HÉCTOR DELGADO MILLÁN (1971) / NO PUEDO DEJAR DE EXTRAER Y MODELAR
Se ha dicho que la obra del tallador es sustractiva y visual, en cambio la del modelador es adictiva y táctil. En el caso del escultor hispano DELGADO parecen darse ambas facetas al unísono sin menoscabo de ninguna de ellas.

Sus fuentes antropológicas le sirven para esculpir una obra propia, en la que su concepción contemporánea este enmarcada en el misterio y la tensión entre pasado y futuro. Se guía por lo que nos han legado nuestros ancestrales antecesores para que su renovación escultórica continúe y nos ofreza una mirada en la que basar un conocimiento más profundo.

Por eso las calidades y propiedades plásticas de las materias ya encarnan de por sí un lenguaje, que él al elaborarlo y transmitirlo lo configura en silencios y misterios que al ser metamorfoseados esconden sus signos para protegerse.

Con DELGADO sí se puede decir que la problemática del arte es un aspecto básico de la problemática del hacer siempre.
No hay comentarios:
Publicar un comentario