SUSAN BARNES (1945) / EL MOMENTO LLEGA

  • Mañana habremos de reinventar la luz, el paisaje, la tierra, el mar, en nuevos espacios para que nos dejen una memoria nueva y más inmensa, y nos reconcilien con su raigambre plástica cuando nos asomemos a ellos. 
  • En las obras de la americana BARNES su concepción pictórica se basa en el predominio de una afluencia cromática que desencadena una visión de la naturaleza que se agiganta y se extiende como una realidad que se contempla a sí misma antes de proyectarse. 
  • Y para no perderse ni extraviarse, inserta demarcaciones geométricas que postulan una mayor concentración en áreas físicas desbordadas, absortas en su propio discurrir hacia una disolución que las está esperando.  

 Todo se quedó en el tiempo. Todo se quemó allá lejos.

(Octavio Paz)

GIL IMANÁ GARRÓN (1942-2021) / LO QUE HA PERMANECIDO

  • Parece que el dolor y la muerte tienen la muerte en la mirada, sus cuerpo ya es un latido sordo que poco a poco va momificándose en el espacio, mientras su imagen se agranda y se somete al ritual del sacrificio.
  • El boliviano IMANÁ, en sus obras y murales, alterna distintos registros plásticos, para que el legado de la tradición andina se fusione con un concepto contemporáneo visivo de las pintura.    
  • Así, esa magia icónica y plástica encuentra el acorde que contribuye a una configuración sólida y cargada de significados, que apela a nuestra sensibilidad y emoción, que fundamenta la autenticidad de una evocación. 

  • Merece lo que sueñas.

  • (Octavio Paz) 

EARL STROH (1924-2005) / INVENTAR EL PAISAJE

  • Paisajes camuflados, diluidos, pálidos, extendidos, avistados como nubes y cielos,  callados, configurándose como visiones lejanas y meditadas que han alcanzado su significación en la quietud que muestran.  
  • Para el norteamericano STROH eran mares de tierra, desiertos bajo el sol, grandes territorios levemente iluminados, espacios que él creaba con el fin de que se contemplaran como magnitudes  devueltas a su origen. 
    • La horizontalidad va más allá, no tiene un fin porque no lo necesita, esa es precisamente la esencia sobre la que se funda una concepción plástica de un ser natural que se resiste a ir de regreso. 

  • Calles vacías, luces tuertas.
  •                                                 En una esquina,
  • el espectro de un perro.
  •                                          Busca, en la basura,
  • un hueso fantasma.

  • (Octavio Paz)    

PEDRO GASTÓ VILANOVA (1908-1997) / LOS DESHABITADOS

  • La concepción artística del catalán GASTÓ se fraguó en el contexto cultural y visual de una época que trataba de transformarse a sí misma tanto en el engaño como en la impugnación, tanto en la búsqueda como en el enfrentamiento.    
  • Por eso su pintura buscó al hombre y trató de comprenderlo y descarnarlo mediante diversos acordes cromáticos que con luminosidad devota y compasiva, pero también sombría, fría y seca, manifestasen la percepción de un desdichado destino.   
  • Sin ese equilibrio la constatación plástica no alcanzaría esa plenitud de expresión y de evocación que ha alcanzado, ni su impacto hubiese logrado establecer la significación acentuada de una realizada tan concitada.   

                                  No vayamos ni venimos:

estamos en manos del tiempo. 

                                                            La verdad:

sabernos,

                  desde el origen,

                                              suspendidos.

Fraternidad sobre el vacío.


(Octavio Paz)

                                    


E.G.DE SANTIBAÑEZ (1936) / CADA DÍA TIENE SU MURAL



  • Los que se adentran en el subterráneo pasan sin verlos ni captarlos, y así llevan años y años como retablos sin consagrar, como "cubremuros" petrificados en el esfuerzo de hacerse visibles y protectores.  
  • Los murales del burgalés SANTIBÁÑEZ son geometrías destinadas a que los pasajeros se habitúen a laberintos, a redes, a líneas, elipsis, a predecir viajes que tienen direcciones posibles e imposibles.   
  • Las formas se hacen con unos colores que hacen de portavoces, de fieles compañeros de una magia que parece gravitar sobre espacios y pasillos, y a su vez ellos son las que las determinan,  a las que les insuflan su concepción armónica.  

  • ¿Creíste que era muerte
  • la noche de la suerte,
  • y el fin de la canción
  • mi desaparición? 
(Juan-Eduardo Cirlot)

GUY OBERSON (1960) / LA LUZ ESTÁ EN OTRO LADO

  • Cuando se contemplan estas obras nos alejamos de la carnación renacentista y nos internamos en las noches en vela, en las imágenes casi impenetrables, en señales de tumbas y desnudas ausencias. 
  • Lo real no está ya sujeto a inquisición aunque todavía quede una palpitación de diálogo entre espíritu y cuerpo.  Decía Hegel que si la esencia no aparece ni siquiera lo sería.  En la pintura del suizo OBERSON la esencia es una presencia espectral y amenazadora.  
  • Desde su visión plástica se provoca una conmoción que nos remite a fantasmas que invocamos a la hora de considerar todo el pavor de nuestra existencia, sin que pueda haber salidas y escapes para evitarlos.

 Yo destruiré las redes

de todos los arcanos y las rosas

tenebrosas.


(Juan-Eduardo Cirlot)

ALEXANDRE LENOIR (1992) / DESCUBRO EL MOMENTO

  • Un poema de Eduardo Milán dice que el arte nunca era verdad, pero que había momentos tan ausentes -aunque también podían ser presentes- en que la verdad se convertía en una forma de arte. 
  • Para el francés LENOIR la pintura es un media para rescatar esos momentos en los que las texturas y urdimbres que no se ven y además no se indagan, a pesar de que su poética depuración cromática envuelve esos paisajes y esas figuras como salidos de una naturaleza que nos hemos olvidado de evocar.   
  • Al contemplar fijamente sus obras constatamos que se concentra en una esencia que lo define como su campo de ser y estar, del resurgimiento de un imaginar que todavía tiene total cabida en el ámbito plástico y en su propósito creador. 

  • El árbol de las aguas con dulzura
  • levanta la cabeza de la sangre,
  • que nace de la plata que respira.

  • (Juan-Eduardo Cirlot) 

TONY RODRÍGUEZ (1980) / ESTO QUE VES AQUÍ NO ES

 
  • Hay obras que requieren miradas nuevas pero no determinadas, imprevistas al principio y meditadas después, sin más presupuestos visivos que su aparición en un momento preciso en que la carencia apunta a una posible ceguera. 
  • El cubano TONY RODRÍGUEZ, desde su origen y contexto, tiene a la pintura como un medio de solventar la realidad a través de imaginarios visuales que armados de fantasía revuelven en voz baja referencias y significados. Mas como no son confidentes no susurran.
  • Arremete como un visionario que tuviese en el pensamiento una plástica acorde a las leyendas, a las ficciones, a los sueños que van de imagen a imagen, como en una secuencia de pericias y quimeras que condensasen lo que fue o pudo haber sido.  
  • Cayeron ciudades, cayeron B-12, zares, ciclistas
  • y la rueda quedó girando como la luna,
  • plateada como la luna, 
  • redonda como la luna,
  • hollada como la luna.
  • Una vez más amanece.
(Blas de Otero)

CRISTINA HUARTE (1988) / QUIERO ESTAR EN OTRA DIMENSIÓN

  • En el momento en que me di de frente ante la obra de la aragonesa HUARTE en JUSTMADRID me vino a la memoria esa frase de Nietzsche respecto a que el arte es el gran estimulante para vivir: ¿cómo se podría concebir como algo carente de finalidad, de meta, como el arte por el arte?    
  • Lo que hace que su trabajo sea tan vital y palpitante es que en sí mismo contiene un todo de muchas partes, de muchos conceptos, de muchas singularidades, de muchos procedimientos, de muchas materias, de muchas culturas, de muchas ideas que son la esencia y la piel de una humanidad a la que le queda cierta sensibilidad. 
  • Sus múltiples visiones, enfoques y puestas en escena revelan una exploración sin límites, un imaginario desbordante, un fluir comunicante y una proyección que busca vivencias y experiencias inagotables. Un ethos creativo que continuamente se está desplazando de acuerdo con una pasión que hace de la estética su máximo sentido de la vida.   

 Y me ha llenado de confianza saber que el río sigue en su cauce, 

     entre las orillas,

entre las dulces orillas de abril y enero, por las que espero en la

     vida.


(Vicente Gaos)

ISABEL DE LA O / COMÍ DE LA MATERIA Y ME HICE ADICTA

  • Cuando me encontré en el stand de ISABEL DE LA O en JUSTMADRID, al margen de ser una artista encantadora, te topas con una figura que ha conformado su mundo plástico para prolongar el enigma inicial de la mirada.   
  • Su obra es hallar en la naturaleza huellas de lo que debería ser lo humano si tuviese la sensibilidad y el compromiso que ella misma ha contraído consigo misma y con un saber artístico que se desvela al recorrerlo horizontal y verticalmente. Sus distintas piezas son como yacimientos y vetas, también como si tuviesen la profundidad de perspectivas aéreas desde las que se otea unas superficies que todavía pueden conferir una catarsis física y vital a la materia.     
  • Las gamas cromáticas son las que marcan la identidad subyacente, las que definen su filiación, su sentido de sombra y espejo, de signo y tiempo detenido, de hechura de otro ser que yace ahí en la soledad que recupera.     
Bien -me he dicho-, ya has vivido media vida, ya la has 

   desvivido,

ya has matado media vida, ya tienes media vida muerta.


(Vicente Gaos)
 

IVÁN VÉLIZ VILLALOBOS (1975) / A MÍ NO ME HA LLEGADO LA HORA

  • La duda es encontrar la razón para afrontar el cambio de los signos de la locura. Pues en estos tiempos de peste ya no es necesario, es claramente inútil, incluso placentero e insinuante de fervientes interrogaciones que surgen ante la contemplación de la obra que presenta el chileno VÉLIZ VILLALOBOS en JUSTMADRID.   
  • Según Rosalin Krauus, un individuo no puede, por definición, crear conscientemente un estilo. Iván, por lo tanto, recurre a su inconsciente y a su condición mágica de diabólico dibujante para orquestar una sinfonía existencial que tiene al ser viviente disfrazado de un abismo.   
  • Es un deshollinador melancólico en el fondo, aunque su furia y energía creativas, su ethos, desgañita la representación con la máxima expresión de un espíritu entre turbado y sardónico, entre escéptico y pletórico cuando se hace realidad la culminación de su hacer.   
  • Tal como decía Meyer Schapiro, el artista lo que espera es a estructurar un orden, pero es un tipo de orden que, en última instancia, retiene la apariencia del desorden original como una manifestación de libertad. Y del canto, añado por mi parte, de la gloriosa maldad escénica y estética.   

 Y ahora estoy hastiado de surcos, de renglones torcidos, de

    noches en vela,

de invisibles señales, de impenetrables señales, de vasos de

    agua en lo oscuro,

de tumbas, cruces, polvo, protectoras ausencias.


(Vicente Gaos)

MOISÉS GONZÁLEZ ACOSTA (1960) / ¿QUÉ ESTARÁN BUSCANDO?

  • Ya es tópicamente repetido el que en las reformulaciones de lo artístico se busque siempre y en todo momento lo sorprendente, lo asombroso, incluso lo espectacular y aparatoso, porque es lo que supuestamente supone una ruptura con lo habitual.  
  • Pero cuando nos encontramos con una obra como la del cubano GONZÁLEZ ACOSTA podemos asegurar que la mirada empieza a manar, tal como lo expresaba Claudio Rodríguez en su poema, es una fuente de rica vena, mi única salvación, la que sella y graba.  
  • La potencia, eficiencia y magnetismo de su dibujo nos fuerza a pensar el disfrute de lo que es y no es, de lo que significa y no se percibe, de lo visto y no entrevisto, de lo que se entiende y no se comprende, de la magia y una realidad absorta que se da a vida a sí misma.

 ¿Por qué entonces te alejas

sin un adiós ni asomo de amargura?

¿Por qué sin más te dejas

morir, si no hay locura

mayor que irse a dormir con sombras viejas?


(Eliseo Diego)

JOSÉ MARÍA GUERRERO MEDINA (1942) / SON LA LUZ DE LOS DESPOJOS

  • No cabe duda de que la obra de arte es, antes de todo, una creación en que la forma y la materia se conjugan en un modo de mutua interpenetración, hasta constituir un cuerpo único que significa y proyecta.    
  • En la obra del andaluz GUERRERO MEDINA tal percepción es indeleble y marca con dolor y pesadumbre una condición existencial y plástica que suscita una conciencia aguda de una pintura que se concentra en la exploración de la vida y la muerte.   
 

  • Es una figuración singular que muestra unos resquebrajamientos humanos que mediante unas vetas cromáticas  parceladas y densas ofrecen una visión que estimula a sentir, pensar y confrontar con un imaginario que tardábamos en hallar.


Se necesita sólo tu corazón

hecho a la viva imagen de tu demonio o de tu dios.


(Olga Orozco)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...