FERNANDO DE SZYSLO (1925) / LOGROS QUE NO SE OLVIDAN

  •  Lionello Venturi, uno de los más grandes conocedores del arte, tenía infinidad de veces razón, como cuando comentaba que con eso de que la obra de arte trasciende a la época en que ha sido creada, se pretende decir que la creatividad implícita en ella pertenece al hombre sin distinción de tiempo o lugar, a cualquier hombre que sienta e imagine. Aunque no es posible distinguir, desde un punto de vista crítico, la creatividad de un artista sin conocer completamente sus condicionantes históricos.    
  •  Viene a cuento este preliminar por lo que se refiere a la obra del peruano DE SZYSLO, cuya arquitectura interior es un vivero de encuentros con la modernidad y su inserción en un contexto autóctono americano de espacios abiertos a múltiples variaciones de épocas y culturas. 
  •  Detrás de esas formas asimétricas dentadas, vivas -habitantes en ósmosis-, rectilíneas unas, envolventes otras, de distintas secuencias cromáticas, en ocasiones a manera de dólmenes, en otras como efigies o ídolos, o incluso como catacumbas, el símbolo alcanza toda su significación. 
  •  Las correspondencias entre las primeras revelaciones de como la construcción formal puede esencializarse y la exposición en la superficie de las vivencias del mundo intuitivamente asimiladas, se contemplan en este quehacer plástico de tanto arraigo, casi al borde de una fusión mística, perfectamente ejecutada.
  • Nada más llegar Felipe, Humberto y yo al Malecón aparecen los Aurantes (Oscar Wilde), que entierran a sus muertos en las copas de los árboles y viven en oscuras cavernas por miedo a que el sol, que es su dios, pueda matarlos. Y en voz muy baja mascullan una frase de Albert Camus: "en el momento en que empiezan a connotar intimidades es cuando hay que precaverse: van a retocar el cadáver". Inmediatamente se van pero nos dejan el ron.   

ROLF CAVAEL (1898-1979) / INTERROGACIONES QUE FUI ACUMULANDO

  •  Ruskin pedía al arte que fijara lo huidizo, que plasmase lo incomprensible, que diese cuerpo a lo que no tiene dimensiones y que inmortalizase las cosas efímeras. El verdadero fin del gran arte, aseguraba, es lo infinito y lo maravilloso, que el hombre puede constatar sin comprender y amar sin saberlo definir.  
  •  Bajo esta soberana manifestación queremos incluir la obra del alemán CAVAEL, miembro del grupo ZEN 49 y ex prisionero del campo de concentración de Dachau, en el que fue internado por su voluntad irreductible de seguir pintando "arte degenerado".  
  •  Por eso, debemos compartir lo que afirmaba Baudelaire respecto a que la pintura no es otra cosa que la construcción de una ética y en último término de una metafísica. Y, en este caso concreto, coincidir con Kuspit cuando declara que la pintura es una reivindicación  de lo táctil como un vehículo de comunicación. Así que lo plástico es esa memoria que cree antes de que el conocimiento recuerde (William Faulkner).    
  •  Tiende a caer la seda sobre la piel, navegamos entonces
  • sin tocar las entrañas del mar, la piel del monstruo nos acoge.
(José Lezama Lima).

FELIPE ALARCÓN ECHENIQUE / LOS CUERPOS DEL MILAGRO SON MÍOS

  • ¿Es la experiencia de la realidad argumento suficiente para impulsar un complejo entero de formas que lleve a la acción de plasmarlas como alientos del pasado y del presente? Sí, y un sí de lleno, pues dentro de la poderosa imaginación interpretativa del hispano-cubano FELIPE ALARCÓN no son las ideas puras las que lo mueven, sino que son ideas sentidas fermentadas por la pasión. 

  • Efectivamente, una búsqueda apasionada de unos secretos que pictóricamente se esconden en la oscura percepción de esos personajes que acumulan morfologías biográficas entre sombríos y claros resplandores. Por eso, la pintura es densa, asimétrica, que superpone y yuxtapone una figuración cromática que desnuda su significación a través de las infelices tonalidades, haciéndolas ásperas, duras y siervas de una espada que golpea.

  • Pero si esta nueva fase en su trabajo es una confluencia de sabia orquestación figurativa con el expresionismo suyo isleño del adentro y del afuera, si es una integración exaltadora y fustigadora, lo es porque en esas texturas hay una paciencia sin porvenir y una terca espera.

  • Y en esa unidad integradora caben todos los orígenes y tradiciones (podrían ser fotos de la historia de una gran familia, todo lo cual entre comillas), los confines que comunican que hay una aureola sin límites y que transmiten un lenguaje visual que elabora y reelabora hasta que no haya un vacío que no esté colmado, una fuerza de la que se agarre el desterrado, el olvidado, el que tiene fe, el que la perdió, el que está solo e indefenso y el que murió y a pesar de todo para el relato sigue vivo. 

  • Por último, está, además de las múltiples opciones que proporciona una obra en continua trayectoria como la de este polifacético autor, su destacado su sentido óptico muralista, de creador de estrategias que ensanchen la visión, que configuren un mensaje que ocupe espacios en los que hagan pie nuestras íntimas reflexiones existenciales como espectadores, que remitan a un estilo que no esté encerrado en la pura eficacia plástica sino que trascienda esa condición  hasta culminarla en un universo insustituible. Él así se lo ha propuesto y por ahora es de justicia reconocerlo.



  • Al propio tiempo, la terrible impotencia en que se encuentra el hombre para participar en un dolor que no puede ver (Albert Camus). 

JASON DECAIRES (1974) / ¿PARA QUÉ SER HUMANO SI PUEDO VIVIR BAJO EL MAR?

  •  Los limites físicos han dejado de ser problema en el arte desde hace mucho tiempo, todo lo contrario, son instrumentos y medios de ampliación de las operaciones artísticas y por consiguiente de sus cosmovisiones. Pongamos, entre otras posibilidades, que sean escenarios submarinos, hasta suboceánicos, en los que situar el relato de esos habitantes de una Atlántida sumergida y que la han perdido o han sido expulsados. 
  •  Tal fue el proyecto del inglés DeCaires con sus instalaciones escultóricas a modo de arrecifes, construidas con hormigón pH neutro reforzado con fibra de vidrio, el cual, a través de seres efigies que van mutando como consecuencia de los efectos de la flora y fauna abisales, deviene en un conglomerado de remedos inhumanos fruto de un contexto ambiental y un eco-sistema insostenibles. Solamente nos resta esta plataforma salvadora que nos permite ser los elementos y agentes de un mundo distinto.  
  •  No cabe duda que la finalidad de esta panorámica estética es reunir unos caracterers impactantes tanto en el acierto del espacio específico como en la configuración multitudinaria de una formulación humanitaria que sobrevive dentro de esta conjunción  histórica y filosófica, sin que haya sido necesario la articulación de un acuario para la preservación de las últimas especies.    

  • El odio instintivo hacia la realidad es consecuencia de una extremada incapacidad para el dolor, de una extramada irritabilidad que no quiere ser tocada,porque cualquier contacto se percibe con una profunda viveza (Friedrich Nietzsche). 

 

MOSER / LA BUENA NUEVA

  • Teorías sobre el hecho pictórico hay tantas que a algunas ya se les ha perdido la pista, cuando en el caso del norteamericano MOSER necesitaríamos una que uniese o conjugase las diferentes e íntimas esencias de una determinación plástica que no quiere una temporalidad que sea simple, eso no es suficiente, lo que anhela es un intemporalidad encerrada en su condición humana acorde con la mirada y expectativas del espectador.     
  •  Es cierto que la obra nos puede paralizar en momentos en que observamos un vuelo visionario del que pende, un sentido simbólico, una fenomenología religiosa, con un hacer entre resabios renancentistas y acabados expresionistas y hasta mixturas baconianas. Los efectos de claroscuro, lo sombrío de los fondos y el espacio, los destellos de luz en primer plano, nos introducen en unas escenas dramáticas de trazos sueltos, únicamente esbozados aunque intensos y cargados. 
  •  Aún así nos vamos con la sensación de que ciertos aspectos no concuerdan o lo hacen con dificultades a pesar de resultarnos abrumadores; no rubrican el peso de la contemporaneidad si no es ateniéndose a paradigmas diacrónicos que llegan a confundirnos en su plasmación y concepción pictóricas.  
  •  Lo cual no obsta, por otra parte, a que la suma de hallazgos de ese imaginario entre espíritu y materia, esa obsesión de soledad y castigo, sea un vehículo que mine nuestra seguridad con sus trampas de ceniza y fuego. 

  • La muerte es perfección, acabamiento.
  • Sólo los muertos deben ser nombrados.
  • Los que vivimos no tenemos nombre.
(Manuel Altolaguirre).

GIANNI BERTINI (1922) / CHIRRIDOS

  •  El italiano BERTINI es uno de esos artistas que evolucionan al compás de todas las corrientes que le son contemporáneas, pero dejando una síntesis personalizada de mecanismos que no están cerrados, que siguen en movimiento como metáforas del despiece ideológico y plástico.  
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  •  Por eso, ese tinte negro es la sombra espiritual que cubre las fuerzas de presente y de futuro que nuclearizan al hombre, le hacen autor y víctima. Mas ese potenciador de presentimientos atesora, por añadidura, otros vínculos donde desplegarse, pues no hay un único territorio, se funde con otros desde los que informa y sella.    
  •  Sin esa génesis no se crea, tal es su poder y su avidez. La forma no es el instrumento, lo básico es que lo configurado refuerce el poder visionario, el tiempo absoluto, la índole de la lucha definitiva.
  • Es la materia la que reclama su excepción
  • si el contrapunteo de los dedos está quieto en su humildad.
  • Si la ruptura comienza por prescindir de la materia,
  • el capricho se hace sucesivo y se regala en la proliferación.
  • (José Lezama Lima). 

MARTA PALAU (1934-2022) / CONGREGACIONES DE FUEGO

La catalana PALAU, recientemente fallecida, ha estado envuelta en los orígenes de una cultura autóctona y ancestral americana que ha marcado...