JUAN PERDIGUERO / EPIFANÍAS

  • Ante estos trabajos del español PERDIGUERO hay más que sorpresa. Más que eso, pues es un hechizo visual que nos confronta con los límites de la realidad, aunque en la medida que nos adentremos en su contemplación toma otros derroteros en cuanto a su naturaleza o lo que creemos que pueda constituirla.
    • No podremos ni deberemos tocar esa carne ni esos cuerpos, ni tampoco cerrar esos ojos, saben demasiado de nosotros mismos, tanto como para saber que hay víctimas, que pueden multiplicarse si seguimos mirándolas.

      • Grandes formatos para seres fosilizados, renegridos, incinerados, cuya fuerza radica en su aparición, tal que una epifanía que tuviese en ellos la negación de la sacralización a través de la beatificación de lo inmolado.


        • Es una obra apasionante por la condición palpable de que lo que representa sigue apostando por una avance plástico que guarda y mantiene en la reserva formulaciones y propuestas que nos desarman cuando los planteamientos incluyen más dudas que asertos, más vacilaciones que afirmaciones.

        • El Malecón no tiene prejuicios raciales, por eso odia por igual a todas ellas. La única válida y sacrosanta es la suya, pero a ésa es imposible hallarla.




JORGE CASTILLO (1933) / CONFINES ESTRUCTURADOS

  • Este artista español veterano, CASTILLO, nos ha paseado por un imaginario muy propio de su Galicia natal, a la que debe honra y destino.
    • Es la suya una obra que no se somete al tiempo ni deja que éste la guíe, al contrario, es ella la que lo confina y estructura en orden a desarrollar un mundo en paralelo con sus retazos flotantes, sus personajes morando en la burbuja que los contiene y cromatiza, sus fragmentos que se encajan como dados de una partida ganada y febril.

      • El color es un factor esencial que juega como portador y no como invitado, alienta los misterios y enigmas de la pintura porque él es en sí mismo uno de ellos aunque nunca vaya a desvelar ese secreto.


        • Los tonos pueden permitirse el lujo de ser parsimoniosos y de que todo el espacio se preste a la ceremonia, pero sin olvidar que lo que ha construido el estilo ya está perfilado en la superficie, donde se recrea y se regenera cada vez que posamos la mirada en ella.

        • ¿Por qué hay hoy tantos rastros de muerte en El Malecón? Nadie parece tener una respuesta.









ELENA JIMÉNEZ MORENO (1965) / ESCONDITES

  • El trabajo se hace siempre posible cuando obra y verdad son uno y se comportan mutuamente como dos fieles amantes.
    • Por eso, la labor de la española JIMÉNEZ MORENO encaja dentro de la teoría de lo que se mantiene escondido para que su categoría plástica lo sensibilice como si se diese una ruptura de moldes sin que las piezas se volatilicen. Por el contrario, ellos son los que, leales, cogen el timón, se embellecen y se adornan según la configuración de un significado determinado.

      • No hay otro símbolo añadido a su propia condición y sistema de valores, que no dejan de sugerirnos que las visiones son válidas por sí mismas, más allá de su carga de contenidos.


        • Casi podríamos señalar que son murales de fisonomías cuya naturaleza libre se carga de contornos en los que el cromatismo es alma y cuerpo, tanto en su razón como en su sinrazón. No es cuestión de milagros, es fruto de empeños predestinados.

        • Amigo Humberto, le digo, acunados en un frío Malecón, hoy hemos envejecido cien años. Y ni el ron nos hará rejuvenecer. Después, la penumbra nos llama y acabamos caminando detrás de ella.




VÍCTOR MIRA (1949-2003) / YA NO HACE FALTA SOÑAR

  • Ante la obra del español VÍCTOR MIRA ya no hace falta soñar porque la pesadilla tomó forma, se hizo físicamente amante nuestra. Y lo consiguió con la versatilidad propia de un creador romántico enterrado en un ámbito que se encuentra flotando en áreas subterráneas y en mares nocturnos, en contornos presos de delirios y alucinaciones.
    • Podemos explorar junto con él y descubrir a esos ancestros y también a sus altares sangrientos y mansiones execrables -procesión de hambre, guerra, peste y signos estigmatizados-, para después confundirlos con visiones vestidas de una plasticidad tan rotunda que las hace imaginación vívida, fiel a unos presupuestos pictóricos inviolables.

      • Entre violencia y muerte la vida no opta, prefiere reflejarse en esos símbolos cubriéndolos de intensas apariciones y supuestas obsesiones castigadas con la luz. ¡Qué maldición es el ver! ¡Y qué bendición es el mirar!


        • Su mensaje se transmite sin fisuras y se ha insertado en el tiempo que le toca, ni un momento más ni un instante menos. Aunque los milagros todavía pueden hacerse, pues para quedarse en lo que somos ya estamos nosotros.

      • Mi amigo Humberto y yo obedecemos al Malecón y nos acercamos al cementerio. Hoy está abierto para enterrar a un vivo que quiere estar muerto. Nosotros le damos la bienvenida y le tomamos la afiliación. Hay que ficharlo por si le da por resucitar.






XAVIER MASCARÓ (1965) / GUERREROS QUE RESUCITAN

  • Holofernes reconocía que la poesía es un don. Sencillo, muy sencillo. Una imaginación extravagante, loca, llena de formas, de figuras, de objetos, de ideas, de apariciones, de sobresaltos, cambios y transformaciones. El útero de la memoria las recibe, la matriz de la reflexión las nutre y nacen según la ocasión las hace madurar.
    • El español nacido en Francia, MASCARÓ, también lo tiene y le da plena libertad para agrandar y dilatar. Por ello, sus inseparables guerreros son ceremoniosos, lo ven todo desde su posición inmóvil, cifran en su voluntad de hierro su dominio, ante el que recaban adhesión y docilidad.


      • Nos paseamos delante de ellos como si fuesen los guardianes del templo, con la sensación de que la mirada nos transporta a otra era, otra historia, cuyo amanecer y ocaso habían hilvanado desde hace mucho tiempo nuestro proyecto íntimo, el que se desarrolla sin la lógica existencial que queremos darle.


        • La fragilidad y la potencia se superponen, y cuando la osamenta se va deshaciendo surgen las ansias de un recubrimiento férreo por parte de esos luchadores con el fin de prolongarte, sea el destino que sea, haya o no deseos y sentimientos vividos o acabados.

        • Poseer y poesía nos conmueven pero no sé si nos hermanan, aunque este artista y su obra nos conminan a viajar y continuar por ese rumbo.

        • Sentado en el muro del Malecón, solo y contenido, recuerdo las palabras de Arnold Schoenberg:
        • "El arte es el grito de la desesperación de aquellos que experimentan en su propio yo el destino de toda la humanidad".




JUST MADRID 2010

  • Para que una Feria de Arte reuna las condiciones requeridas y justas no han de faltarle espacios, medios y capacidad de sorpresa. JUST MADRID ha sido cicatera en todos estos factores, que además son la base para su proyección y visibilidad, miopía - pues del ver se trata- que puede pagarse de cara al futuro.
    • Por este motivo, son escasas las propuestas a las que podemos hacer referencia -bien es verdad que partimos del hecho de que es una apreciación muy personal- y que no llegan a completar un mínimo panorama atractivo y seductor.

      • De empezar, podemos hacerlo con MANUEL ANTONIO DOMÍNGUEZ GÓMEZ -"el hombre sin cabeza"-, armado con un dibujo preciso y sin misericordia, seguir por el joven vasco IVÁN GÓMEZ, poseído por una imaginación sin límites y por una aparente facilidad para encontrar los métodos y mecanismos más idóneos para estructurar una obra en constante movimiento, continuar con FERNANDO NAVARRO y acabar con SANTIAGO YDÁÑEZ y sus grandes formatos.



  • Había más, claro está, pero no han dejado un poso suficiente para evocar su presencia, aunque es de recibo expresar el máximo respeto a su trabajo, que en todos los casos hemos de estimar digno y esforzado, y que al fin y a la postre puede tener importantes frutos dentro de unos años.

  • Reproducciones de obras de Iván Gómez, Manuel Antonio Domínguez, Santiago Ydáñez y Fernando Navarro.





BERNARDO TORRENS (1957) / EL MISTICISMO DEL DESNUDO

  • Al español BERNARDO TORRENS los cuerpos le piden la desnudez y la inmovilidad para que el éxtasis místico les llegue con mayor espontaneidad, sin que tengan que esforzarse ni diluirse. Quieren ser carne limpia, sin arrugas, que desprenda espiritualidad porque la negrura ya ha quedado atrás, no es más que un fondo que raya lo invisible.
    • Y efectivamente, con el arrobo se exterioriza en la piel y en el modelado de las figuras la belleza sin atributos que el artista propone como síntesis de la armonía que debe presidir la ambición de ser y estar.

      • Las imágenes no confunden ni inspiran desconfianzas, ni tampoco concitan reflexiones, son instantáneas de plasticidad concebida desde una dimensión que nace y se forma a partir de esqueletos, tejidos, sangre, órganos y músculos.

      • Y a partir de esa contemplación ascética, hay también sensualidad, voluptuosidad, erotismo, elementos todos ellos que el autor hace integradores y no excluyentes, porque lo que supongo le preocupa es que sus obras estén destinadas a situarse no solamente como cómplices sino también como efigies táctiles que nos alimenten de ensueños.

      • Partiendo, entonces, de la idea de que hay que ver hasta conocer y experimentar, el motivo expresado y planteado no puede ser más idóneo.

      • Mi amigo Humberto, después de muchas horas de trabajo en el taller, se sienta en el muro en este amanecer dolido y me dice que ve cisnes azules y verdes. Ya estamos otra vez con la pesadilla del hambriento y sediento, le respondo. Y se acabó el ron.





DEARTE 2010

  • En esta nueva edición de DEARTE, titulada "Arte para vivir", y cuyos introductores enfatizan de forma excesivamente convencional, en el catálogo que le da soporte explicativo, la función y el conocimiento del arte, la muestra se mueve entre lo figurativo y lo abstracto e informal.
    • No cabe duda que la agrupación de estos artistas, algunos ya muy reconocidos, ha ganado espacio más que suficiente para despertar el interés, pues son nombres que en este momento están renovando la plataforma plástica de nuestro país.

      • En el terreno de la figuración aparecen propuestas tan significativas y enriquecedoras como las de JUAN JOSÉ VICENTE, EUSEBIO SAN BLANCO, JAVIER LORENZO, EDUARDO SÁNCHEZ-BEATO y JULIO CÉSAR OVEJERO.



        • Por lo que respecta a la abstracción hay planteamientos que partiendo de bases ya consolidadas siguen al encuentro, con grandes afinidades, de la irradiación de lo luminoso, de la emanación de flujos y sustancias, de la incrustación de signos materiales, tales como los que plasman LAURA RU, ELENA URANGA, ABEL CUERDA, GARCÍA FRANCO, MIGUEL GONZÁLEZ DE SAN ROMÁN, MARÍA MOVE y BLANCA OROZCO.

        • Y también hay sitio para autores veteranos -alguno desgraciadamente desaparecido-, como LUCIO MUÑOZ, AGUSTÍN IBARROLA, MOMPÓ y ROJAS.

        • En el campo de la escultura, no podemos silenciar las obras de JOSÉ MARÍA CASANOVA, ELENA LAVERÓN, JESÚS CURÍA -portador de unas muy personales visiones antropológicas- y JOSÉ MANUEL MUNICIO.

        • No están citados todos los que forman parte de esta Feria -que me perdonen los omitidos- pero los designados sí son lo suficientemente representativos.

        • Y por último, es de recibo destacar la labor de una ONG como la organización Carta Mediterránea -que también estaba presente-, que aúna y vincula con el arte fines solidarios de cooperación y ayuda.
        • Las reproducciones corresponden a obras de Juan José Vicente, Eusebio San Blanco, Elena Uranga y Abel Cuerda.




ART MADRID 2010

  • ART-MADRID, en esta edición del 2010, nos convoca nuevamente para mostrarnos una presencia heterogénea que abre el espectro del debate y discusión sobre la naturaleza del arte y su destino. Como en años anteriores, hay una cita con los más consagrados o los ya clásicos: CLAVÉ, TÀPIES, SAURA, ANTONIO LÓPEZ, BORES, FARRERAS, MIRÓ, GENOVÉS, GUINOVART, GORDILLO, MANOLO VALDÉS, MANUEL ÁNGELES ORTIZ, MANUEL MILLARES, MANUEL VIOLA, MARTÍN CHIRINO, MARTÍNEZ NOVILLO, MIQUEL BARCELÓ, PICASSO, VÍCTOR MIRA, WIFREDO LAM, XAVIER VALLS, CHILLIDA, ZÓBEL, TORRES-GARCÍA, PEINADO, LUCIO MUÑOZ, DE CHIRICO, etc.
    • Encontramos a otros que no han estado tan presentes -por lo menos a mí no me consta- pero que son poseedores de una sólida trayectoria: ALBERTO SCHOMMER, BONIFACIO, CARMEN CALVO, CRISTÓBAL TORAL, FRANCISCO LEIRO, PÉREZ VILLALTA, JOAQUÍN CAPA, JORGE CASTILLO, JOSÉ FREIXANES, JOSÉ MANUEL CIRIA, JOSÉ MARÍA SICILIA, JUAN BARJOLA, RODRÍGUEZ GUY, PEDRO TXILLIDA, PACO ROJAS, JAUME PLENSA, ALFARO, etc.

  • Como artistas que hoy atraen la atención por su potencial y por ser un puñado de talentos y de creadores con fuerza ya consolidada, se encuentran: FERNANDO SUÁREZ, JUAN SANMIGUEL, AGUSTÍ PUIG, DÍAZ SOSA, DE MENDOZA, FRUELA ALONSO, AMAYA BOZAL, GONZÁLEZ SAÍNZ, PEP CARRIÓ, MIGUEL MACAYA, PATRICIA AZCÁRATE, UYSO ALEMANY, MANUEL MACÍAS, VEYRAT, etc.


    • Entre los extrajeros hay que señalar la comparecencia de los cubanos ARMANDO MARIÑO y CAMACHO, BADRI, del colombiano FERNANDO BOTERO, de EURICO GONÇALVES, NATALIA GRANADA, GABRIEL GARCÍA, CRUZEIRO SEIXAS, VÍCTOR BRAUER, VASARELY, etc.


    • Y por último entre los jóvenes y emergentes nos encontramos con FERNANDO COSTA, SAMUEL SALCEDO, JUAN PERDIGUERO, etc.

    • Evidentemente, este listado o relación no los incluye a todos ni tiene otro carácter más que ilustrativo y sinóptico, aunque en lo que a mí concierne, nombro los que considero que concitan una mayor significación. Lo cual no es demérito para los restantes, que seguramente en otras miradas alcanzarán una más elevada proyección.

    • Es un paseo, sinceramente, que no conviene dejar de dar, pues reune la curiosidad de la sorpresa, la pasión de la mirada, la hondura del intelecto, la capacidad para absorber otras esencias vitales y estéticas, el estallido de lo maravilloso hecho realidad, la apreciación de la función del arte y la conformación de una conciencia sensible e intuitiva. Que así sea siempre.

  • Las reproducciones corresponden Tàpies, Feito, Clavé, Rafael Canogar y Xavier Valls.

ANA GÓMEZ / EL SENTIDO PLÁSTICO DEL ENCUENTRO

  • La española ANA GÓMEZ ha empezado tarde -¿hay que marcar tiempos en la creación?- pero ya ha andado mucho, tanto que su obra ha tomado dirección, concreción y forma.
  • Utiliza receptáculos de fuerte densidad visual en los que las texturas fijan el orden de la contemplación y de la emoción, y si atendemos a lo que decía Picasso respecto a que el pintor pinta para descargarse de sentimientos y visiones, esta artista deposita esa descarga con el toque leve de un poema que se recita entre murmullos y silencios.

    • Hay templanza para conseguir iridiscencias frías que musiten burbujas, briznas de nieve, flores marinas, aguas luminosas, o cortinas desgarradas, incluso raspaduras vívidas. Son epidermis que escriben historias, relatan acontecimientos, provocan sucesos, sin perder un ápice de su condición plástica y catadura lírica.


      • Y nos deja el misterio de la continuación pues nuestra mirada no está cansada, quiere seguir siendo poseída por esas pieles que también son las nuestras, tan diversas como distintas aparecen en su discurrir bajo la afrenta de la existencia.

      • Me dice hoy mi amigo Humberto, cuando ya el atardecer en El Malecón es una pasta de cieno:
      • "Pienso que estamos, igual que T.S.Eliot, en el callejón de las ratas donde los muertos perdieron sus huesos".




CARLOS AMORALES (1970) / LO IMAGINARIO SIN ATENUANTES

  • Hay obras que es difícil encararlas, siempre se cuelan y hacen que nos colemos en ellas sin defensas ni estereotipos. Con la erigida por el mejicano AMORALES nos pasa eso mismo o más, porque los destellos de lucidez en medio de esas instalaciones omnipresentes nos apabulla, nos deja congelados sin poder dar un paso.
    • El arte de hoy carece de piedad, aunque sea mínima, para el espectador y no le deja respiro. Bien es verdad que estos trabajos están bien encajados sobre moldes de una visión contemporánea y global, incluso podemos asegurar que son golpes estéticos certeros que no caben en un concepto o en una definición, sino en un escenario luminoso que determina ideas y sensaciones en múltiples acordes.

      • El observador ya puede tomarse su tiempo, dará igual, el continuo e ilusorio movimiento no depende tanto de su mirada como del contacto físico y sensible, cuyos efectos interactúan con nuestro yo más escéptico y no por ello menos intuitivo.

        • Aquí estamos ante el propósito de otro autor que comparte proyecciones universales, pero no el secreto de obtener las mismas a partir de un dato concreto y mentalizado.



          • ¿Podríamos fusionarnos con las cicatrices del Malecón, me dice Mercedes, la musa de mi amigo Humberto? Muchas ubres para tan poca leche, le respondo.





BELKIS AYÓN (1967-1999) LO AFROCUBANO

  • Volvemos a la pintura de identidades que reencuentra su signo en el pasado pero a través de su recreación y celebración. Y éstas son jubilosas al mismo tiempo que misteriosas, pues abordan la raíz de la imagen con la magia de su reencarnación.
    • Hay luz y tinieblas, claridad y oscuridad, un binomio (¿inferior y superior, tenebroso y luminoso? ¿cómo se supera ese dualismo?) que explicita el relato visual hasta introducirnos en su nexo más recóndito.

      • Y su iconografía resucita lo atávico desde una plataforma figurativa y representativa actual, como ratificando que el mestizaje es lo que da esencia al arte, a su propuesta de presente y de futuro.


        • Si hemos de soñar con lo emblemático y trascendente de nuestra identidad, tener la visión de esta obra de la cubana AYÓN nos reconforta en nuestra sensibilidad y experiencia.

        • Los terrores del Malecón, hoy, nos infectan. Mi amigo Humberto y yo nos vemos atacados por toda suerte de peligros y demonios, de enemigos y enfermedades. Dejamos suspendida de lo alto del muro, como una ofrenda, una botella (uno de los símbolos de la salvación) de ron. Y después escapamos por las laderas de la penumbra sin mirar atrás para no correr el riego de inmortalizarnos como estatuas de sal.




MARTÍN CHIRINO (1925) / LAS OLAS DEL AIRE

  • Parecería que un navegante tuviese el poder de descifrar y recrear los movimientos del aire materializándolos en la superficie hasta hacerlos una misma creación con el suelo, la tierra, el mar y las rocas.
    • Con ello nos estamos refiriendo al español MARTÍN CHIRINO, que antes de ser escultor fue un eje que armonizaba vientos, olas, arenas y granito en su Canarias natal.

      • Construyó estas esfinges de la naturaleza porque de alguna manera tenía que tratar de verlas, no sólo percibirlas, para dialogar con ellas, acariciarlas y ritualizarlas.

      • Una invitación la suya que nos concierne en su máxima dimensión ya que esa visualización, a través de esa conjunción táctil y física, nos incluye en sus fisonomías, en la magia que respiran, en el aliento que despiden y en la seguridad de que no estamos ciegos, de que nuestros presentimientos dentro de ese orden nos ofrecen modulación y energía.

    • Mi amigo Humberto ha estado dándole vueltas toda la noche a una frase de Rotker que está prohibida en El Malecón:
    • "La cultura es, por definición, el territorio donde toda imaginación es posible y donde todo pensamiento libre tiene su lugar; es también el punto de refugio de los dogmas y de los absolutismos".





KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...