JUAN CARLOS SABATER (1953) / NO QUIERO TRASPASAR EL SILENCIO DE ESTOS MUROS


  •  No sé si aceptar esa supuesta norma de la percepción según la cual la forma de un solo aspecto de lo que se percibe se toma espontáneamente por encarnación de la estructura del objeto entero. Quizás sea así en algunos casos, en otros no desde luego.  


  •  Pero lo que sí encuentro en la obra del vasco SABATER es que nos hace pensar en un lugar visual total más allá de las formas visibles que ciñen su ámbito espacial, en imaginar la mirada más allá de la retina. Son paisajes de silencios oscuros, metáforas que no encuentran más significación que lo remoto, la muerte, el sueño convertido en pesadilla. 


  •  Con un estilo que es su propio medio de prestar realidad a la imagen, ésta desdeña una iluminación que no sea la de un clasicismo del que toma únicamente sus entrañas, las hace simbólicas e inconscientemente narcisistas, con lo que claman mejor por el tiempo que no pasa y al mismo tiempo dura y dura.  

 Tú, cuya vida es una absoluta mentira, ¿cómo
podrías decir la verdad acerca de algo?
(Oscar Wilde)

RAÚL SANTOS ZERPA (1939) / UNA NUEVA NATURALEZA


  •  Se ha repetido hasta la saciedad que a través de la abstracción se intenta una captación de las puras esencias. Tal como muestran estas aladas filigranas de exuberante cromatismo que al organizar así la materia visual consiguen que la expresión buscada y alcanzada se transmita directamente a los ojos. 


  •  Y esas son las evidencias que hay ante la obra del cubano SANTOS, muchísimas y de todo tipo, aunque supuestamente la más clara es la que obtiene la forma visiva adecuada a la estructura incorpórea de aquello que ha sentido. Por lo tanto, no presenta ninguna duda que estas algas tienen la poderosa impronta de un nueva naturaleza sumergida. 


  •  No obstante, puede que no haya un propósito consciente de encarar así el proceso creativo, sino el el hecho de que una aparente insignificancia encierre misterio y espìritualidad, un atisbo de lo milagroso que es una policromía que ella misma va generando su propia imagen, la que encierra su origen y su descendencia.  

 Uno puede tolerar las desgracias: viene de
afuera, son accidentes. Pero sufrir por las propias
acciones, ese es el azote de la vida.
(Oscar Wilde)

CARMEN GONZÁLEZ CASTRO / RECUPERANDO VISIONES


  • La artista española, GONZÁLEZ CASTRO, adapta la anamorfosis, ese término de origen griego, para distorsionar unas imágenes que hacen de símbolo y referencia sobre la original que le sirve de hecho central, de tal manera que haya dos visiones paralelas.   



  •  Claro que con ese claro propósito plástico, su obra es una llamada a la transgresión, a que la diagonal forma la flecha que señala, hiere, ridiculiza, agrede o enfurece. El color configura el cierre de esa figuras cuya pesadilla está bailando sobre cuerpos sin amparo, sin superficie donde proteger su angustia.  


  •  Indudablemente es un recurso que creíamos en desuso y olvidado, pero la autora ha sabido ajustarlo a la iconografía actual, para que le sirve como un agente creativo que sepa espolear, agarrar la mirada y desmontar la ubicación relativa de razón y sueño.    

Muchos dicen que no he cometido una mala
acción en toda mi vida. Por supuesto, sólo lo 
dicen a mis espaldas.
(Oscar Wilde)

PEDRO VARELA / YO SOY LO QUE AFLORA


  •  Sean dadas gracias al infierno el que la pintura no esté sujeta a la maldición de unas condiciones de orden y pulcritud respecto a la multitud de sus expresiones, técnicas y objetivos.


  •  Insiste el crítico, y persevero y añado,  en lo de que la obra no puede caer bajo la autoridad de ningún reglamento porque escapa a los dominios conceptuales, porque lo que hace es sugerir ecos poéticos, ondas de sentido, imaginarios plásticos inolvidables, y al final una absorción que nos deje vibrando. 


  •  Tal es el ejemplo del brasileño VALERA que, en su trabajo, sustancia el color, deja que haga y construya el tema, el contenido, no tocando ni siquiera su tonalidad para que permanezca como una naturaleza de lo que es una realidad pegada a la fantasía imborrable de un mundo ciego y cruel. Es su propia topografía la que plasma y hace visible en una conciencia y goce de lo que considera invisible.    


  •  Y lo que sí se muestra es una insaciabilidad sobria, acrisolada, que envuelve el espacio, que habita el cuerpo y la mente, que viste de floración fecunda, bella y altiva, de vegetación iluminada, la alegoría utópica de un territorio que revela a la vista sus entrañas.    

La indiferencia es la venganza que el mundo
se toma sobre los mediocres.
(Oscar Wilde)

JANAINA TSHÄPE (1973) / ENTRAD


  •  Es una luz orgánica la que llora y navega en el abismo oceánico. Es el sentido de la obra tratando de explorar un mundo, haciendo emerger lo invisible, portando el significado, organizando signos y coordenadas cromáticas, manifestándose, vinculando estratos y texturas.    


  •  Llegó la hora de que el trabajo de la alemana TSCHÄPE se haga inagotable, no alcance su genuina esencia, que todavía quede sin descubrir su auténtica significación, aunque sepamos que es visiva y nos va absorbiendo poco a poco.  


  •  Ella misma se convierte y se transforma en una metamorfosis globular, que encarna el fin de un tiempo y el comienzo de otro que sale del fondo telúrico, donde hasta ahora se ha reproducido con el fin de extenderse en todas las dimensiones. 

Abrirse paso y ver ya sucumbida
esperanza en el sendero estrecho;
cerrado trecho a la cerrada vida.
(Carlos Bousoño) 

ANIA TOLEDO HERNÁNDEZ (1957) / PINTO LO IMPOSIBLE


  •  En estos paisajes hay un panteísmo sublimado, una respuesta a lo que enseñaba Aristóteles respecto a que se debe aspirar a las cosas imposibles, pero verosímiles, que a las posibles, pero no convincentes.


  •  Y es que la cubana TOLEDO se ha propuesto plasmar sobre una superficie lo imposible y a la vez posible de unas cualidades y propiedades principales de toda una suma de horizontes verdes y azules, arbolados, acuosos, que destilan formas visibles y espirituales que enlazan con lo que podría entenderse como una actividad metafísica del arte.  


  •  Por eso, el goce no se queda meramente en lo estético, sino en la articulación orgánica y simétrica, en la unidad plástica que desarrolla todo el conjunto estructural de un territorio isleño, fértil, anegado de equilibrio, de libertad, de un canto solitario que enarbola la fuerza del poema y la paz de una redención en lontananza.

Pero tú, España mía, eres de rosa
y yo te amo. Eres de violeta
y te quiero. Tú, España, eres de cosa
rota, en el aire de una vida quieta.
(Carlos Bousoño)

HUMBERTO VIÑAS / VIVO ENCADENADO A ELLAS EN LA HABANA


  •  El cubano VIÑAS ya ha apagado las luces que iluminaban a sus cortesanas, no hay razón para que el color sea un elemento bastardo que las alumbre y encienda. Sus rostros de hetairas impávidas, sin pupilas, ciegas, no reflejan el placer en una isla que está hecha para amar la plenitud.    


  •  Ante una obra tan sibilinamente manierista y clásica, lo que deja a la vista es el artificio de un espíritu ausente, que conjuga estructura plástica con los labios duros de un beso imposible porque la patera, el tiempo, el desamor, el mar se están agostando de tanto esperar. 


  •  Entonces estos retratos de sus concubinas, monocromos como el silencio de las noches en que los concibió, se engañan y nos engañan, parecen que dicen, que expresan, y no es cierto, son simplemente la acechanza muy bien tramada y diseñada de un agobio interior que ha determinado no ser la fuente de indagación para nadie.    


  •  Es el último aspaviento de unas barraganas que ya no quieren ni un signo, ni una imagen, sólo aspiran a que en el lienzo tengan la oportunidad de vivir su oportunidad, de desear lo que no han tenido hasta ahora, de configurar una exclamación por una sola vez de totalidad y éxtasis.  

Haber vencido a la melancolía,
haber estado en el dolor, dormido,
sin despertar, cuando llegaba el día.
(Carlos Bousoño)

SANDRA VÁSQUEZ DE LA HORRA (1967) / APAGA LA LUZ


  •  ¿En la esencia de nuestra materia yace una concupiscencia agitada y brutal?, pregunto a Meller. Mayor claridad de la conciencia ha de ser la oscuridad, pues es cuando saltan los deseos, antes reprimidos y liberados después, durante la noche oculta del inconsciente. 


  •  Los dibujos de la chilena VÁSQUEZ son la luz oscura de un microcosmos que juega a una invasión sobre el nuestro, no sea que perdamos de visto el hueco artístico de lo trascendental en aras a acercarse a él para empaparnos de la visión que hay detrás de la conmoción recibida o simplemente ridiculizarnos porque nunca seremos lo que queremos ser.    


  •  En la obra de esta artista se juega con la magia que envenena la reflexión, que no concibe auroras, que despierta pesadillas y que desencadena la acción que busca un ser desaparecido, el que antiguamente se nos parecía y aparentaba nuestra misma naturaleza. Ese ya no está por aquí, rastrearlo por otro lado.

Regálate. Contempla
la piedra, el cielo, el aire.
Respira entre las luces.
Desciende hasta los cauces.
(Carlos Bousoño)

DEBRA FRITTS / NO VOY A DEJAR QUE SE OLVIDEN


  •  La acronía es posible si nos fijamos bien en sus rostros o en esa barca del infierno que está llegando a su destino. La materia con que han sido construidas estas piezas forma parte de la leyenda del hacer, de la historia, del ser que deja huella y testimonio. 


  •  Son rasgos aparentemente impenetrables hasta darnos cuenta que salen de tumbas y de eternidades que juegan con el tiempo y con la plasticidad de su carne, la de la especie que un día está llamada a extinguirse.   


  •  Por tanto, la norteamericana FRITTS lo que nos ofrece son facciones universales, pasados que tienen que estar en el presente, en el ahora, vivenciando nuestras ansias o nuestra angustia, posando de cerca, de muy cerca, mientras disimulamos la mirada puesta en ellos para evitar intercambiarnos tanto.   

En la noche terrible
yo soñaba una imagen.
Héla aquí. Son colores:
blancos, verdes, granates.
(Carlos Bousoño)

GORKA GARCÍA HERRERA (1982) / LOS TIEMPOS DEL CLAMOR HAN ACABADO


  •  Si miramos la obra de arte desde arriba captamos desde el origen su organización total. Si la miramos desde abajo todo empieza a desquebrajarse, a convertirse en ruinas de lo que ni siquiera, cuando estaba vivo, presentaba un impactante esplendor.    


  •  Cierto que viene a cuento de una pintura como la del gaditano GARCÍA HERRERA esa unidad visual por la semejanza de todos sus valores y componentes, con lo que el color, la luminosidad, la figuración y la superficie delinean tanto significados expresivos como plásticos.


  •  Y todo ello a través de una pátina que hace más convincente los dos procesos creativos y simultáneos que dan lugar a esta formulación: uno, el visionario en tanto configuran ruinas y testimonios o real en cuanto un urbanismo que late todavía, y otro, el reflexivo sobre el propio sentido y naturaleza del hacer hasta encontrar y ajustar esencia y contenidos.   

El olfato no huele, ojo no mira.
Ni gusta lengua ni conoce el seso.
Eso sabemos, corazón que aspira.
Tan sólo eso.
(Carlos Bousoño) 

CHARLINE VON HEYL (1960) / NO ADMITO TÍTULOS


  •  Dice Bruce Nauman que no debes mirar nada para que puedas ser consciente de todo. ¿Y si es al revés? Mirarlo todo, de modo tal que puedas ser inconsciente de todo menos de la nada. Lo que está claro es la frase de Tim Noble&Sue Webster referente a que el cerebro de un artista es como una gigantesca esponja creativa con el que se inspira en experiencias que a otros pueden parecerles insignificantes.  


  •  La obra de la alemana HEYL está tan inseminada que deja sin palabras esa deslumbrante oscuridad del parloteo supuestamente artístico. Es un conjunto de malabarismos que rechazan lo tópico y los conceptos estéticos deshidratados -no responden a mis términos pero a sí a mis pensamientos-.   


  • Y lo cierto  y verdad es que es una pintura que encaja de lleno en las sintonías de aquellas miradas que necesitan encontrarse con la placidez de una sensación restaurada de pasión y tiempos de calma y lucidez. No es un espejo pero sí es verbo y promesa, poesía y luz de pronto extensa, infinita.

Y tú envejeces presurosamente.
Miras la luz, aspiras un aroma,
y entre el horrible olor tu vida asoma,
crece, madura, es vieja de repente.
(Carlos Bousoño)

ADEL ABDESSEMED (1971) / NO ME HE DADO CUENTAS DE QUE SON DESPOJOS


  • En la instalación se dan cita dos claves básica para su contemplación y comprensión: una es la monumentalidad, que es el recurso a propósito para que la visibilidad sea muy superior a la mirada del espectador, que la recibe extasiado. Otros es la teatralidad, con sus connotaciones de efectismo y aparatosidad.   


  •  Cuando estamos ante una obra como la del francés ADEL nos embarga un sudor frío, pues es como si tomáramos parte de algún modo en un mundo que únicamente sabe vomitar despojos en forma de esqueletos, crucificados (yo creo que de este medio ya se está utilizando en demasía, con todo lo dramático que sea), cadáveres en medio del mar en la patera o en la simple orgía de la caza.   

 Claro está que hay una sensibilización cierta, necesaria, que extraída de su ámbito y fraguada en el contexto estético todavía alcanza un mayor valor y significado propios y al mismo tiempo la fecundación de bases y metas que constituyen un esfuerzo de vida, para la que cada época debe ser su nutriente.    
En esta tierra pobre,
sufrida porque sí,
supieron vivir muchos;
otros también morir.
(Carlos Bousoña)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...