Y TODAVÍA HAY?


  •  Hay pintores que nunca abdicarán de su condición de tales por modas, tendencias, corrientes o escuelas que pasen por su vida. El placer de conocer a fondo su oficio, de desplegar vuelo gracias a él, de retomar los clásicos, beber en ellos, traerlos al presente con nueva enjundia, todo es un ejercicio insobornable en aras de la pintura y lo excelso que hay en ella. 


  •  Y nosotros, espectadores, no perdemos de vista la perspectiva, pues toda obra de una parte tiene una forma; de otra parte, un significado, y en lo más finalista, un sentido. Pues estos tres ingredientes fundamentales están aquí reunidos para demandar una atención que va más allá de la impresión inmediata.   


  •  En esta figuración coinciden visión, definición, historia, resurrección, virtuosismo y conciliación. No hay impostura de renovación, de fenómenos nuevos y señaladores de lenguajes subversivos, no, simplemente hay un placer, digamos, eso sí, extasiado de la pintura y su plástica. Y que no nos abandone.  

Y cuidado: hay cabezas cuyo extraño fulgor
atrae tanto el lauro como el negro dolor.
(Bartolomé Fernández Moreno)

DETLEF KAPPELER (1938) / LAS FURIAS


  •  El alemán KAPPELER, residente en la Costa Da Morte gallega, ha invocado a las furias de esa geografía para expresarlas en el momento de su máxima cólera. Son sus gestos y sus rasgos los que aparecen, los que dejan al hombre convertido en uno de sus esclavos y sin posibilidad de redención.  


  •  Es un expresionismo extremo que no nos permite ser pasivos, que nos hace participar en esa revelación a la que contemplamos como una realidad y percibimos como un reconocimiento. Y sí, hay una clarividencia en mostrarnos ese cataclismo con su densidad cromática grabando a fuego la esencia de la tragedia.


  •  Aquí coinciden visión y definición, hasta culminar en un lenguaje que busca la rebelión, la destrucción, por ser la amargura de conciliar ira y prodigio, poesía y maleficio, éxtasis y un mensaje maldito. Pues bienvenido. 

Tú caerás en la sombra impenetrada
donde yace la cáscara ya rota....
¡Donde van las palabras del idiota:
a la nada sin nada de la Nada!
(Almafuerte) 

BERNARD RÉQUICHOT (1929-1961) / NO SÉ QUE PASA EN MI CEREBRO


  •  El francés RÉQUICHOT se suicidó cuando tenía treinta y dos años, quizás, entre otras cosas, porque su obra, la que estaba haciendo, ya no llegó a desconcertarle ni asombrarle por más tiempo (Philip Guston).   


  •  Quizá porque ese proceso de descubrimiento a través de la creación y su capacidad para la exploración había llegado a su fin. Es posible que ya no buscase aquello que no se conoce, aquello que se te revela o que queda al descubierto inadvertidamente. 


  •  O que se empeñase en crear un mundo cuando lo más fácil es encontrarlo (Kit White). El caso es que su cerebro estaba, acaso, agotado y mascaba su impotencia, o simplemente obsesionado y perdido en su frustración. Pero lo cierto y verdad es que podría haber sido un gran herrador plástico.

A las cosas de mi tierra,
tal como son las divulgo.
No saboreará el pastel
quien se quede en el repulgo.
(Leopoldo Lugones)

MARÍA MARTINS (1894-1973) / TIRAN DE MÍ


  •  Hacer que la forma tenga su propia razón y se manifieste como tal. Que ella guíe la condición absoluta de lo que aparece, de los que son entes profanadores, vestigios inconfesables, dueños de vidas y muertes. 


  •  Que sean orgánicos, retorcidos y sensuales, que lleguen o no evocar, que su discurso agote al nuestro, que tengan su talento para marcar las señales del intercambio, los signos incomprensibles de su misterio.  


  •  La brasileña María Martins ha sido una iluminada como mediadora, como hechicera creadora de estas culminaciones improbables, astutas, crueles o amorosas, fruto de una historia arcaica o de un presente vivo que nos seduce y atrapa. Mi mirada ya ha quedado dentro de ellas.  

Tu risa amenaza como los puñales
como un moribundo se tuerce tu mueca.
(Leopoldo Lugones)

ENRICO DONATI (1909-2008) / DICEN QUE HE SIDO EL ÚLTIMO


  •  Dicen que el ítalo-americano DONATI fue el último surrealista de aquella época, la del inicio. Porque hay que anticipar una consideración básica, como es que el surrealismo nunca ha dejado de existir por la sencilla razón de que vivimos en un mundo que no ha dejado de serlo y que ese movimiento se va ajustando a esas realidades con una flexibilidad constante.




  •  La obra de este artista encaja a la perfección a lo podríamos llamar el breviario surrealista, destacando y configurando una vía propia como la construcción de esas formas aladas que flotan en un ámbito desconocido, abismal, que parecen plantas o criaturas abisales pacíficas y al mismo tiempo amenazadoras.     


  •  Formas y colores que, al estar en una movilidad permanente y en un hacer y deshacerse, conjugan vínculos nuevos que dan pié a los contenidos buscados o sin buscar con innovadores planteamientos.

¡Sólo, el niño se ha vuelto hombre
y el hombre tanto ha sufrido,
que apenas trae en el alma
la soledad del vacío!
(Olegario V. Andrade)

JACQUES HÉROLD (1910-1987) / EL CUERPO HUMANO ES EL MÁS SURREALISTA


  •  Oigamos al rumano HÉROLD, uno de los más grandes representantes del surrealismo, en lo concerniente a que la cristalización es una resultante del futuro de la forma y el material, por eso la pintura debe alcanzar la cristalización del objeto.


  •  El cuerpo humano, añade el autor, es, en particular, una constelación-punto de fuego de la que los cristales irradian.


  •  Lo que sí es cierto es que su obra es un cosmos visual que concierta el misterio de las formas, las entrañas del color, la música de cantos malditos, el lenguaje de ídolos insurrectos, de impías criaturas, por otro lado inconsolables. Y así hasta agotar una sintonía inimaginable.   


  •  Todo en este imaginario visionario nos da respuesta de un modo u otro, desde una voluntad artística absoluta a un entendimiento concebido de lo que está latente y te impulsa a un manera de crear determinada bajo unas pulsiones indeterminadas, fuerzas biológicas que no olvidan cómo desbordarse, vaciarse, derramarse bajo una plástica concreta. Es una orgía del éxtasis. 

¡Caros alumnos! A la nueva patria,
ya desligada de servil coyunda,
himnos de gloria y libertad la corva
             cítara ensaye.
(Ventura de la Vega)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...