SANTIAGO PARRA (1986) / SEGUIR FLOTANDO


  •  La superficie blanca, virgen, no puede quedar incólume, profanarla es la acción de toda huella que se quiera expandir por el espacio, que quiera significarse como un espíritu de la forma que ignora los cauces de su descendencia. 


  •  Porque el expresionismo abstracto todavía encuentra seguidores del gesto, del trazo, de lo espontáneo, instintivo e instantáneo. Todo el cuerpo es un ejecutor que se mueve y en cada desplazamiento surge la mancha, los cables, los filamentos y los flecos.     


  •  Asimilan las tortuosidades del paisaje interior, sus tinieblas, la densidad de la materia, la negrura que envuelve la invidencia de una peste, hasta un cosmos resucitado después de la tragedia, de la destrucción, y que no se ha cansado de su textura y naturaleza.  

Y mi cuerpo
mientras tanto,
antes de arder
cuenta tus pasos.

(Ajo)

ERNST NEIZVESTNY (1925-2016) / ¡AVANZAR!


  •  Grabador, pintor y escultor, parece como si el ruso NEIZVESTNY fuese poseedor de un imaginario, además de muy enclavado en las raíces, historia y cultura de su tierra rusa, en una concepción del hombre como potencia de un cosmos hecho a su medida. 


  •  Los rasgos estilísticos de su obra se vinculan con el dominio, con la fuerza, con la potestad y la hegemonía. Se palpa la materia como una fortaleza del tiempo, como una era a punto de entrar en el laberinto de una crónica nunca contada. 


  •  No hay humanidad en sus trabajos, sólo grandes criaturas hechas del fuego divino y pagano, cuya existencia configure el marco de un universo fantástico, quimérico y que únicamente pudiese ser posible en la realidad de la materia que ha conformado.   

Hay noches 
en la que se nos hace
demasiado pronto.

OTTO GLEICHMANN (1887-1963) / SOMOS EVADIDOS


  •  Siendo el alemán GLEICHMANN una de las figuras clave del expresionismo alemán, no me equivoco al señalar que actualmente pasa desapercibido cuando no completamente ignorado. Y la razón quizás sea porque el retrato de esa época se rechaza visceralmente.


  •  También, probablemente, porque su percepción es muy aguda y sabe penetrar con su plástica en las densas profundidades de la monstruosidad de una humanidad en guerra que se pavoneaba de su crueldad y delirio.


  •  Los ojos de los seres que vomitaba en la superficie con ese cromatismo sucio e implacable eran la clave de una pintura que mostraba, no las fantasías de un reino ajeno a este mundo, sino las realidades espeluznantes de una tierra infectada. 

Desarticulada una red
que obligaba a ejercer 
la Constitución.

(Ajo) 

ANDREW LUI (1956) / AL ALBUR


  •  Las formas están en acción, se mueven solas sin concebir epitafios para su tumba, sino todo lo contrario, infiltrarse en el viento y que con sus gestos las lleve a uno y otro sitio, dejando rastros y huellas y una estelas luminosas.  


  •  Así pues, la caligrafía del chino LUI se arroja sobre la superficie para que estas siluetas dominen todo el espacio y figuren dentro de él como un canto a la vida o como una huida a otras esferas. 


  •  Y todo ello sin que los rasgos se dejen definir pues su infinitud está en función de eso, de esos trazos encadenados, ingrávidos y livianos, que en su morfología se vuelven sobre sí mismos para configurar plásticamente la misma historia.  

Cerrojos de ceniza
cicatrices con cremallera
y lágrimas de hojalata,
envuelto entre algodones
llevo yo lo que me falta.

(Ajo)

FRANK VANHOOREN (1963) / RETRATOS DE LA PESTE


  •  El contenido-sentimiento o el contenido-pensamiento está reconociblemente relacionado con las propiedades formales de la obra de arte, basado en éstas. Sin las cuales, por lo tanto, queda en un vacío absoluto.  


  •  En el caso del belga VANHOOREN, sus retratos son el justo reflejo de lo que acabaremos siendo después de años y años de pestes y pandemias. Volveremos atrás, formal y espiritualmente, involucionaremos, quedaremos casi ciegos, y viviremos en lo más profundo de una geología confinada.  


  •  La materia en sus manos adquiere tintes de holocausto, de brutalidad y al mismo tiempo de infortunio, de una inconsciencia de lo que fuimos y nos deparó un destino guiado por una humanidad en maldición permanente. 

El sufrimiento es muchas veces seco
como el esparto o un armario roto
de carcoma, de polvo o telarañas
en desván sofocante o en trastero 
oscuro.

(Carlos Bousoño)

SOPHIA VARI (1940) / ESTÁN LEJOS DE SUCUMBIR


  •  La griega VARI, cónyuge del artista colombiano Fernando Botero, se refiere así en lo que respecta a su obra: "Lo que busco es tomar geometría, volumen y forma, para geometrizar el espacio". No todo en esa declaración es cierto por cuanto es perceptible en sus monumentales esculturas un componente mitológico, que es a lo que consciente o inconscientemente aspiran cada una de esas efigies.     


  •  Por lo tanto, hay un significado, o varios, latente en esos volúmenes o cuerpos que en su esquematismo formal y en su policromía se enseñorean del  espacio que ocupan hasta colmarlo de una visualidad pagana. 


  •  En sus piezas hay una convergencia de encuentros plásticos, de conceptos creativos que la autora los acopla como unas criaturas que hubiesen nacido para habitar un mundo que a través de ellas estuviese en perpetua renovación.    

Pero en ese otro espacio de oreo y continuidad,
no hay muerte sino significación del morir,
ni vida y nacimiento, sino sentido y ser.

(Carlos Bousoño)

TAISIA KOROTKOVA (1980) / TRATO DE DARLE VIDA A UNA SOCIEDAD TECNOLÓGICA


  •  En su técnica basada en el temple la rusa KOROTKOVA nos sitúa visualmente ante un despliegue de escenas imaginadas de un fragmento de nuestra vida contemporánea que paulatinamente se va ampliando hasta plantear una humanidad poseída en lugar de poseedora.


  •  Su arte está dominado por una enjundia plástica que nos introduce en unas perspectivas de inmensidad real rozando lo sublime, enfatizando con un vocabulario virtuosista los pensamientos de una percepción cuyos horizontes se amplían dentro del tiempo.


  •  Su obra es fría y muy bien planificada, fruto de una mente investigadora que vuelca ese poder de crear la imagen en una historia que para el observador se hace especialmente fascinante y cautivadora. 

Porque un mero guijarro 
es tan inverosímil como un ángel,
tan imposible como una deidad.

(Carlos Bousoño)

JOEL MPAH DOOH (1954) / ¿ESTAMOS EN UNA ÉPOCA POSCOLONIAL?


  •  Aunque no lo parece seguimos sin vivir enteramente para nosotros, aunque nos queda el diálogo con una cultura que entre todos y con nuestras diferencias continuamos construyendo desde la base de nuestros mitos ancestrales.


  •  Y también hemos adquirido la magia de entender y rehacer los mecanismos de una representación de nuestro mundo, si bien muchas veces vamos a ciegas, sufrimos con las dificultades y la falta de recursos y reconocimientos.


  •  Pero el camerunés MPAH DOOH ha intuido la vía artística que debía emprender y absorber toda la acumulación plástica que estaba esperando su salida, su plasmación y la concreción en unos espacios que fraguaban la iconografía de un continente que hasta hace muy poco no tenía quien le pintara. Ahora los hay como él y no van a detenerse.   

Supimos, pese a todo, renacer, hechos a la memoria de
                la sal y el viento,
deleznables al humo,
frágiles de humedad como una cueva,
una honda cueva sola, una oquedad sin río bajo un aire
                   sin sol.

(Carlos Bousoño) 

MARTA PALAU (1934-2022) / CONGREGACIONES DE FUEGO

La catalana PALAU, recientemente fallecida, ha estado envuelta en los orígenes de una cultura autóctona y ancestral americana que ha marcado...