El cubano LLANES plantea en su informalismo unas reminiscencias evocadas de sus orígenes, de sus relaciones vitales con la tierra de su nacer.

Por la superficie flotan sustancias, regueros, vertidos, vientos, despojos y señales de una plástica cuyas texturas son como raíces de un poder que se encuentra degradado.

Son abismos que el artista presiente, que ensombrece, que capa tras capa hace de ellos una manifestación semántica de su propia reflexión y pensamiento pictórico.

¿Se puede sustituir la obra de arte por los sentimientos y viviencias suscitados por su contemplación, con lo que en el comentario no se expresa otra cosa que su descripción?