MIKE SWANEY (1978) / EMULACIONES Y SÍNDROMES



  • Vamos a contar un cuento tan grande que no quepa en el espacio ni en el tiempo. Vamos a vivir de narrarlo tantas veces y en tantas ocasiones que no haya forma de recuperar su origen y comienzo. Vamos a hacerlo nuestro, cobijarlo entre nuestras sábanas y dejar que nos colme.




    • Si lo habitamos y permitimos la fluidez de su decoro, que sea como un collage que capte idiosincrasias de color sustituyendo habitaciones vacías. Si va a pertenecernos, que sea a caballo entre los ensueños y las elucubraciones. No queremos más si de los que se trata es de ir hacia menos.





      • El canadiense SWANEY, en su obra, aparece como un analítico que se pierde a lo largo de ella en su expresión, pues proyecta, siente, imagina y sueña. Tiene capacidad para que la fantasía de su trabajo sea nuestra compañía, informe nuestra percepción, la de espectador y la de inquisidor de nuevas imaginerías que nos remitan al acontecer de un ciudadano huérfano.






        • Juega con nuestras ensoñaciones de infancia, con nuestros repertorios de misterios por pintar y crear, construye desde las distintas dimensiones de la realidad, una para ti, otra para mí y otra para aquél. Juntas conciben la unidad esencial de lo que se representa como ensayos de la percepción hambrienta carente de adhesión. Necesitamos otra vez los duendes, los elfos y los gnomos para acabar con el insomnio.





          • Enigmas son y aquí


          • Viven para mi ayuda,


          • Amables a través


          • De cuanto me circunda



        • Sin cesar con la móvil


        • Trabazón de unos vínculos


        • Que a cada instante acaban


        • De cerrar su equilibrio.


        • (Jorge Guillén).











CHRISTIAN YAMAO / NO ESPERO AL INVIERNO


  • De las palabras de Bossuet a la obra y personalidad del argentino YAMAO:

  • "Soy pintor y escultor; tengo mi arte, mi proyecto o mi idea; tengo la elección o la preferencia que concedo a esta idea por un amor especial.

  • Tengo mi arte, mis reglas, mis principios, que reduzco en la medida de lo posible a un primer umbral único, y es por ello por lo que soy fecundo. Con esta regla elemental y este ingenio fecundo que constituye mi arte, concibo de mí un cuadro, una estatua, que en su sencillez es la forma, el original, el modelo inmaterial de lo que ejecutaré en la madera, en el mármol, en la tela donde colocaré todos mis colores.



    • Me gusta ese proyecto, esa idea, ese hijo de mi pensamiento fecundo y de mi arte inventivo. Y todo ello se mantiene junto e inseparablemente unido en mi espíritu, y todo ello en el fondo es este espíritu mismo y no posee otra sustancia; y todo ello es igual e inseparable".
      En resumen, el trabajo este artista es fruto de una concepción entre oriente y occidente, la encarnadura de una impronta que ruge como un incendio manga, que rebobina formas y conceptos, que aglutina y construye con fuerza e intensidad, sin olvidarse que la vivacidad cromática es la determinación que dilata los términos e intensidades de las visión. Dejemos, por tanto, que prosiga.



    • Soy, más, estoy. Respiro.

    • Lo profundo es el aire.

    • La realidad me inventa,

    • Soy su leyenda. ¡Salve!

    • (Jorge Guillén).






JOSE MARÍA CUNDIN (1938) / LA SUTILEZA Y SU CONTRARIO


  • Si es como dice María Zambrano, que la mano debería colaborar, sin duda, dibujando, en esta simbiosis del sentir y entender, el vasco, residente en Nueva Orleans, CUNDIN, lo defiende, sin necesidad de consignas, desde un sentido armonioso de un caos lumínico que brota sobre la luz, le da sabor y perfume, multiplica la onda que crece en la mirada y permanece con el latido a flor de piel.



    • Después está la otra vertiente, esa de eliminar la belleza y sustituirla por la expresión, que el artista concibe como horma de su zapato, que contiene un alma caricaturesca, vehículo de gramática parda pero confabuladora de designios pictóricos recitadores.



      • En conjunto, si hay un descubrimiento -me remito de nuevo a Zambrano- es que hay expresión de libertad y encuentro de una realidad prometida que al fin accede a hacerse presente, a dar la cara. Realidad que se descubre y sintetiza, se forma entre desvelos, tocando espacios, guiándose bajo los colores y dentro de ellos, examinando las raíces que se funden, y esperando, siempre esperando.




        • A veces, en épocas como ésta en que vivimos,

        • donde todo está desencajado y revuelto,

        • grandes especialista construyen férreos y blindados tarjeteros.

        • Siempre ocurre lo mismo en los días de gran confusión y desarreglo.

        • Y en un siglo tan caótico como el nuestro,

        • surge de pronto una mecánica perfecta de definiciones y clasificaciones.

        • Y se dice: todo está puntualizado y archivado.

        • (León Felipe).















GIANCARLO ALEJANDRO LEON WALLER (1979) /LA ANGUSTIA ES UN SERVICIO PÚBLICO




  • Que el hombre se dirija a la realidad para tratar de encontrar todo no es extraño. Pero es el artista quien no desatiende a los signos emanados de las propias entrañas para ir con ellas hacia el corazón de la misma. Esa es la razón de que Balthus dijese que pintar es llegar a la profundidad de las cosas.






    • El peruano GIANCARLO LEON WALLER se ha aventurado, irreprimible su ansia plástica, en ese rastreo en el que ha intuido lo que las imágenes, desde su santificación estética, han perseguido en aras de lo que es una continuación sin verso, como es la ruptura de convenciones canónicas sobre la belleza, el ideal, el clasicismo. Había que pugnar por corporeizar el reverso, la inversión de términos, tal como hicieron las vanguardias; por lo tanto, el dar forma y fisonomía a la angustia tiene sus antecedentes, no hay razón para dudarlo, pero también sus consecuentes, y su obra es uno de ellos.








      • Estas visiones apocalípticas pertenecen a tal fruto sin árbol, y si no nos cogen ya con el pie cambiado, sus terribles efectos dejan la huella de lo que sensorialmente hayamos tenido la voluntad de captar. En este caso, la desolación es una descarga plagada de luz viva y cruel, carente de caricias, y, en cambio, ahíta de unos empastes de cocina sangrienta manejada por turbas de íncubos y súcubos, criaturas, en definitiva, útiles para espesar pactos con la mirada y acondicionar entornos con desacuerdo.








        • El marco donde se sitúa la muestra permite a los espectadores no hundirse en una paráfrasis claustrofóbica porque en esas columnas clásicas encontrará reposo, apoyo y reflexión para resistir y hasta vengarse de lo turbio que implora ser más visto con el fin de atraer y fecundar. La cobra ha vuelto a picar.









          • Hoy abrí la ventana que mira al mar y al viento.



          • Y me pareció que había abierto



          • la trampa que estaba aquí en el suelo



          • para los días de las conspiraciones y del miedo.



          • (León Felipe).














FRANCISCO ECHAUZ (1927-2011) / NO HAY ABANDONOS QUE VALGAN


  • Diderot decía que el dibujo da forma a los seres, pero es el color el que les da vida. Goethe añadía que el color es el sufrimiento de la luz.


    • Y Charles Blanc sostenía que el dibujo es el sexo masculino del arte, y el color el sexo femenino.



  • No obstante, es el conjunto el que posee significación a través de sucesivas metamorfosis y mutaciones, como muy bien lo hizo valer el español ECHAUZ, recientemente fallecido.


  • Fabricó una geometría del color que fue su territorio y su consolidación, una temática exploradora que se hizo presagio y conjetura. Las formas adquirieron, en su obra, un sentido matriz, el cual hizo de síntesis de niveles diferentes, que en continuos recorridos conjuraba realidades internas, cargadas de plasticidad y equilibrio.




    • Hay intersecciones, cruces, contrastes que envuelven, que semejan entes mecánicos que no son, que anuncian un modo de crear entre lineamientos camuflados, causantes de perspectivas espaciales y regeneradoras. Es una amplitud que va hacia otras extensiones y descansa en ellas.




      • Y he visto:

      • que la cuna del hombre la mecen con cuentos....

      • Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos.....

      • Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos......

      • Que los huesos del hombre los entierran con cuentos.

      • Y que el miedo del hombre.....

      • Ha inventado todos los cuentos.

      • (León Felipe).








WILLIAM KENTRIDGE (1955) / ¿CÓMO ENCONTRARLE UN SENTIDO A TODO ESTO?


  • Un mundo que ata al propio hombre, hace que sea un falsificador, una víctima de su locura que al final se desconsuela en la indagación de esa sinrazón.


    • Para el sudafricano KENTRIDGE los paradigmas acompañan mucho cuando van de visita, pero poco si tienen que alumbrar un imaginario acostado con espinosas circunstancias vitales y artísticas.




      • Él se ha decantado por confesar sus pesadumbres con esas imaginerías que expresan dolor, angustia, amenaza y una resurrección escultórica de una geografía alada.




        • Lo inquietante es que su obra no pierde, a pesar de todo, su carácter de filigrana fantástica, entre lo incitador poético y su abismo, pues se basa en la hondura del esquema propuesto y el entorchado de su dibujo, que cala en negruras danzarinas, bélicas, enardecedoras.




          • No podemos dejar de admirarla y observar que su interpretación tiene más intensidad si la incorporamos al medio en el que está situada y significada.



        • Desde el fondo de la soledad y aún más de la desdicha, si es dado que una ventana se abra, se puede, asomándose a ella, ver, pues que andan lejos e intangibles, a los bienaventurados. Siendo los seres perfectamente dichosos solamente en la hondura desdicha se hacen presentes, se aparecen (María Zambrano).










MIGUEL MACAYA (1964) / LOS TAMBORES NO CESAN


  • El santanderino MACAYA acaba de exponer en la galería Jorge Alcolea de Madrid. Y su exposición nos adentra en el interior plástico que hay afuera.


    • Diríamos que el trasunto nos ha salido rana, pues respira, habla y se sostiene por sí mismo. Es más, es un fenómenos que nos confronta, un sosias de él como centro, inicio y fin de un evento pictórico que tiene un modo de dimensión velada, de encuentro de encrucijadas visuales en la usurpación de otras realidades.





      • Este artista camina haciendo vivir a las sombras, meditar a los ojos y resurgir a las miradas. Tiene legitimidad y certezas cromáticas seguras, verdades que despiertan el viejo fondo sensual del hombre (Matisse), la silenciosa presencia del arte sin tiempo, y personajes-signos que demuestran su capacidad imaginativa, esa mágica soga de siempre.





        • Todo lo que se pesa, todo lo que se compra,

        • todo lo que se mide y que se cuenta

        • lo habéis defendido como perros

        • y todo se ha salvado.....¡todo!....pero habéis asesinado los sueños

        • ¿oísteis?

        • ¡HABÉIS ASESINADO LOS SUEÑOS!

        • (León Felipe).






FEDERICO GUIDA (1969) / CÍRCULOS CERRADOS


  • El abismo de una duda, la ansiedad del caos, la confusión figurada para expresar la confusión expresa y así una mayor autenticidad.


    • El círculo humano de lo plástico se va cerrando en esas caras, en esos cuerpos que no tienen historia, únicamente una inmovilidad en la mueca, en el pensamiento visual, en la contracción presente y en la dicha o desdicha futuras.




      • No hay que entender al italiano GUIDA sino contemplar la materialización desde la que ejecuta y desarrolla, desde la que conforma la introspección de un semblante o una escena.




        • El espectador ya no necesita declaraciones ni testimonios, sólo una iconografía de señales inequívocas, en las que la pintura transpone la marca esencial, el nexo que desenrolla el metafórico círculo que necesita abrirse para desentrañar la formulación artística de tiempo y destino.





          • Fijémonos bien y sirvamos a ese descorrer de la suerte, que no quisiéramos que se fuese sin una versión entre tantas deudas y dudas pendientes con nuestro entorno y con lo que resta cada día de serlo.



          • Se va del salmo al llanto,

          • del llanto al grito,

          • del grito al veneno....

          • ¡Arre! ¡Arre!

          • ¡Y se gana la luz desde el infierno!

          • (León Felipe).








MARTIN DISLER (1949-1996) / ME VOY HABIENDO DEJADO MI COSECHA


  • El viejo fondo que cubre todo de sospechas sigue despierto, esparce sus renglones por el aire y quedan grabados como espejos.


    • Ese fondo es el que el suizo DISLER maneja y manipula. Nunca ha tenido que recurrir al disimulo, y de haber una simulación que sea airada, ha de ser perfecta hasta que la cuerda sea ya una cadena rota y desairada.




      • Lo espontáneo y el gesto quedan fusilados bajo la duda plástica y me remito a J.F. Yvars en lo de que el arte es un despliegue original de formas equívocas que van perfilando las imágenes y nos obligan a corregir nuestra percepción convencional de las cosas.





        • Sí, es cierto, este artista, como tantos otros, no pinta una oración para musitar en el desierto que obre como un solo de silencio, y además nos ofrece de acompañante un doncel hermoso que sea luz y conmiseración del universal destino. Si pedimos más, tendremos que hacer cola.





          • Vomité tragando vida,

          • hice un sobreseimiento con laude,

          • miré rompiendo claridades, vi que lo siguiente era existencial.



        • Más es polvo un idilio en los seres,

        • licuar mi sangre en el trabajo,

        • darme estimulante,

        • y mi sustento, política de creencia.



        • No talaré el palo largo,

        • la independencia matriz primordial,

        • el aura de toques despejando la frente,

        • sudor de un tiempo y frescura de un instante.

        • (José Álvarez Vélez).










KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...