EL ARTE CONTEMPORÁNEO EN BERLÍN/ HE HABLADO CON UN TIPO QUE ESTABA DE ESPALDAS HASTA CANSARME


  •  El HAMBURGER BAHNHOF-MUSEUM FÜR GEGENWART es un centro berlinés de arte contemporáneo, que despierta distintas y variopintas sensaciones. Por ejemplo, el perro echado de TROCKEL es un eficaz hallazgo por cuanto no mea, no caga y no come, tan sólo duerme; NAM JUNE PAIK sigue a lo suyo; a la obra de PAUL McCARTHY le falta un plato de sopa o salchichas.    


  •  Con el tipo de espaldas de MARTÏN KIPPENBERGER acabé enfadándome porque no me hablaba y no me dio la impresión de que estuviese sordo. Y tampoco era un filósofo del silencio (éstos no callan ni aunque les corten la lengua). Lo mismo me pasó con la paisana de DUANE HANSON, tan abstraída en su compra (si lo habría comprado todo, digo yo) que apenas me dirigió la atención.


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  •  También están un gran retrato de MAO de ANDY WARHOL, los sigulares graffitis de CY TWOMBLY, y las creaciones de RAUSCHENBERG; BEUYS, etc. 


  •  No obstante, ha habido lugar para maravillas que se quedan en una mirada enfermiza como la mía, tal es el caso de los cuerpos de DE BRUYCKERE y LEHMBRUCK o el tronco simbólico de BASELITZ. Y finalmente habría que mencionar a BODINI, ABRAMOVIC¨, FELDMANN, FISCHER y otros. En fin, que a todos los vivos les canonice la salud y a los que nos dejaron que los bendiga la posterioridad sin recurrir a trampas. 

 Pintad en todas las pancartas y en todas las fachadas: ABAJO. ¿Para qué más?
(Francisco Pino)

UNA EXPOSICIÓN DE FELIPE ALARCÓN EN BERLÍN CON AMIR VALLE


  •  Con el hispano-cubano FELIPE ALARCÓN viajamos hasta Berlín con motivo de la inauguración el día 14 de diciembre de su exposición "Raíces y Emociones" en la galería EAGL. Los hechos a tomar en consideración serían múltiples, pero hay dos que destacan por ser los más significativos: el interés despertado por la muestra y el contar con un gran anfitrión en la persona del excelente escritor cubano AMIR VALLE, lo que nos deparó una hermosa charla de vicisitudes, vivencias y saberes.  


  •  El autor de la mítica novela "Las palabras y los muertos" es actualmente una de las voces imprescindibles de la narrativa latinoamericana y cada día que pase lo va a ser más, no sólo por su juventud, sino porque nunca determinará dejar que su espíritu deje de sumergirse y sumergirnos en sus secretos.


  •  En cuanto a la velada, transcurrió con cierta sorpresa por cuanto la obra de este artista generó curiosidad, atención, pausas y repeticiones en las miradas, que se asombraban que su sentido pictórico y estilístico marcase, al mismo tiempo que universalizase, la misericordia y la maldición de un mundo que no pensaba en ellas más que como un tambor fetichista de ultratumba.      


  • Ni fácil de digerir y domeñar, dilapidar y descodificar, pero sí de amar y sentir, de emocionar y hasta de convertir. Y es que son los orígenes eternos que siempre afloran y afirman lo que queremos que nieguen. Ojalá que desde ahora también sepamos verlo así.




(Sobre la playa enjuta de los mármoles,
las ostras se suicidan con limón).

Que aquel que lo quiera, acuda
al engaño cazador;
yo aquí me quedo, esperando,
renunciando, en mi rincón.....

¡Que baje Dios y me vea!
Esto es morir. Se acabó.
(Victoriano Crémer)  

JORGE RUBERT (1976) / MIS ORACIONES NO SE CUMPLEN


  •  Mucha de la pintura figurativa de hoy son relatos que vibran en la obra, alegorizan la sátira y retienen la broma. Ni se inhiben ni se piensan más que como ellos son en sí mismos. Están, a través de su génesis visual incisiva, para que la doctrina se imparta al revés y sea ese canto excitante que necesitamos.  


  •  Volvemos una y otra vez a los rostros, pues después de ellos parece como si todo se terminase, como si todo fuese el fin, aunque no es más que una simulación de unos principios que siempre están regresando. Experiencias plásticas, en definitiva, que nos acercan a una vida fuera de la rutina, a un imaginario que aún persiste en rondarnos.   


  •  Para el valenciano RUBERT, su obra es como una síntesis que él opera con cuidada determinación, ampliando su resolución a una entropía del presente, pero con una visión del hilo creador que viene del pasado y que engloba todo el caudal que a él le ha llegado.     

Los pájaros vuelan sobre tus ojos
y la calavera de un caballo dibuja la silueta de la mentira
de la mentira de Dios en una habitación a oscuras
en donde vuelan los pájaros.
(Leopoldo María Panero)

PAULO DAMIÂO (1975) / NO OS VAYÁIS


  •  Decía María Zambrano que el rostro humano es el lugar donde la naturaleza, el cosmos entero, sale de su hermetismo. Pero éstos del portugués DAMIÂO todavía están a medio camino, aunque no por ello dejamos de sentir su escrutinio a la par que el nuestro. 


  •  ¿Qué piensan y qué evocan? Parecen fantasmales, translúcidos, pero no lo son, son realidades que tiene su origen en una concepción acabada, plásticamente sellada y sublime, de una cita en la que se invocan los rasgos de una lírica que se pinta ahora como conjuro, como exorcismo de quien era y ya no es.  


  •  Facciones de mujer que logran transmitir el lamento de ese hermetismo que nos las deja salir plenamente, que las enclaustra y las asusta, por eso sus ojos tratan de ver lo imposible, trascender la memoria, y sus labios romper el silencio. Obras que nos hablan en unos términos muy concretos de unas secuencias entre la vida y lo que semeja a la muerte.    

Mi memoria arde en la sombra
y quema: quema como la yesca
el martillo de mi memoria
que me dice que no soy, ni he sido,
que soy como alguien escupido
en los labios del presente.
(Leopoldo María Panero) 

ÁNGEL ABREU (1976) / SEGUIR HASTA EL FIN


  •  En la obra del dominicano ABREU la crisopeya cromática adquiere visos futuristas inéditos porque está fundamentada en una sabiduría que solamente secunda lo que la esencia del pigmento le dicta. Las formas están en perpetuo movimiento jugando consigo mismas pero al final es este último el que las va perfilando, dándoles el tono, la esencia, la configuración que referencia y remite a su propia naturaleza.    


  •  Al mismo tiempo es una pintura hondamente caribeña, o por lo menos de una vertiente de la misma que tiene santo y seña, que tiene en ese color voluptuoso todo un sinfín de cuerpos, poesía y sentimientos. Son como peces velocísimos rodeando el infinito a través de sus espirales, de sus fogonazos, de la esponjosidad de sus certidumbres e incertidumbres.  


  •  Hay una riqueza plástica que pone de manifiesto tránsitos, procesos, desarrollos, viajes y fascinaciones. Es la consagración de una voluntad creadora e investigadora, muñidora de efectos y bautismos visuales, de gestos amansados y seguros de que la pérdida es lo seguro, lo más elemental y prioritario.  

Volveremos de las ciudades quemadas
y seremos los fantasmas de nuestras propias 
palabras.
(Leopoldo María Panero) 

JUAN UGALDE (1958) / NO SÉ EN QUÉ LUGAR ESTAR


  •  Somos minúsculos y estamos conformes con serlo porque no hay alternativas, pero el paisaje en el que habitamos no descansa y puede que se esté erosionando, degradando y transmutando. Y casi ni lo sentimos, nuestro aparato óptico está ciego y el psíquico convencido de que esto es mejor que nada.   


  •  Entonces empieza una fase nueva, la de que cualquier realidad es posible ante este marco tan inconcebible y al formar parte de ella como oriundo no necesito más que adaptarme a ella. Es la gran alegoría de cómo sobrevivir sin percibir la amenaza, de cómo asentarme sin ver, de cómo quedarme solo sin soledad.   


  •  Para el vasco UGALDE toda temática que abarque plásticamente una sinrazón del hábitat es suficiente para ejecutar una obra que sea perspicaz, audaz y dé en el clavo. Nos da una razón para presentir y pensar en un paradigma que no ambiciona serlo, con sólo removerlo atinadamente ya hay más que de sobra.      

Mis dos manos bien unidas
señalan el camino:
una el mar y la otra al vino
que en mi falo yo adivino.
(Leopoldo María Panero).

ÁNGEL RAMÍREZ ROQUE (1954) / ME VEO CON PACIENCIA


  •  Hay inmersión que afortunadamente siempre se sale de los cauces. Y de alguna forma la describe Valéry expresando que el mejor argumento consiste en que, de nueves veces sobre diez, toda gran novedad dentro de un orden se obtiene gracias a la intrusión de medios y nociones que no estaban allí previstos. 


  •  En la obra del cubano RAMÍREZ tal alegato es esencial para encontrar su significación. Porque la confusión reglada de todos los elementos que la componen bajo el signo del humor y el mensaje de que no existe revelación más profunda que la que uno se haga sobre sí mismo trabajando en la reverberación plástica que le rodea, es lo fundamental de una creación que nace casi desde el bullicio y el jolgorio.   


  •  Sobre esta propuesta atinada solamente hay que acondicionar la mirada, transcribir la ofrenda y los atributos, legalizar sus sentencias, proclamar el viento festivo que mueve su paciencia, sin dejar que nos rinda una resignación que no lleve inherente la más hermosa alevosía.    

Felisa, el falo que nos convoca
a esta dulce tumefacción de mi boca
no es sino una torre que invoca
el palacio de mi soledad.
(Leopoldo María Panero) 

JOSÉ SALAS (1949/ CONSIGNAS DEL TIEMPO


  •  Recorto, ensamblo, encajo, pinto y grabo en la madera. Salen letras, números, que conforman su lenguaje, que emiten una comunicación que armoniza sobre estos armazones, ídolos y construcciones, una conciliación entre pasado y presente, entre dos mitades del tiempo. 


  •  La habilidad del cubano SALAS en conjugar elementos materiales y simbólicos sin rehuir su hilo conductor de plasticidad es uno de los rasgos que definen su obra y que la hacen especial para dotar a los espacios de una realidad demostrativa de su ingente capacidad para regenerarse.   


  •  Para el espectador es la oportunidad de asociar experiencias y relatos, de ver señales y relacionarlas con su visión de lo que todavía sigue siendo un mensaje de futuro, un nuevo hecho esculpido para materializar sueños y exorcismos.  

Dos peces
resplandecen en el cielo
mostrando el sendero sin salida
el sendero inmóvil del excremento.
(Leopoldo María Panero).

ROBERTO DE OLIVEIRA MAGALHAES (1940) / ¿CÓMO TRANSFERIRLO?


  • El brasileño  MAGALHAES se mueve entre la teosofía y el esoterismo, entre creencias que tienen que ver con el destino más intangible, más impenetrable y por eso su pintura es una pregunta que va buscando respuesta tras respuesta, hurgando en las miradas, en los ojos, en los rostros. 


  •  Son quimeras que les cuesta ser palpables, vistas, que en el acto de transferirlas piensan que pierden su naturaleza intrínseca, su realidad ignota que lo es porque la imagen devora y no trasciende, denota y miente, no sufre y no comprende. Pero el artista siente la necesidad de que los ojos sean más que el intelecto, de que lo iconográfico sea más que el concepto. 


  •  Y al final la obra es un catálogo de evidencias que nos tocan de cerca, que nos inducen a enfocarnos en su sistema de lo que tiene de oscuro y de claro, de verdades íntimas y singulares, de sueños que están siendo y se quedan con nuestro aliento para continuar estando y no marchando. 

Preguntadle a un perro: ¿qué es la locura?
y ladrará tres veces.
(Leopoldo María Panero)

MABEL POBLET (1986) / LLUVIA CON RAÍCES


  •  Las instalaciones por sí mismas transmiten significaciones metafóricas que transmutan una realidad que apela a la intuición del espectador. La cubana POBLET es en tal sentido un parangón que hace de su montaje una luz de remolino, de ruedas, cubículos, hasta intercambiar mensajes que lo que toman de un poema lo dejan en el otro.    


  •  Que lo que toman de una vicisitud la depositan en la siguiente, que lo que obtienen de fulgor  y floración lo ejercen de catarsis. Obras que siembran un alba y aguardan a que la sangre germine en flor, a que los aros coronen su crecer, a que los globos encendidos nos trasladen su sentir.  


  •  Estamos ante una escenografía depurada que la artista ha sabido captar para que la construcción corresponda a un canto irradiado, a una visión receptiva de lo que plástica bien concebida fertiliza sobre el valor de las raíces nunca acabadas de evocar. 

Amé la primavera, temí la muerte:
hoy la noche del alcohol es todo lo que queda
y la mosca vuela en torno del retrete.
(Leopoldo María Panero) 

GUSTAVO DÍAZ SOSA (1983) / HUÉRFANOS DE BABEL


  •  Por este blog ya ha pasado el cubano DÍAZ SOSA porque es un artista que como decía Paul Valéry, nos vuelve apasionadamente curiosos de su íntimo y verdadero pensamiento. En esta  ocasión lo traigo a colación como reconocimiento a su nueva exposición en la galería BAT Alberto Cornejo en Madrid. Y es que su creación plástica es por sí misma una respuesta intransferible y única desde el punto de vista de la representación, y una conjura desde la perspectiva de la condición humana.      


  •  Los espectadores, sin darse cuenta y elevados desde su atalaya, parecen que son los que tiran del hilo del poder sobre esos hombrecillos sin percibir que son su reflejo, que son sus vicisitudes de siervos y oprimidos en esta sociedad turbia, de negros y densos nubarrones . Los espacios en los que se encuentran, están cruelmente y al mismo tiempo irrisoriamente reducidos a una naturaleza carcelaria, eclesial, inquisitorial (vemos los reos de autocrítica incluso), en el que se esparcen esos cuerpecillos negros, devorados por su propia impotencia y carencia de comprensión. Están condenados a ser antítesis, las tesis se las han quedado los de siempre.       


  •  Desde luego, la configuración, con esa paredes descacarilladas y tenebrosas, no puede alcanzar una mayor equivalencia entre el acto y la materia, entre el prodigio desbordado y esparcido y el sentido. Y termino con unas nuevas palabras de Valéry en lo de que el hombre que se mide a sí mismo y se rehace según sus claridades me parece una obra superior que me conmueve más que ninguna otra.    

Dime ahora, payo al que llaman España
si ha valido la pena destruirme
bañando con tu inmundo esperma mi figura
(Leopoldo María Panero)

BARTOSZ BEDA (1984) / NO DEBEN MIRARSE


  •  Este artista polaco, que está exponiendo actualmente en Madrid, en la galería Liebre, es todo un sinónimo de recuperación de las viejas maneras infiltrándolas de nuevos modos. Por este blog han pasado muchos retratos, incluso autorretratos de determinados autores, y todavía puedo asegurar que esa temática existencial y artística no está acabada.  


  •  En este caso BEDA nos ofrece otra clarividencia plástica y facial de lo que son sombras, centelleos, espantos, temores, locura y delirio. No acaban de ser máscaras pero sí exploraciones. No acaban de conferir almas pero sí espíritus. La acritud del tiempo queda grabada y la acritud de la vida también.


  •  Obras que la densidad cromática les da el cuerpo necesario para que nunca desentrañen el olvido ante la muerte, y esa masa informe que les rodea y les significa les coloca en la posición del espejo que se ha roto por lo ajado que estaba. Son nuestro reflejo y no hay forma de taparlo. 

Muerto amor al lado mío yace
parecido a las heces en que nace.
(Leopoldo María Panero)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...