JAUME MUXART (1922) / NADIE TIENE QUE DECIRME DONDE DEBO ESTAR

  • Contemplando la obra del catalán MUXART me cuesta creer lo que muchos afirman respecto a que el arte sólo interesa a los que lo crean, a los que obtienen beneficio de él, a los que lo coleccionan y a los que lo estudian y analizan.
    • No considero que sea cierto porque si bien la eternidad se oculta, el tiempo se manifiesta. Y el arte es tiempo, también eternidad, por eso no se puede negar que funciona como un genuino avatar existencial. Lo que supone que tal y como percibimos estas piezas, no podemos negarle la transmisión de un cúmulo de ansiedades entre nosotros, espectadores, y ellas, pues encontramos en su interior una referencia expresa a microcosmos desvelados.

      • No importa que sean consecuencia de síntesis ya ensayadas y probadas, en absoluto; ni que tienda a confesiones de estilos predeterminados. El autor alza todo un compendio que no se deja reducir ni limitar. Trata de sobrepasar lo inacabado y situarse en un desequilibrio gozoso.


        • Ahora bien, trallazos visuales de la angustia y la muerte aparecen como fantasmas indoloros que connotan y definen toda actividad artística, reflejo de encuentros y desencuentros con el ser y la nada, con la búsqueda y el vacío.




FRANCISCO LOZANO (1912-2000) / NO RENUNCIAR A LO VIVIDO

  • Si he de pintor no puedo perder la memoria táctil, tectónica y visual de lo vivido y el donde ha transcurrido. Y no se trata de ser fiel sino de ser más que el hacedor de una lealtad que me frena. Seré detractor de mí mismo y devoto de la ilusión plástica que me embarga cuando la memoria es sólo un silencio alucinado de la mirada.
    • El levantino LOZANO, otra maravillosa excepción, ha revestido el color mediterráneo de su propia historia de contemplaciones, lo depura según una rememoración no escrita y sí revelada, luego lo plasma en paisajes que han esperado este momento para exteriorizar su propia biografía y éstos ya consiguen ser por sí mismos.

      • Antes de empezar la obra, el Mediterráneo y su cuenca esperan, abrazan al que viene a confabularse con él, a hacer de su claridad una ontogénesis de la que emerjan vestigios y alboradas sin esperas.


        • Deambulando, el artista, poseído del don cromático de la precisión y de la luminosidad centenarias, ha oteado lo sentido y presentido, ha percibido la quimera de sustantivarlo, de no dejarlo al albur de conjeturas, de volcarlo y obligarlo a vivir desde esos espacios que abren campos a la seducción de lo que estará siempre al alcance de un observador que sepa dotarlos de señas de identidad, de reflejos y ansias de goce.

        • La obra de esta autor viene a significar tradición y la modernidad que la remonta, tiempo, oficio y resumen, un reclamo para seguir con los ojos las ocres incógnitas que nos depara una creación que no únicamente está pendiente de sí misma.




FRANTISEK GROOS (1909-1985) / HACEDOR DE CRIATURAS

  • Jugar al escondite es una suerte para imaginar nuestras fantasías a solas. Ellas son el bálsamo entre la muerte y la vida. Y para el checo FRANTISEK , miembro del Grupo 42, es un relato de escaramuzas con las formas desarmónicas de una criaturas.
    • ¿O es que la desarmonía no es en el fondo más que una simetría que procrea tales criaturas desde la infinidad de líneas, signos, símbolos, emblemas, siluetas, contornos, colores que las conforman?

      • La expresión se mide por la naturaleza y convicción de los hallazgos, por la afirmación de que lo que miras es más de lo que ves, de que las tan cacareadas soluciones no son más que la consigna de descubrimientos que devuelvan a nuestra perspectiva esa luz que hemos de exigir siempre.


        • Por tanto, éste es un jugador empedernido que busca su destino en artificios o artilugios plásticos cuya disonancia sea la realidad viva de una presencia que conjuga el yo del creador con la fuerza mágica de la sensualidad y hasta del miedo.

        • Logrando que el dinamismo y el rompecabezas de miembros y siluetas, de perfiles y cuerpos se conciten, la aparición está garantizada si el acierto ha tomado forma conforme al ingenio del artista y la contemplación meditada del espectador. Pues si encontramos afinidades visuales sorprendentes es que están completando algo de nuestro repertorio vital para hacerlo visible y fértil.




ANTONIO LAGO RIVERA (1916-1990) / SIEMPRE LO ESTOY PINTANDO



  • Para algunos pintores el tiempo necesita derramarse antes de precipitar su sustancia en la tela. Para el gallego LAGO el tiempo ya está vertido e inclinado sobre el contemplador, aspirando la fragancia que dimana de su mirada.

  • Sin embargo, las tierra gallegas siguen escondiendo los vapores del sueño, entendiendo que no hay tales sin las brumas que ennegrecen las tintas, la balsa de fluidos o la capa de misterios que más que apaga, alborea y serena.
 


  • Entonces, y para hacerlo más insalubre, hemos de decir que la acuosidad es un saldo del que tirar sin miedo porque nunca se rompe, y es que hay que entrar en ella sin cumplir el protocolo, únicamente dejando que el horizonte o la insonoridad del fondo nos arrastre hacia la interioridad de unos espacios que aparentan un vacío que paulatinamente se llena.
El color es esencia y consistencia, es más que todo y menos que nada, en unos paisajes y bodegones que anuncian soledades grandes, encuentros fortuitos y seres extintos o a punto de serlo.

  • El remate lo pone este poema incompleto de mi amigo y artista José Luis Álvarez Vélez:
Sabia envenenada de noches frías, / quiero darte una velada con sabor a estrella, / cauce artificial, rotas las cañadas, cubiles de descanso.   

MARÍA PAZ JIMÉNEZ (1909-1975) / LAS NOCIONES NO CUENTAN

  • Algunos dicen que no existe crítica ni teoría pretendidamente seria sobre arte. Lo cual no es cierto del todo, no podría serlo en esos términos, por cuanto en tal caso perderíamos la suma de lo que aporta y enriquece, de lo que una vez abierto ya es fluido incensante.
    • En esta aproximación a lo teórico encaja la obra de la española JIMÉNEZ, que tiene en el espacialismo y el informalismo su certificado de empadronamiento. Y ¿por qué?, pues porque no es suficiente saber que la libertad creadora es el sueño de ti mismo transformado en un buscador de fenómenos plásticos que consigues que se liberen de sus cadenas. Has de recomponer inevitablemente las estructuras del enigma.

      • También son insuficientes los remolinos, los ideogramas parlantes y tentaculares, las cicatrices, los tumores, las huellas que se hacen a sí mismas para poder contemplarse.



        • Lo que esta artista ha concebido es una estrategia de búsqueda de fuentes desde las que poder tomar y crear a partir de ellas, sobornarlas con dudas cargadas de certezas, dejarlas explayarse cediéndoles el sentimiento íntimo de lo expresado tal como lo necesitan, en fin, el evento hecho y realizado sin mesura, con la tranquilidad del agobio.


          • Por consiguiente, es una pintura para estar sentado con ella en perpetuo monólogo de miradas urgidas en mitigar la ansiedad de cada hora.





AGUSTÍN IBARROLA (1930) /RECORRIDOS QUE NO TERMINAN

  • Es el instante del regreso, de la salida a la luz nuevamente. Igual que los invisibles atrincherados en los pasadizos y túneles de Cu Chi, alcanzamos la claridad en el momento preciso de seguir interviniendo y participando.

  • Y ahora me viene a la memoria el vasco IBARROLA, con el que de joven compartí un cordero a la estaca en los montes de Asturias, y que, siempre inquisitivo, ya tenía la mirada puesta en las extensiones robustas del norte, en sus orografías afianzadoras de historias y leyendas.


  • Primero, con el Grupo 57, fue el espacio y su potencial de interconexiones, su trasfondo organizativo y descubridor de matáforas cromáticas visuales que se desnudan de atrezzos. Fruto de ideas y trabajo colectivo, los planos se comunican con y desde la razón ordenada y justa.

    • Después fue Estampa Popular y su dimensión comprometida y testimonial, de denuncia de una situación vital e histórica insostenible. Rabia y dolor en esa figuración que se arrancaba la máscara, no le hacía falta porque la noche era el factor constante de esos tiempos.




      • Y finalmente se confía a la naturaleza de cara a configurar una nueva gama de hallazgos, que se conciben como objetos sensitivos y emocionales ocultos en su interior, que son valores visuales, estéticos, cuya semblanza nos permite reconocer lo que de auténtico y verdadero tienen, pues ese es el propósito de su condición a la hora de transferir todo un universo hecho para contemplar y meditar. Así lo ha querido y así es.




MARTA PALAU (1934-2022) / CONGREGACIONES DE FUEGO

La catalana PALAU, recientemente fallecida, ha estado envuelta en los orígenes de una cultura autóctona y ancestral americana que ha marcado...