DOREEN GARNER (1986) / NINGUNA AMBIGUEDAD


  •  En el programa del grupo Cobra se leía que el acto de creación tiene mucha más importancia que el objeto creado y éste gana en significación en la medida en que lleva en sí las huellas del trabajo que lo ha engendrado. 


  •  Ese aspecto es el que puede ser tomado en cuenta a la hora de evaluar la capacidad visual de las obras de la norteamericana GARNER, aunque la conceptualización y escatología de sus resultados expresan el designio surreal y fatídico de una hibridación de sexo, carne, piel, muerte, lujo y despojo fatal.   


  •  Es una estética de pesadilla, cuya tribulaciones de angustia, aversión y náusea se cree que han desaparecido y nada más incierto, pues el arte las retoma y concibe, si bien habrá sectores que lo califiquen de degradado, si bien con la identificación de contemporáneo es suficiente.   


Si la vida está regida por números, conocerlos es ya estar muerto.
(María Zambrano)

JILL MULLEADY (1980) / ME ENCUENTRO CON ELLOS TODOS LOS DÍAS


  •  La uruguaya MULLEADY, en su obra, es como si buscara y expresara una turbiedad de su sueño más profundo. Colores que van hacia la sombra y que son más visibles dentro de ella, porque al fin y al cabo lo que representan no les permite opciones que se muevan más en la luz. 


  •  Tales propuestas plásticas son fruto de lo onírico, de lo surrealista, de lo hermético, que se suma a una cosmogonía no explicativa, sino a la manifestación de un arcano depositado en la artista y que ella transfigura.


  • Es una producción interesante que puede dar muchos frutos si paulatinamente se va concentrando e internándose en unas vivencias pictóricas más originales y propias, en las que desencadene un imaginario con mayor proyección.   

Las entrañas dejadas del corazón son un puro infierno.
(María Zambrano)

AGENORE FABBRI (1911-1998) / VENIR CONMIGO


  •  Por una parte, hay una fuerte necesidad de salir de lo simétrico, de lo eurítmico, de hallar en lo inquieto, dinámico, informe y deforme el núcleo de un nuevo orden estético. Y por otra, trabajar con las suposiciones de una amenaza real del caos nuclear, de ahí el nombre del movimiento al que perteneció este escultor italiano.  


  •  El horror es desde antiguo una categoría estética porque nace de la mano del hombre, él la ha creado como reacción y como un medio de expresión para simbolizar la experiencia del que la ha sufrido, es decir, de toda la humanidad.  


  •  Pero es que además la ha interiorizado hasta llegar a soñarla, a representarla a lo largo de los siglos como una manifestación maldita mas inevitable. Por eso, las criaturas de FABBRI son fruto visivo y alegórico, signo y significado, presentimiento y visión de ese post-tiempo nuclear, de sus horribles consecuencias e incertidumbres. 


  •  Si para el joven Goethe el artista es igual que Dios (eritis sicut Deus), esta iconografía vendría después, ya sería la era del espanto sin Dios, la de una vida subterránea, la de una realidad defecada en sí misma, la de un mundo devorador de luces y sin siquiera sombras. 

Pinta también tu luminosa sangre
Que contribuye a aproximar la aurora
Expresa los deseos que hay de paz
haz que proyecte la luz la poesía
(Agustín Millares)

TOM FRENCH (1982) / MALDITOS


  •  No hay armonía ni una luz que nos depare la paz, lo que hay es un gran muro donde reina la simbología mortal, la exaltación de lo que nos empequeñece hasta quedar reducidos a una meras y mínimas presencias en las cuencas del cráneo. 

  • Somos signos tachados o a punto de serlo, pero aún así esta brutalidad y despersonalización ofrece una vitalidad plástica que sin parsimonia, solamente con trazos y dibujos, ocupa todo el espacio de la visión y de la mente. 




  • Decía Millares que hay pintores que comunican, denuncian, testimonian, porque trabajan desde la médula misma del cuerpo que les ha tocado vivir. Tal es el fin que se propone el británico FRENCH con ese toque callejero y salvaje que desata los demonios. 


La historia no nace de un hombre solo, tiene que tener una tradición, o algo que le atraiga, nace con una determinación, en una circunstancia.
(María Zambrano)

FRANCO GARELLI (1909-1973) / ALEJAROS


  •  Según el italiano GARELLI la metáfora luminosa del cuerpo es siempre mentira, porque la condición humana es sólo unas tiras y pedazos de duro metal cortante, en punta, peligrosas, indeseables, belicosas en su entrelazamiento. No cabe en ellas piedad, únicamente víctimas.


  •  Estas esculturas son como un compendio abierto de formas que esperan atrapar en sus huecos a los seres incautos, y que son fruto del quehacer de un acentuado subjetivismo que puede ser comprendido si no nos atenemos a fórmulas programáticas o determinadas psicologías. 


  • Cabe situar su imaginario en una irreal edad del hierro, en un inventado hombre de hierro, en una ignota naturaleza de hierro, en una remota vida del hierro y en una ficticia era de consumación del hierro que todavía estar por terminar.  

Pupilas de acantilados dormidos

espejismos

con olor a MAR

(Tomy Martínez)

WU JIANJUN (1966) / ¿DÓNDE ESPERAS MORIR?


  •  Tristan Tzara tuvo que reconocer que se se necesitaban obras fuertes, rectas, precisas y eternamente incomprendidas. Las del chino JIANJUN son viscerales, patéticas, repulsivas y letales.  


  •  Son homúnculos de corte expresionista y existencialista que se enmascaran o son víctimas  postradas, irreconocibles, angustiadas por la fatalidad de su destino. Con una paleta muy líquida y basada en una belicosidad cromática agresiva, el artista los retrata como si fuesen seres recluidos en mazmorras mínimas.    


  •  Decía Schiller que lo triste, terrible y horrendo nos atrae con una fascinación irresistible. Y es cierto porque estas obras no lo dejan a nuestro libre albedrío, sino que nos lo presentan cara a cara y acusando.

Pues toda creación, aun la humana, está amenazada por el diabólico juego del mimetismo.
(María Zambrano)

JERRY BROWNING (1954) / LOS SUEÑOS NUNCA ACABAN


  •  Un cierto estado de éxtasis sí que se palpa en estas obras del inglés BROWNING, tanto en su ejecución como en el final místico que las conforma. Incluso se ha dicho por algún artista que cuando el arte ya no es meramente imitativo, alcanza el pleno derecho a una existencia abstracta, esto es: al margen de lo real.    


  •  Bien es verdad que no hay un código de lo nuevo ni un cambio de estilo y parece evidente esa señal poética, lírica, que se trasluce, pero a menudo ignoramos y no tenemos en cuenta esos misterios de la técnica que tienen un valor esencial para esa verdad plástica que se expresa. 


  •  Por lo tanto, el artista hace hincapié en esa emoción que emana de las texturas y de la magia de unas pátinas cromáticas que son el eje sobre el que se pasa a un espacio indefinible que nos induce a tomar conciencia de una nueva dimensión.

El ya incorporado plenamente a la vida de la ciudad que es la vida de la conciencia, del tiempo de la conciencia, tropieza con las imágenes de la tradición.
(María Zambrano)

MICHEL HUSSAR (1964) / ¿ESTÁN INVITADOS?


  •  La codicia del mercado del arte es una realidad que cada vez más está rebasando cierta medida, cual su total falta de interés en mantener una clara línea divisoria entre lo auténtico y lo que no lo es.


  •  Por eso traigo a colación el caso del norteamericano HUSSAR, muy célebre actualmente, que deja inconscientemente que en sus obras cale un binomio entre lo que señala Alfonso de la Torre respecto a que perviven en nuestro tiempo la atracción, quizás redoblada al modo de un inmenso reto, por representar el cuerpo y, muy en especial, los enigmas del rostro. O una augusta coña marinera enmascarada de trascendentalidad.  


  •  Alfonso agrega que esa silenciosa condición que portamos y que es también, misteriosa e intransferible, un supremo signo que nos constituye, es un retratar equivalente, más que a añadir, a un despojar.  Respecto a esta obra no soy capaz de sumar sino de esconderme, aunque sea sin su permiso. 

Dame, dulce Luna,
los ojos y las olas,
que rompen cerca de ti,
cuando nadie está despierto.
(Tomy Martínez)

ANDREAS ANGELIDAKIS (1968) / TENGO QUE SORPRENDERME A MÍ MISMO


  •  Un autor fue muy rotundo al afirmar que en el arte la intelectualidad pura es una abstracción monstruosa, que cuando se ha consumado ya no queda nada, absolutamente nada. Ni siquiera, añado, el papel en que se ha materializado.


  •  Pero la obra del artista y arquitecto griego ANGELIDAKIS es totalmente distinta, porque fusiona ambos aspectos con una gran eficacia, de tal modo que la impronta visual y plástica tiene ese timbre espectacular que seduce, aunque después venga con una suculenta carga de ironía. 


  •  Lo que más irradia en estas instalaciones/arquitecturas es su halo imaginativo, que introduce múltiples variables en una misma construcción, con lo que abre un cúmulo de sensaciones con el que se conjuga una contemplación minuciosa, que al final nos remite a un pensamiento que está al borde de surgir.  


  •  Estos planteamientos que son auténticos puzzles están endiabladamente incardinados en lo estético como forma y espíritu de ser en el tiempo, de hipótesis y su contrario, de que la creación no puede detenerse más que para cerrar la puerta a lo monstruoso feo, al otro no nos queda más remedio que salvarlo.  

Pues es la conciencia la que trae el pasado a la realidad, que es un modo de mandarla al infierno, de librarse de ella.

JUAN MIGUEL PALACIOS (1973) / ¿CUÁNTO DOLOR ACUMULAMOS?



  • Mark Rothko comentó en su día que "cuando era joven el arte era una práctica solitaria: no había galerías, ni coleccionistas, ni críticos, ni dinero. Sin embargo, era una edad de oro, pues no teníamos nada que perder y sí toda una visión que ganar". 


  •  Y agrega: "Hoy ya no es lo mismo. Es una época de inmensa abundancia de actividad y consumo. No me atrevo a aventurar cual de las dos circunstancias sea mejor para el arte. Sin embargo, sí sé que muchos de los que se ven impelidos a este modo de vida buscan desesperadamente bolsas de silencio con que arraigar y crecer. Todos esperamos que las encuentren".


  •  Y sí, la obra del madrileño PALACIOS es fruto de un silencio oscuro que va integrándose en la muerte, es un lloro trazado que chorrea o se desespera o enseña los dientes antes de llegar al símbolo óseo de la rendición.


  •  La impronta técnica y significante de su obra se alimenta de una belleza agazapada en el fondo de sí misma; abre fauces, deshace máscaras, lanza una comunicación representativa y brutal, descarga emociones y el espectador no se va con un nuevo hallazgo sino con el descubrimiento de que la plástica es un detonante de sí mismo.  

Pues, la esencia encerrada en la imagen en forma"carnal", sensible y apresada en concepto en forma intelectual, ha de ser participada; ha de servirnos de alimento.
(María Zambrano)

NICOLAS CARONE (1917-2010) / YO PINTO. SI SOY PURO ES OTRA COSA


  • Hay un afán en todo arte por alcanzar la absoluta pereza, dice Hans Sedlmayr, por liberarse de los elementos de las demás artes. Y añade que la pintura abstracta es la pintura absolutamente -¡Vaya con lo absoluto!- pura, es decir, la pintura depurada de todo sus componentes de todas las demás artes.  


  • Y ahí está Lucio Fontana, en defensa del signo abstracto de su obra, que manifiesta que el materialismo establecido en todas las conciencias exige un arte alejado de la representación. Es obvio, a la vista de ello, que se pueden desvalorizar todos los estilos venidos de una u otra parte. Y también lo contrario. 


  • El norteamericano CORONA ha buscado, se nota mucho, y ha convertido su taller en un laboratorio -que es lo que es ahora- y ha pintado experimentando y fabricando, hasta llegar a esa deconstrucción total en que las líneas y las manchas trazan signos sin importar el significado. 


  •  Signos que preceden a la significación y que tratan de significarse a sí mismos, aunque si le damos más calado a la superficie en que se manifiestan, observamos una psicología del gesto y la fuerza del propio sino del autor.  

Ahogas sin saberlo
y serán las manos muertas
las que estrangulen 
tu alma de desierto.

(Tomy Martínez) 

ALFRED PELLAN (1906-1988) / EL RESUMEN DE UNA VIDA


  •  Siempre me han concernido estas palabras del artista italiano Bruno Munari respecto a la creación artística: "El propósito del artista es comunicar a los demás hombres (y mujeres) un mensaje poético, expresado con formas, colores, a dos o más dimensiones, con movimiento; sin preocuparse a priori si lo que saldrá será pintura, escultura, o incluso otra cosa, con tal de que contenga ese mensaje y con tal de que ese mensaje hable y se haga comprender también al menos por un mínimo de personas". 


  •  El canadiense PELLAN lo reúne todo en su obra, ya sean signos, formas, figuras, colores, relieves, significados, estilo y júbilo de la propia creación en sí. Lo fantástico y lo real asumen su protagonismo y se explayan en un mismo ámbito espacial. 


  •  Se dice que actualmente se reclaman obras desenfadadas, fantasiosas, despreocupadas, híbridas. Lo que podríamos considerar como una coexistencia pacífica de estilos. No es el caso de este autor, porque este artista alcanza una dimensión configurativa que va mucho más allá. 

El hombre es cita de elementos, y la vida un préstamos que hay que devolver de buen grado cuando llegue al momento, decía Séneca con tanta elegancia.
(María Zambrano)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...