GONZALO CHILLIDA (1926-2008) / EL TIEMPO DEL SILENCIO CONTEMPLATIVO
¿Cómo atraviesa las corrientes del siglo la obra del artista constante en su parcela de modernidad, fiel a su imagen pintada, solitario frente a la fugacidad de las modas?

Esa constancia es la del vasco CHILLIDA en una obra en la que el silencio cromático y plástico infunde una mirada de percepción de sueños que se extienden por el horizonte.

Fiel a los consejos de Rilke, de pensar en su pintura como un proceso lento que crece despacio, paciente, luminosa, apoyada en profundas raíces.

No sé si quedarme con la ordenación apolínea o con lo orgiástica dionisíaca, pues ninguna de las dos implica una armonía utópica.
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