JOSÉ LUIS ÁLVAREZ VÉLEZ (1949) / UN ESPÉCIMEN ABSTRACTO LUMINOSO Y SENSORIAL

  •  Mi amigo vasco JOSÉ LUIS constituye, en su pintura abstracta, un punto álgido del arte en la España actual. Simplemente porque su concepción, intuición, experiencia e imaginación hacen que la materia prima, reelaborada, se erija en la expresión artística más depurada y visionaria.     
  •  Evidentemente incurro en un axioma si afirmo que no hay regla a priori para decidir hasta dónde puede ser llevada la abstracción, pero está muy claro que estas piezas la alargan indefinidamente, dado su carácter de estelas y rastros, evoluciones y desenfrenos.
  •  Son tan etéreas que cualquier razonamiento dialéctico para ellas es una contradicción, es una imagen sublime, volátil, sutil, casi irreal, que se enfrenta a su propio poder seductor. Su policromía se corresponde consigo misma, es armoniosa, hábil y esencial para la emoción. Con eso basta. Podrán comprobarlo en su nueva página digital y no quedarán defraudados.
La justicia que aportan las leyes no vale nada; lo que cuenta es la jurisprudencia del ofendido.
(Los Cantos de Maldoror)

OMAR GALLIANI (1954) / ¿SUBLIMACIÓN O RECONVERSIÓN?

  •  ¿Será verdad lo de aquellos que dicen que la diferencia que hay entre la pintura de diversos pintores se debe mucho más a las diferencias de capacidad para conducir su pensamiento que a las diferencias de sensibilidad al color o a las de destreza en la ejecución? 
  •  No es cuestión de entrar en polémicas ante la obra del italiano GALLIANI, pues además de su pericia y talento para dibujar rostros y anatomías femeninas que proyectan una visualización del misterio que siempre las ha caracterizado, esconden una turbiedad seductora de lenguaje perturbador.  
  •  Bien es cierto que el artista se encarga de tatuarlas mediante signos y estilizarlas para que pierdan su condición carnal y se muestren como un símbolo que no mengue su belleza y el infierno que la acompaña, ¿o es el paraíso? 
¿Qué vienes a hacer en esta tierra donde moran los malditos?
(Los Cantos de Maldoror?

SIEGFRIED ANZINGER (1953) / DETRÁS HAY TODA UNA HISTORIA

  •  No es preciso más que una ficción en un momento concreto para que el austríaco ANZINGER dé forma a una figuración que se ve y se plasma como el reconocimiento entre grotesco y fabuloso de una relación concreta.
  •  No hay una secuencia ordenada, sólo una imaginación que traslada desde el pensamiento ya encendido unas escenas que han pasado del anverso al reverso, de la mímesis a una deformidad que las engrandece y significa. 
  •  Son obras que no se proponen ofrecer una canto plástico melodioso ni esperan que el orden y la jerarquía las salven, al contrario, su meta es la transformación con la mayor crueldad y al mismo tiempo con la fuerza que les proporciona una sagacidad basada en la naturaleza de una estética asombrada.    
Cavar una fosa supera, a menudo, las fuerzas de la naturaleza.
(Los Cantos de Maldoror) 

A-ONE (1964-2001) / SOY UN ARTISTA DE LAS CALLES

  •  De calle en calle, de pared en pared, de tapia en tapia, las dificultades de hacer circular y difundir la expresión no llegan a extinguirse, porque graffitis como los del norteamericano A-ONE es una comunicación que se hace en términos de proyección artística.  
  •  Sus murales son como panorámicas en movimiento constante y espontaneidad absoluta. La intuición y el instinto dominan el código lingüístico propio de esta manifestación estética, que se construye como un jeroglífico al que el paseante debe interpelar.  
  •  La visualización marca el grado máximo de depuración al que se llega como resultado de una policromía que se eslabona y encadena como el fondo y la forma de un cuento que no tiene final pero sí descendencia.  
Vosotros habéis caminado por vuestra senda, yo por la mía, semejantes ambas, ambas perversas.
(Los Cantos de Maldoror) 

KRISTIN BAKER (1975) / NO LOS ATRAPES

  •  El espacio está totalmente cubierto hasta incluir indistintamente toda la superficie visual. Y hay unos movimientos envolventes o transversales, giratorios y encadenados, que disparan el espectro cromático con una fuerza desbordante. 
  •  En estas obras el color en sí mismo es el protagonista de una secuencia que se desarrolla con un ánimo avasallador y al borde del delirio. El trabajo de la estadounidense Baker consiste en construir una experiencia coherente en la percepción al mismo tiempo que exploradora de un mundo veloz y dinámico.
  •  Al situarse ante el soporte la artista se mueve, se desplaza, cambia constantemente el tratamiento para que el crecimiento exhaustivo se convierta en el imaginario fértil de una sensación aplastante.  
Los amantes de las prostitutas
son felices, relajados y ahítos;
por mi parte, tengo los brazos rotos
de tanto abrazar nubes.
(Baudelaire)

RUBÉN MARTÍN DE LUCAS (1977) / EL COLOR DE LO QUE QUEDA

  •  Decía Rothko que los cuadros debían ser milagrosos: en el instante en que se acaba uno, termina la intimidad entre la creación y el creador. Acaba siendo un extraño. Yo no lo creo así, siempre queda un vínculo que más tarde se convierte en raíz.
  •  En esta aventura física y plástica ribereña del madrileño MARTÍN DE LUCAS se ponen de manifiesto las cualidades básicas de la pintura, como es la aptitud de la inteligencia ligada a una sensibilidad directa, y la habilidad. 
  •   La sensación que desprenden es que como espectadores podemos navegar por sus obras, celebrar la vibrante escala cromática que emplea en cada una, contemplar la carga visual que entraña el conocimiento de un mundo lejano, el paisaje absorto, sin habitantes, de un modo de vida que surge de las ruinas, con las algas y el junco de la aurora.
Tuvimos el mismo oficio
Que enseña a ver por la noche
Ver es comprender actuar
Ser o desaparecer
(Paul Eluard)

BERTO MARTÍNEZ TELLO (1986) / NO ME SIRVE ÚNICAMENTE UN PARADIGMA

  •  La exigencia de plasmar lo que corresponde a una nueva manera de sentir, nace de la búsqueda, de la incorporación de nuevos medios e imaginarios expresivos. 
  •  El joven artista catalán MARTÍNEZ TELLO se encuentra precisamente en esta tesitura, si bien su sentido e intuición cromáticos agudizan su percepción de la realidad hasta límites increíbles. Lo bueno es que mantiene las dudas y las señales abiertas, la abstracción y la línea, la geometría y la luz.   
 Desarrolla su pintura como construcción planificada y también como azar, como idea y como casualidad, sin que su fondo plástico no haga más resaltar los valores más creativos, los lenguajes más depurados. Seguramente lo que vaya a consumar a todo lo largo de una trayectoria que será larga, tendrá un repertorio más singular y definitorio.
Todas las palabras están de acuerdo
El barro es acariciador
Cuando la tierra se deshiela
El cielo es subterráneo
Cuando muestra la muerte
La tarde es matinal
Tras un día de pena
(Paul Eluard)


MARTA PALAU (1934-2022) / CONGREGACIONES DE FUEGO

La catalana PALAU, recientemente fallecida, ha estado envuelta en los orígenes de una cultura autóctona y ancestral americana que ha marcado...