LAURENT FIÈVRE / LOS HÉROES SE HAN SALIDO


  •  Goethe creía que el objetivo supremo del arte es mostrar formas humanas con el máximo sentido y bellezas posibles. Fantásticos ideales de belleza que ya no figuran en los registros del arte contemporáneo.


  •  Pero el francés FIÈVRE lo ha captado al pie de su letra y le ha añadido interrogantes originarios que le siguen preocupando al hombre de ahora. Para él es en estas obras -o en el arte, según Ana María Leyra- donde encuentran el marco y el lenguaje más acordes.  


  •  Lo más destacable es que esa perfección, en su acepción más virtuosa, es un forjado de mitos en medio de una realidad caótica, anónima, terrible y brillante (Hofmannthal) y acaricia nuestra sensibilidad como una copa de caña.    

Al votar en concejo, tanto vale el ruin como el bueno.

YOUNES FAGHIHI (1981) / EMBLEMAS AL AIRE


  •  El iraní FAGHIHI hace una recreación de los signos característicos de la cultura y del arte de su tierra, les dota de una estructura aérea para de una forma sumamente plástica cubrir los espacios y los tiempos.  


  •  Con una formulación basada en una contextura plana, las volutas y arabescos con sus suaves contrastes cromáticos alardean de su cualidad visual en todas las direcciones, son mensajeros de una realidad cuyo nexo es un relato fantástico.  


  •  Su abstracción guarda la multiplicidad de sus significados, que son entrevistos en esos movimientos, en esos vuelos que tanto se despliegan como se concentran, como espirales de humo que transportasen vidas etéreas y luminosas.    

Al conejo y al villano, despedazarle a mano.

ZILIA SÁNCHEZ (1928) / HASTA SE ESCUCHA EL SON


  •  Se ha interpretado que la obra de la cubana SÁNCHEZ, además de la fusión, en su minimalismo, de componentes modulares, alusiones caribeñas, experimentaciones lumínicas, se ocupa especialmente de cuestiones de sexo y género.   


  •  Cierto es que esas formas constituyen un mapa sensorial, una invocación erótica y plástica, una piel que incita a lo táctil, a la sensualidad extraída de la materia a la que nos arrastra cual si fuera una piel insólita.  


  •  Lo ovalado a través de esos nimbos de color refinado y voluptuoso es la condición del designio latente en esas realizaciones, cuyo perfil es la solución encarnada en una feminidad que manifiesta una creatividad destilada y más que viva.  

Los abogados hacen a dos manos: a moros y cristianos.

EDUARDO ALVARADO (1972) / ME ESTOY ACERCANDO


  •  Los abstractos del burgalés ALVARADO se configuran como un expresionismo muy inclinado a delatar su ideario interior, pues está inflamado de tal ansia que sus capas, pigmentaciones y texturas acaparan todo el espacio y lo cifran. 


  •  Lo sensorial y lo sensitivo se desprenden, se derraman como si fuesen productos de una dramaturgia en la que todo un cúmulo de acontecimientos estuviese sucediendo. Sus formulaciones cromáticas acaban siendo un deseo para la mirada, un canto visual impregnado de magnetismo.   


  •  Con confabulaciones pictóricas como éstas, la abstracción sigue ejerciendo una función liberadora y plástica, imprevisible, asombrosa, cargada de una significación que subyace sobre su base epidérmica haciendo posible un sentir y un meditación estética insoslayables.  

A consejo de ruin, campana de madera.

ANTONY MICALLEF (1975) / NO ME DEJAN EN PAZ


  •  Los colores, trazo tras trazo y capa tras capa, unos encima de otros, mezclados, empastados, saturados, pegados, entrelazados, buscan quedarse en máscara y al mismo tiempo constituirse en retratos de sí mismos.   


  •  El británico MICALLEF les ha dejado hacer porque no le interesa ver y verificar lo que suponía que empezaban a ser unos rasgos familiares, reconocidos, amados u odiados. Al final no queda ni una visualización del soporte y sí del aura.


  •  La mirada del observador se asusta y renuncia a inmortalizar su imagen, se percibiría demasiado su ser y su angustia, sus sinrazones y miserias, sus incertidumbres y sus pesares.  Y además los pigmentos le chorrean desde la cabeza y van directos al corazón.

Dime tú, ¿morir
será hacer la noche mía?
Entonces morir. Muriendo,
noche, te siento.
(Vicente Aleixandre)

PILAR MONTANER MATURANA (1876-1961) / HE CREADO ESPÍRITUS QUE ESTÉN SIEMPRE JUNTO A MÍ


  •  La percepción de lo simbólico o metafórico depende antes que nada de nuestro concepto frente a la realidad y la obra de arte. En el caso de la mallorquina  MONTANER  hay en sus obras un impulso irracional que nunca será suplantado por un impulso imitativo racional. 


  •  Pero es que alcanzó ese momento en que sus cualidades plásticas, sus calidades pictóricas, sus capas pigmentadas, rayaban la corporeidad de unos espíritus que envolvían la atmósfera, le daban la luz fantasmagórica en que su visibilidad ocupaba todo un espacio ficticio evocador de historias de ultratumba.  


  •  Una pintura cuyas formas, cohesiones y cromatismos -muy depurados- generan una escritura fantástica, con una densidad orográfica que encarna esa espiritualidad pagana, fértil, imaginativa y devota de los iconos del tiempo. 

Después... Quedó el silencio, el eco
del silencio. Sagrada soledad del aire habido.
(Vicente Aleixandre)

LIU SHUISHI (1962) / A NADIE LE PARECE EXTRAÑO


  •  Son apariciones que residen dentro de la piedra más devota y expresiva, no quieren desgajar sus imágenes de ella porque esa separación dejaría de ser una presencia visual impenetrable. El chino SHUISHI lo ha entendido así y así lo proyecta.



  •  Todas las vivencias creativas y sus dudas están plasmadas en esas superficies que se ven vestidas conforme a unas vetas cromáticas que desgranan unas formas de vida concentradas en un misterio muy antiguo.

  


  • Y el artista confía en su capacidad de brindar ese foco que haga visible lo que hasta para él, al principio, era invisible. El esfuerzo plástico empeñado ha producido unas transfiguraciones que son raíz, enigma y piedra milenaria.  


Todo así:
más quieto.
Todo así: infinitamente 
sereno.
(Vicente Aleixandre)

FRED SMILDE / SIGO EL COMPÁS


  •  Una de las grandes incógnitas de la pintura contemporánea es el debate de las posibilidades de la integración de lo informe y lo arbitrario con lo referencial y representativo. El norteamericano SMILDE quiere, a través de su obra, dar una muestra de ello.  


  •  Y lo hace acentuando el gesto de la afirmación, el trazo de la certidumbre y la expresión en su más elevado confín. La percepción alcanza esa frontera entre el color desaforado y la línea impulsada por él.  


  •  Pero todo ello cuaja en una plástica exaltada por la fogosa realidad que alcanza, por un sueño que desborda la dimensión concreta para transformarse en una visión que agota hasta la última partícula del espacio y así le proporciona una emoción y decantación a la mirada.    

Comemos sombra, y devoramos el sueño o su sombra, y
callamos.
(Vicente Aleixandre) 

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...