ANDRÉ PENTEADO (1970) / NO COINCIDIMOS


  •  Félix Ovejero diría que cuando acude a mi crítica artística en busca de alguna orientación, acaba todavía más confundido. ¿No pasa eso algunas veces porque el arte contemporáneo es ininteligible y en consecuencia la crítica lo es?



  • Si nos centramos en las obras del brasileño PENTEADO, ¿o esconde misterios y conceptos fácilmente deducibles -¿lo efímero de la historia del arte o su papel ya acabado?- y estamos ante un trabajado sobresaliente, por lo que es apreciada por menos de un cinco por cierto de personas, ¿o hay que quemarla porque es horrible, ya que su apreciación supera ese porcentaje? No es una observación mía sino de James M. Whistler.      

Ortega y Gasset lo señalaba de otra forma exponiendo que el arte nuevo divide al público en dos clases de individuos: los que entienden y los que no entienden. En este caso es para evidenciar que el tiempo también tiene su parte activa en su forma de corregir la visión.  
La cueva del recuerdo es muy oscura
y es fría como el hielo, aunque nos mienta
luz y calor de hogar.
(Francisco Brines)

JONAS BURGERT (1969) / LOS HIJOS DE LA HISTERIA


  •  Decía Flaubert que la vida es una cosa tan horrible que el único medio de soportarla es evitarla. Y se la evita viviendo en el arte. Seguramente que ese era el objetivo del alemán BURGERT pero le salió rana.  


  •  La huida no ha sido posible, porque escabullirse para que tu propio yo autor te haga penetrar en unos sueños esperpénticos, alucinados, tenebrosos, de una iconografía sapientísima tan apabullante que impide casi respirar, es estar en la realidad de nuevo y repicando cráneos. 


  •  Si lo apolíneo y lo dionisíaco son los principios rectores de toda experiencia estética, la pintura  de este artista es pura embriaguez y máxima ilusión, aunque en lo concerniente a esto último se acaba contemplando y escudriñando alrededor por si estamos dentro de ella.  

La noche de Corfú no la diré;
que la sepulte el polvo de otras noches,
pues la felicidad del hombre, así vivida, 
demanda sólo muerte.
(Francisco Brines)

THOMAS SCHÖNAUER (1953) / NUNCA TUVE MIEDO


  • Para Félix Ovejero Lucas la necesidad de confiar es el mantra con el que las artes plásticas buscan conjurar los problemas derivados de la falta de reglas y criterios. Yo creo, en su contra, que no se necesitan y de ahí viene la frase de Giacometti: "nunca a favor de la forma, ni de la plástica, ni de la estética, sino al contrario. Absolutamente en contra". 


  •  En el caso del alemán SCHÖNAUER ni hay inseguridad en el arte ni en sí mismo. Sus obras poseen la seguridad de la experimentación y con la solución obtenida, el cauce para una concepción estilística sobre la manera de construir un singular imaginario paisajístico y marino.    


  •  Lo decía Oscar Wilde y lo repito de nuevo: "todo arte es a la vez superficie y símbolo".  En estas abstracciones las superficies funcionan como tales y lo son todo, navegan, vuelan, surgen, emanan, rompen, saltan en cascadas, se funden y nos salpican.

Las alas rotas de la noche caen 
sobre este vasto campo de ceniza:
huele a carroña humana.
(Francisco Brines)

GLEN RUBSAMEN (10959) / LUGAR DONDE NACÍ


  •  Lo decía Friedrich porque lo sabía bien, cual es que el pintor no debería pintar solamente lo que ve cerca de él, sino también lo que ve dentro de él. El americano GLEN plasma lo que desde afuera reinventa hacia dentro.


  •  Esta quietud paisajística que retrata es un encuentro imaginativo que evoca, y al hacerlo se implica en una creación muy bien organizada y con una economía muy precisa.  Al final, la visión, a través de ese prisma cromático que inunda el espacio y lo magnetiza, descubre una forma de mirar distinta y más imperecedera.   


  •  Coleridge exponía la diferencia esencial entre la habilidad conformadora del talento mecánico y el poder armonizador de la imaginación, siendo esta última el poder vital productivo. Tal es lo que se contempla.

El tiempo, en sombra, es insondable.
(Francisco Brines)

HANS BERNARD LUGINBÜHL (1929-2011) / NO SON PARA EL ATAQUE


  •  Read escribió que existe una profunda separación entre nuestra civilización mecánica y materialista y los valores estéticos o espirituales que constituyen una cultura. Yo considero que de haberla, mi querido Herbert, es por no saber atinar con la solución plástica adecuada.  


  •  Que haya una distinción real entre las formas orgánicas y las inorgánicas no es lo esencial si el resultado final alcanza el cenit creativo que compagina una significación sólida con una configuración visual excepcional. 

Vive
amando, como un loco que creyera
en la tristeza de hoy, o la alegría 
de mañana.
(Francisco Brines)

  •  Es lo que ha hecho el suizo LUGINBÜHL con sus esculturas de gran y mediano formato, en las que sobresale un espíritu de inventiva cuyas combinaciones estructurales singularizan una visión basada en el delirio de artefactos que pueden ser nuestra compañía de mañana.   


KATRIN FRIDRIKS (1974) / ¿MI AUTÉNTICA ISLA?


  •  Albertí ya nos advertía que un conocimientos de las leyes de la óptica colocaría al artista en posición de lograr mejor la producción de efectos sensibles, puramente estéticos. La islandesa FRIDRIKS, en los albores del siglo XXI, ha ido a buscarlos aunque después incluso se le escapasen por las rendijas.  Eran demasiados. 


  •  En realidad, su percepción no engaña, son explosiones de todos los colores posibles, que incluso dejan que un espacio blanco en ocasiones se deje ver. Fluidos, líquidos, formando brisas o tumultos, rompiendo y climatizando de esa forma a su isla.  


  •  Es sacar hacia afuera otra atmósfera, darle una impronta plástica extrema y confiar en que su visualidad conforme una relación nueva con el espectador, que se ve abducido por este embolsamiento que guarda misterios en su interior. 

Y este género de fracaso  era entonces y sigue siendo ahora la garantía de un renacer más completo.
(María Zambrano)

LE BUL (1964) / LAS SIMIENTES DE LO VISIONARIO


  •  Una materia inerte que parece disecada, pero sólo es apariencia porque en el sueño de la visión está a punto de ser vida. Como espectadores nos atenemos a nuestra base sensorial, sin entrar en contradicción con la mirada reflexiva. Hegel estaba empeñado en que si el predominio recayese en ésta únicamente, eso significaría la desaparición del arte.


  •  Ante esta propuesta estética de la coreana BUL, configurada en esculturas e instalaciones que constituyen organismos extraños, en proceso de crecimiento, fallidos, abortados o simplemente especímenes en los que podemos acabar convertidos, no nos queda más que demostrar nuestro asombro ante una imaginación desaforada.  


  •  Bien concebidos y articulados a partir de un material que se ajusta a la perfección a esas nuevas formas, tan la perfección como si fuesen una matriz que estuviese continuamente generando hasta llegar al delirio.

La nada, ¿no será acaso, al no ser ni contra ser, la anegadora de todo ser?
(María Zambrano)

REZA DERAKSHANI (1952) / DESDE LA MONTAÑA


  •  Es difícil que un artista olvide sus espacios originales, ya que en ellos se produce el inicio de su larga visión, del asomo de claridad, la cual se va conformando según se vayan sumando los engranajes de su intuición y experiencia plástica.  


  •  El iraní REZA tiene en cuenta en su obra los factores que se desencadenan a su alrededor, el contexto artístico en el que quiere insertarse y una voluntad innovadora que conjugue la base cultural de la que procede con su nueva realidad exploratoria.    


  •  Así es como va realizando una iconografía sumamente singular y que tiene distintas perspectivas desde las que abordar la plasmación de una significación configurada en las vicisitudes de Oriente Medio, sin incurrir en significados desbarrados.   

La esperanza fallida se convierte en delirio.
(María Zambrano)

ADRIAN FALKNER (1979) / SON MI REFLEJO


  •  Cierto que todo es efímero, por eso los trazos en estas obras son fugaces o son planos que hacen de pantallas. Y además la espontaneidad con que se mueven no permite una geometría cosificada, la rechazan por completo.  


  •  Además, el suizo FALKNER, orquesta, igualmente, unos colores que con las formas indeterminadas dan lugar a un espécimen abstracto que añade más valores plásticos a un modo de crear y mirar. El conjunto atrae como un rito luminoso de señales que conforma la poesía de la pintura, la que se ve y no se oye, de la que hablaba Leonardo.   


  •  Por lo tanto, estamos ante un grafitero que configura juegos y esquemas aéreos y espaciales en las paredes, que obliga al espectador a establecer un imaginario que para él es imprevisto y enigmático en la medida que apueste por seguir el hilo de su mirada.  

Me alivia el agua muerta
y las voces que no sé ni donde están.
(Tomy Fernández)

MÁXIMO GONZÁLEZ (1971) / TIEMPOS VISUALES


  •  El arte contemporáneo, más proclive que nunca a las instalaciones, es el medio, nos explican, de modificar, reformar o revolucionar nuestro entorno. La atmósfera visual en la que vivimos y cohabitamos es anodina, repetitiva y frecuentemente fea y cutre. Ni siquiera es capaz de abismarse.


  •  Por eso el argentino GONZÁLEZ idea otra, más resplandeciente, más aérea, más ornamentada, que implique una profunda metamorfosis de nuestra mirada, que la haga aspirar a ámbitos que cambien su vida y su modo de entenderla. 


  •  Además, si es verdad que, como decía Marsilio Ficino, el hombre es el dios de todas las materias, el artista es el que mejor sabe manejarlas, darles nuevas formas y cambiarlas. En la medida que crea, proporciona futuras visiones a nuestra existencia, que se pregunta las razones de no estar dentro de ellas para seguir siendo.

El que habla sólo hablando desde sí puede hablar de sí.
(María Zambrano)

GULIA BOWINKEL/BANZ FRIEDEMANN / VIDA Y LUZ


  •  Se produjo una ruptura del cuerpo virtual, mas quedan, no obstantes, sus partes deshilachadas que en su volatilidad van adquiriendo una autonomía visual generadora de visiones empíreas y que por su fragilidad vuelan al compás de una brisa suave y acariciadora. 



  •  Pero también se excitan y se revuelvan, se enroscan y luchan, se encrespan y arman su estructura con un festín cromático que personalice sus extremidades, pues saben que el espectador envidia su capacidad de dar a luz siluetas plásticas seductoras.   


  •  Para la pareja alemana creadora de estas sinfonías la conceptualización va más allá de lo simplemente empírico, porque la finalidad que pretenden es una transformación de lo que se ha venido entendiendo por ilusión en el campo de la estética, sustituyéndolo por el postulado de una nueva forma de visión más entroncada con la situación actual.     

Los más bellos colores, puestos en confusión, no darán tanto placer como la silueta en tiza de un retrato.
(Aristóteles)

MICHAEL BURGES (1954) / NUNCA ME DIO POR TOCAR EL INFINITO


  •  Quizás veamos huellas de un topografía polícroma que al flotar en ese espacio sean los signos celulares de una materia viva y luminosa. Esas huellas engendran la fluidez y la flexibilidad de un llanto cubierto por la esencia de una realidad abstracta. 


  •  La plasticidad de esta propuesta del alemán BURGES está muy concentrada, es un quehacer intuitivo y dinámico, que perdería su función visual si el pensamiento se entrometiese, tal como afirmaba Cézanne, que si pensaba mientras pintaba ya no podía continuar haciéndolo.


  •  Aunque parezca, tal y como versificaba Fray Luis de León, que todo lo visible es lloro, en esta obra, además de sollozo, hay un soplo de vida incontenible, un significante melodioso, una dimensión armoniosa.     

Y así, servimos la inspiración en la inocencia, más utópica aún por la falta de utopía.
 (María Zambrano) 

DAVID CHOE (1976) / ME QUEDO EN URGENCIAS


  • Me interno en la parafernalia del muralista y grafitero americano CHOE y es como entrar en un infierno lleno de sorpresas. Su obra puede ser tanto de una visceralidad y crueldad que roza lo inconmensurable como de un humor e ingeniosidad fascinantes. 


  •  No se le puede discutir sus capacidades y hallazgos en la concepción de un trabajo soportado sobre un color perfectamente ajustado al contenido y a una representación que goza de su propia forma de aparecer y atraer.


  •  No puedo compartir ni dar la razón en este caso a Françoise Choay cuando argumenta que el ajuste de los objetos a las necesidades del consumos cultural -yo diría también popular- podrían equivaler a una destrucción cultural desde el punto de vista físico e intelectual.  Aquí el ajuste es propicio y hasta necesario.  


  •  Estoy más de acuerdo con Henry Moore, que en su momento afirmó que para él una obra debe tener en primer lugar una vitalidad propia, con independencia del objeto que represente. La producción de este artista ya la ha adquirido, no cabe duda. 

El terror nos oculta, nos vuelve animales de selva.
(María Zambrano)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...