ADRIANA MINOLITI (1980) / LOS PARES SE CALLAN


  •  La imaginación productiva de la argentina MINOLITI cabalga entre varios mundos pictóricos, a sabiendas que la geometría también puede incluso actuar como un elemento iconográfico en el interior de ese desenfreno arbolado y selvático.     



  • Las configuraciones se alían con muchos bandos hasta concretarse en el que presenta una dimensión acorde con la idea de la autora, y que aún así persiste en la búsqueda de otros esquemas con los que culminar ese imaginario estético que siempre tiene hirviendo. 


 


  •  Ello da a lugar a que las propiedades plásticas puedan expresarse como conjura a través de unas líneas que realizan su propio juego sembrando códigos luminosos, conscientes del ofrecimiento de una estructuración que la mirada sabe percibir.


Lo que con el ojo veo, con el dedo lo adivino.

MIRIAM CAHN (1949) / SI SE LOS ENCUENTRA, DELES LA BENDICIÓN


  •  La suiza y feminista CAHN no deja que el sufrimiento, la alienación y la muerte desdibujen las máscaras plásticas con que la realidad se recubren en aras de un nuevo nacimiento del yo, que sea tan horroroso como verídico.    


  •  Porque yo creo que la artista, con ese halo ambiental, cerrado, angustioso, de cromatismos engañosos en su apariencia, considera que la verdad del mundo accede al arte cuando surge en la mente humana. 


  •  Aborda su práctica como si fuese el mundo y el otro un extraño, un fenómeno cuya explicación recaería en su capacidad de hacerlos vivir sin espacios, solamente con el tiempo que requiere un proceso de introspección sobre la existencia y el fin del mundo. 

Una mentira, de ciento tira.

ALEXANDER VESNIN (1883-1959) / LA GEOMETRÍA DE LA CONSTRUCCIÓN


  •  Eran los años de la formación de la Unión Soviética, cuando la pasión de construir, crear y levantar un nuevo mundo se había apropiado de los artistas de una forma delirante, un pathos que veía en el hombre una determinada dimensión universalista y socializadora. 


  •  El ruso VESNIN proviene de ese ambiente enfervorizado entre el constructivismo, el suprematismo y el geometrismo, y es uno de sus miembros más cualificados, que a través de un concepto de lo simétrico y exacto, conjuga armonía, precisión, dibujo, racionalización y un poso de aventura.  


  • La concepción de sus estructuras en un solo plano con esas sombras destinadas a conferir volumen y magnitud, son el sueño de una utopía cuya ejecución nos introduciría a todos los humanos en ese universo visionario que estaba en el punto de mira de ese grupo de creadores que nunca llegarían a habitarlo.  

MORGAN BANCON (1982) / PIENSO EL PAISAJE


  •  El paisaje hoy ya se ha convertido en una cuestión de pensar en lo que tiene de primacía a la hora de llegar a ser una visión cuya referencia sea su propia invención. Se atiende a su sustancia como una conservación hasta ahora oculta, que asalta de pronto nuestro imaginario y nos promete otra biosfera.    


  •  En el caso del francés BANCON esta facultad de configurar plásticamente lo que es un ensueño que reposa, que requiere una gran concentración creativa y una disposición fervorosa a extraer del color sintonías viejas y nuevas, es una plenitud que nos llega como un hálito inspirador. 


  •  Desentrañamos huellas de nuestra pintura clásica en ese cromatismo que es el emblema de unos espacios en que el artista ha mediado, con el fin de que la filosofía de su naturaleza no llegue a agotarse, sea un fin supremo de vida. 

Río, rey y religión, tres malos vecinos son.

KINKI TEXAS (1969) / SIN PERDÓN


  •  El alemán TEXAS revierte los términos de la vida y para ello su imaginería perturbada enseña los dientes más afilados. Fustiga a una sociedad cuyos monstruos se han hecho poseedores de los cánones de la belleza y la ética. Y a partir de ahí todo se descabala.   


  •  Sus obras y su alineamiento técnico-formal tienen la precisión de un bisturí y se atienen a las referencias de una época medieval contemporánea que trastoca principios y certezas. Con tal focalización se sacralizan la violencia, el odio, la lucha, la guerra y la muerte. El cromatismo negro es el rey caníbal que quiere absorberlo todo.  


  •  Pero nos ampara la distancia, el espacio, la dimensión, así no podrán saltar y solamente querrán ser observados mientras juegan, ya que el trasfondo no es milenarista sino sencillamente la celebración de una diversión entre el pensamiento y la plástica, entre la plaga que nos llega y la locura que nunca se va.   

Quien tiene el rabo de paja,  no se arrime a la llama.

JUAN PABLO LANGLOIS (1936) / SOMOS PAPEL DESPERDICIADO


  •  La visión de la condición humana en términos de pérdida degenerativa es una de las prácticas artísticas contemporáneas que ponen de manifiesto una reflexión de la mirada interior que hace pie en nuestro fondo atávico. 


  •  En el chileno LANGLOIS, tal como se aprecia en sus instalaciones de papel, cartón y madera, su convicción existencial va de lo patético a lo terrible, de la fragilidad al extravío, del dolor a una pasión autodestructiva. La estrategia visual no esconde ningún significado en tiempos de destrucción consumada.    


  •  En los espacios utilizados y ajustados al medio, no hay alternativas a la náusea y al cierre definitivo de unas vidas condenadas, al final  de un erotismo agotado y agobiado, a un respirar sin vías de escape. Participamos de una despedida anunciada que no deja rastro. 

Quien de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...