RAFAEL MARTÍN (1935) / SIGO SIENDO CARNE


  •  Sí es cierto que el fervor de la obra de arte libera en cada uno de nosotros unas fantasías únicas y excepcionales. Y también que para el propio artista es un esfuerzo supremo, un jadeo de todo el ser, en el que la creación desgarra, cierne, asemeja y aprieta. 


  •  En el argentino MARTÍN la visualidad está consagrada a la apropiación de unas reflexiones y sensaciones con el fin de elevarlas a la altura de una emoción capaz de dominar el tiempo y el espacio, con el ser más allá y la metamorfosis más acá.


  • Sus esculturas son esfinges de ahora, que nos hablan del presente, que auguran el futuro, que gritan y miran al cielo. Son sueños de nunca acabar, de formas imperfectas que constituyen la perfección, que denotan un misterio y que con su contribución empezamos a conocer y sensibilizarnos con él. 

Sólo un instante de fulgor y en él
vivir la eternidad, mientras la sombra
arrastra brutalmente a los mayores.
Ojos abiertos frente al mar: la vida
era ya para siempre un reino inmenso.
(José Luis Rey)

RAFA FERNÁNDEZ (1935) / UNA NATURALEZA FEMENINA DE COLOR


  •  Para el costarricense RAFA FERNÁNDEZ, toda una institución cultural en su país, y padre de Alma, a la que dediqué anteriormente otro post, la concepción plástica pasa por la condición femenina, al ofrecer un campo de posibilidades inmensas, inagotables y las cuales siempre aportan y contribuyen a esclarecer, a conocer, a sentir su confabulación sempiterna.    


  •  Aunque dicen que no existe una interpretación definitiva ni exclusiva, pero tampoco provisional o aproximativa -¿qué es lo que queda entonces?-, en este caso sus obras se abren de par en par para contemplar los rostros que adopta el lenguaje de sus formas. Sus brotes de color nos alcanzan y fecundan una emoción.   


  •  El cromatismo, unas veces fuerte, denso y vigoroso, otras suave, delicado, marcando luces y sombras, es la seña de identidad del artista, que a través de él menea su imaginario en el centro del mismo depositado en la mujer, la cual es partícipe mediante ensoñaciones y sueños, con presencias audaces, exigentes tanto en su melancolía como en su caracterización, y con ese silencio que es su entraña sonora.  

Belleza que no mueres, ven conmigo.
Y creceremos juntos.
(José Luis Rey) 

FELIPE ALARCÓN ECHENIQUE / ES LA OBRA LA QUE ME OBLIGA A INVENTARME


  •  Ya queda muy poco tiempo para que la obra del hispano-cubano ALARCÓN se exponga de nuevo en Berlín (9 de enero), en la galería Richter, ciudad en la que se aprecian y emocionan estos microcosmos de existencias captadas en pasadizos secretos, en silencios remotos, en ambiciones, en odios y temores, en encuentros y azares, en sufrimientos y despedidas, en mestizajes y concepciones, en mitos y leyendas, sin olvidar las consiguientes transformaciones y carnavales.  


  •  De Felipe he hablado y comentado largamente y como él dice, su trabajo es el alma de un pueblo que nunca ha dejado, que siempre está en su sueño hasta que el destino le lleve con mucha misericordia al sepulcro. Pero su legado quedará y esclarecerá perspectivas, nociones, visiones y ese magma caribeño que subsiste gracias a él y a otros.    


  • Puede estar pintando todo un día sobre confesiones, creencias, secretos y sonidos dentro de un territorio poético que todos conocemos y en el que encontramos la expresión concebida, y, sin embargo, la imagen final nos lleva a parajes desconocidos, a cuya sombra viviremos y caminaremos por todos los que antes se fueron. Pasado, presente y futuro, en una plenitud aparentemente caótica y arracimada, pasan por unas miradas que van de extravío en extravío hasta que alcanzan las profundidades de una sensación única y un pensamiento inesperado.  


Tener ideología es tener ojos
y ver el cielo, compartir las nubes.
Entregarse al milagro, ser él mismo.
El avaro, el cruel, el justo, el débil
van hoy contigo.
(José Luis Rey) 

CÁNDIDO MONGE / ARMADO HASTA EL FINAL


  • Hacía mucho tiempo que mi amigo CÁNDIDO MONGE no visitaba este blog, al que por fin llega hoy conservando su estigma de gran creador solitario e injustamente olvidado porque no juega con ningún equipo de campanillas. Pero si es cierto que todo arte se alimenta de toda cultura y civilización de su época (modos de vivir, pensar y sentir), este artista entra de lleno en ese axioma a través de su sintaxis y síntesis de todo el progreso de la materia, especialmente del hierro.      


  •  Y si tiene claro una verdad es que el arte también es una guerra donde las fuerzas de la vida y de la muerte se enfrentan, se desgarran mutuamente, y él esta en  medio construyendo su significado, entre la dureza de la masa que manipula y lo lábil de sus esqueletos, de los espíritus que al final asoman de la misma, porque en definitiva acaba de dar con su forma, la misma que toman esas efigies que simbolizan el todo que él tenía en imagen.   


  •  Algunos aseguran que no existe una interpretación determinante ni exclusiva, ni siquiera una provisional o aproximativa. Quizás sea cierto pero lo indudable es que su obra contiene en su íntegro conjunto y plenitud los elementos que dan consistencia, valor formal y enaltecimiento a una trayectoria que cubre ideológicamente multitud de aspectos y hasta de relatos. Y entre ellos las encarnaciones de una investigación constante sobre la contemporaneidad de la forma vista desde una óptica desnuda, despojada, férrea y oscura, que abre referencias y nunca las cierra.     

Con cuánta destrucción, con cuánto odio.
Con cuánta falsedad hemos vivido.
Con cuántos muertos ascendió la historia.
(José Luis Rey) 

CARLOS BLANCO ARTERO (1983) / ES UNA SENDA QUE ME CONVOCA


  •  Siempre es motivo de gran satisfacción que un joven creador español consiga una proyección internacional como es el caso de BLANCO, el cual va a inaugurar en la Ouchi Gallery de Nueva York dentro de unos días.  Tal constatación es una manera de situar al artista dentro de esa formulación de la que hablaba Pareyson cuando señalaba que el arte no es más que representación y formación de una materia, pero la materia se forma de acuerdo con un irrepetible modo de formar, que es la espiritualidad misma del autor hecha estilo.      


  •  Con su obra se verifica ese método estructural que descubre en el conjunto de la misma la fantasía común que constituye su clave. Y lo cierto y verdad es que desde que la conozco he podido observar que los signos que son su identificación se mantienen en un discurso coherente y brillante. Es un cultivador constante de la forma como seña de un simbolismo abierto que comunica desde lo definido hasta lo indefinido, lo ambiguo y lo polivalente.     


  •  Y además ha empezado a enriquecer su lenguaje fundiendo la forma con una fecundidad cromática que se sube y baja de sus tinieblas, que envuelve lo que quiere que sean unas morfologías en perenne mutación, que deliren con la parsimonia que cubren la mirada y se explayen con sus curvaturas, sus miembros amputados, sus orígenes inciertos, sus alabeos constitutivos de una naturaleza muy específica y condensada.   

El arte está siempre pensándose a sí mismo en
Las Meninas.
(José Luis Rey)

RICARDO CARPANI (1930-1997) / TRIBULACIONES


  •  El argentino CARPANI, artista comprometido siempre y especialmente durante los años de plomo de la tiranía reciente en su país, escogió un modo de hacer acorde con esas condiciones históricas reales.


  •  Pues el proceso de configuración de su obra, enmarcado en ese aura cromática truculenta y con la resonancia propia del cómic o de la ilustración fantástica y de terror, obtiene como momento final unas formas definidas, monstruosas, gigantescas, como si hubiese una representación para el la barbarie que se desata, para el delirio de un discurso ideológico usurpador y simulado. 


  •  Son rostros que fulminan, que se acercan a tu mirada con la obsesión de la amenaza y el desprecio, otros gritan y saben que la fuerza les sostiene hasta culminar más allá del límite. Su plástica, muy trabajada y prospectiva, destaca por una energía que se expresa con la frialdad de un infierno que no tiene fin.     

La muerte me da frío.
Yo he visto muchos muertos que bebían
para poder así seguir sangrando.
(Antonio Quintana)

TYEB MEHTA (1925-2009) / ME HE IDO SIN ESE FUROR QUE ME AGOBIABA


  •  Lo híbrido o lo mestizo hacen de la forma algo inacabado, algo que siempre está en un proceso de transformación y que no es definitivo de una vez para siempre, sino un potencial de perspectivas constantemente nuevas y que en su indefinición definida encierra una vastedad.  


  •  Uno de los grandes de la plástica india, MEHTA, hoy desaparecido, es una muestra de que no es acertado esa exigencia ineludible y exclusiva de relacionar poéticas y lenguajes con el contexto cultural de donde surgen, pues en este caso habría que hablar de múltiples entornos estéticos y pictóricos de los que su obra se nutre. 


  •  Bien es verdad que su trasfondo oriental y místico es el que late y está presente, además de la intemporalidad, desnudez y planos en los que cada pieza se envuelve. Esos orígenes religiosos y creyentes están reflejado en esa violencia y dinámica de cuerpos humanos y animales, simplemente abocetados para que la sensación que produzcan esté más justamente equilibrada y encarnada, más distante y al mismo tiempo más detonante. La gama cromática, plana y modulada, es determinante en esa corriente de flujos vitales que emanan, tanto en su furor como en su espanto, en su odio como en su quebranto.  

Dame la mano y dime: hola,
¿tú conoces mar?
Yo te contestaría:
con los ojos cerrados, conozco el mar de dudas, 
el de la sombra,
el de la noche oscura.
Donde al final
siempre es el hombre quien de verdad naufraga;
quien se hunde en los quietos abismos,
en las calladas aguas, sin peces ni medusas,
ni olas.
(Antonio Quintana)

¿QUIÉN ES? / ¿MALDITOS O BENDITOS?


  •  Decía Elie Faure que la arquitectura expresa los ritmos colectivos del hombre, los sociales, mientras que la pintura capta sus ritmos individuales, siendo la escultura el punto de equilibrio en el cual el individuo se liga todavía fuertemente al cuerpo social que, sin embargo, le deja tomar la independencia que sea compatible con su común seguridad.  


  •  Y en cambio sentimos inseguridad, estupefacción y presagio a la vista de estos iconos anacoretas o sagrados o malditos que aparecen en nuestro campo óptico cuando afinamos la mirada en esta extensa pradera con vocación de desierto, si nos situamos en los caminos que circunvalan Fuente El Saz en la Comunidad de Madrid. 


  •  En los comienzos del siglo XXI lo ancestral y mitológico nos sale al paso de manera imprevista y nos hace reacondicionar nuestra percepción al momento actual y a su incrustación pétrea y eterna en el futuro. ¿De dónde han salido y quién es el autor de estos bustos orantes, estáticos, amenazadores y sacrílegos, o benditos y precursores de otra era que está por venir?   


  •  ¿Es quizá una manifestación artística que desafía nuestros deseos, nuestras iras, nuestras alegrías y miedos como el latido de una huella densa, ígnea e indeleble? Desde luego, es la transposición a un universo que hace del destino una forma inquisitiva para fijarlo en ella, de modo que sea un lugar para la contemplación y la redención. Da vida, por tanto, a una realidad que aúna tal significación con la causa a su vez de una interrogación.       


  •  Su creador, armado de ladrillo, cemento y piedra, nos recuerda que, desde el pasado más remoto de las sociedades, la obra de arte se nutre de raíces inmemoriales, y que tiene, como expresaba Artaud, el deber social de dar salida a las angustias de su época. Quizá en estos rostros veamos reflejados los llamados pilares de la creación: el eros, la muerte, la omnipotencia. Aunque también sean hitos que jalonen  nuestras falsas creencias, los falsos símbolos, los valores caducos, la ambición desmedida que se engaña a sí misma y no avizora las cenizas, después de ser las vísceras de un cadáver al que no le bendice ni el fin de los tiempos.     

No es infinito el día.
Tiene por las mañanas tal vez azules rejas
y por la noche oscuro calabozo,
negra ventana en lo alto.
Quizá la claraboya
de cualquier ilusión brilla un momento.
(Antonio Quintana) 

FRANCO VENTURI (1937-1976) / DESAPARECIDO


  •  El italiano con residencia en Argentina VENTURI fue el primer artista plástico secuestrado a plena luz del día en Mar del Plata y hasta hoy en paradero desconocido. Un eufemismo para no toparse con la cruda realidad: un asesinato frío y planificado. 


  •  Simplemente porque el autor basaba su compromiso estético en el ético y eso siempre molesta, incomoda, y ante el cual faltan respuestas porque la intolerancia, la represión no tiene argumentos de paz sino de pura violencia. Siempre se ha dicho que el artista no puede abstraerse del contexto social en el que vive, sin que el principio de individualidad pierda su importancia en su concepción.  


  •  Sobre esa base FRANCO satirizaba y daba vida a unos monstruos que regían cruelmente los destinos de un pueblo, e individualmente de cada espectador (no nos podemos evadir), como ente universal, que contempla ese acto comunicativo, su obra, como un fin que reclama una interpretación y, por consiguiente, una integración y conclusión a través de su aportación personal.  

Desde luego, lo sé:
que no soy puro,
ni tan siquiera maravilloso,
ni tampoco sincero,
ni albañil,
ni cofre, ni cerrojo,
no soy pájaro ni canto,
ni tan sólo siquiera peco bien.
Desde luego, lo sé.
(Antonio Quintana)

JAIME BEGUÉ / YO SOY PIEDRA Y SOBRE ELLA EDIFICARÉ MI OBRA


  •  Dijeron hombres sabios que la elección del material informa el estilo. Y también que la obra de arte pone de manifiesto en su totalidad la personalidad y espiritualidad originales del artista. En todo caso, el diálogo con la materia es indispensable en toda producción de arte.


  •  Del leridano BEGUÉ ya tuve ocasión de comentar lo que me acercaba a su trabajo, pero guardando las distancias, porque como he leído en una ocasión, el objeto artístico es intraducible al lenguaje de la razón, porque lo mismo que el sueño, habla y no habla, oculta y no oculta, trata y no trata de comunicarse. Y tampoco trato de verificar a través de sus resultados ese método genético que confirma el sentido de una obra mediante la biografía del artista. 


  •  Lo que si es cierto es que los núcleos pétreos de sus piezas enlazan con sus antenas en filigrana, tanto unas preocupaciones e investigaciones formales y poéticas como un estilo de pensamiento de la obra en sí misma, que se encarna, se despoja, se comunica, se engendra y se destruye incluso en su propio movimiento para otorgarse una nueva morfología. Bien es cierto que la interpretación es personal, y así debe serlo, rica en perspectivas, variable y abierta. Pero al ver culminado el requerimiento de la ejecución toda ella revive en mí así como en la experiencia del espectador.

  • Y bajo estas premisas, lo que nos ofrece este autor es un imaginario volcado en la fusión entre hombre y tierra, en el origen de uno y otro, entre lo aéreo y lo sólido, entre la vida coaligada con la muerte. Pero el futuro demanda que estas pequeñas composiciones tengan un formato más grande, más crecido, más voluminoso, como la siguiente fase de su intercambio de miradas entre seres que empiezan a reconocerse.          

El río va lleno de hojas.
Las hojas van llenas de muerte.
La muerte va llena de peces.
¡Oh!, muerte moviéndose, poblada de peces,
moviéndose.
(Antonio Quintana)

VASUDEO GAITONDE (1924-2001) / HE PINTADO LO QUE TIENE LEGITIMIDAD PARA NO SER


  •  ¿Es posible, como alguna interpretación apunta, que nuestras fantasías nos vienen de la noche cerrada de los tiempos, de la vida que nos vive? ¿Son estos signos, manchas y texturas un arcano milenario que ha esperado al yo que lo haga visible?


  •  GAITONDE, uno de los artistas indios más cotizados y valorados, se ha esforzado para dar culminación a una obra que lleve a ese silencio ancestral, a esas huellas que lo han masticado, lo han formado desde la raíz de la materia, e incluso le han dado su predestinación.  


  •  Es un fluir constante, tenue, vaporoso, incitador de prospecciones en su piel y en su carne, que están vivas y calladas, que luchan por ocultarse y ser informes, que habilitan recursos para que su secreto siga escondido entre los pliegues madurando la cepa, exonerado del tiempo y de la inmensidad del espacio. 

Sí, desengáñate, todos los hombres, también tú,
olemos a cuerno quemado o a papel quemado,
o a aire irrespirable quemado; a ciervo que-
mado que huye en el bosque; o a bosque que-
mándose.
(Antonio Quintana)

EDUARDO LOZANO CHAVARRíA (1975) / YO QUIERO QUE FLUYA



  •  El zaragozano LOZANO no cree en aquello de que el arte contemporáneo es cada día más una pasión por lo incorporal  y un furor casi religiosos por el vacío (Castro Flórez). Al contrario, para él la materia tiene miles de formas, múltiples encarnaduras, variables de luz y color aún imprevistas y a la espera.   


  •  El empaste ha de estar bien condensado y grumoso para que torture a la forma y de ese modo sentirla vivir, como un expresionista rebelde que pretende vengarse de un mundo que él cree definitivamente cerrado o como un poeta que amplia horizontes para huir para siempre de él.

  

  •  El caso es que en las obras de este autor la pintura da nuevas prueba de su existencia porque no es un recursos para engalanar la vida o para aislar de ella un ámbito de puro juego, sino un recurso para dale una forma y un sentido (J.B.).

Yo tengo el corazón lleno de miedo.
Yo colecciono risas enjauladas,
gorriones con piernas ortopédicas y gaviotas
muertas
por alas de aeroplanos sin rumbo.
(Antonio Quintana)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...