GREGOR GLEIWITZ (1977) / NO DEJAN DE ESPONJARSE
Se ha apuntado que la barroquización de las formas, independientemente del periodo histórico que las definió, puede estar presente en culturas muy diversas y aisladas en el tiempo.

El alemán GLEIWITZ, en su trabajo, no deja establecer nexos entre lo intuido y lo conocido, entre lo barroco y lo abstracto, entre lo arrebatador cromático y lo fantástico que se desliza como una maraña de signos impredecibles.

Es una obra que teje sus redes en el campo de una visión que permanece vibrante y fluctuante en todo momento, y cuyo dinamismo y ritmos nos ofrece un clima subyugante y ferviente.

La obra de arte interpela y pregunta lo que somos, cómo somos y dónde y cuándo estamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario