El expresionismo abstracto todavía goza de una continuidad al estar dentro de una segunda fase de la modernidad (Gerard Vilar), con sus discontinuidades, regresos y abandonos.

El americano GOLDBERG es un miembro de esta saga que tiene una concepción de la pintura como desahogo y confesión de una lucha interna que se proyecta sin descanso.

Podemos entender así que una vez que el artista ha dado lugar al proceso formativo (color, gesto y soporte) de la obra, exige que el dinamismo interior de la misma se adueñe de su proyecto creativo.





_2025_edge-2.webp)




















