FERNANDO HALCÓN (1969) / ¡A RECOGERSE!

 

  • Al andaluz HALCÓN, desde que nació, nunca le llamaron al orden, ni a la desmaterialización, ni a la descontrucción, ni al estoy pero no me ves, ni a lo mínimo de lo mínimo, ni al objeto encontrado en la calle, etc.    
  • Sí supo que el collage es la presencia simultánea de materiales y procedimientos heterogéneos en la superficie pictórica, y que una buena práctica del mismo (Martha Rosler) consiste en forjar contradicciones, en poner juntas cosas que no van juntas pero que, de alguna manera, están conectadas. 
  • Si a eso sumamos una capacidad del dibujo bajo máximos, estaremos ante una obra que envuelve nuestra mirada en una visión de múltiples significados que suman y redoblan, y que tienen en la imaginación puesto el ojo y la expresión en un mundo que ya no cuenta ni como subversivo. 
Y en cada dulce flor de sangre inerte

la muerte va con piel de sal entrando

y entrando van las flores en la muerte.


(ÓSCAR HAHN) 

XAVIER ORIACH (1927) / GUÁRDESE DE ELLOS

 

  • Ha dicho un teórico y experto como Buchloh que se han dado y todavía se dan unas regresiones de la pintura posmoderna que son similares en su eclecticismo icónico al neoclasicismo de Picasso, Carrà y demás.  
  • Creo que al catalán OROACH nunca le han preocupados estimaciones de este orden, tan posibles como gratuitas en el marco de una plástica plural que por sí misma ya es un compromiso de presente y una continuación de futuro.
  • Su bestiario nos incita morfológicamente, con una densidad de formas y modulaciones cromáticas, a ir al encuentro de unos registros visuales que nos atraen al mismo tiempo que nos ponen ante evocaciones de arquetipos ancestrales, arqueológicos, de una edad remota.   
Cada cuerpo con su deseo

y el mar al frente.

Cada lecho con su naufragio

y los barcos al horizonte.


(Eugenio Montejo)


OTTONE ROSAI (1895-1957) / ¡CUÁNTOS SE HAN IDO?

  • ¿Hay una fuerza desconocida que actúa en el interior del artista y que representa el impulso decisivo y la instancia propiamente dicha del proceso creativo? En el caso de los retratos del italiano ROSAI es evidente que esa fuerza se trasvasa del retratado al autor.   
  • Y es implacable en la representación de estas efigies que nunca miran de frente, que siempre tienen miedo de algo o de alguien, de que su fealdad sea la ficha que les presta esa sospecha, esas indefensión ante el mundo.  
  • Todos ellos son enigmas por voluntad de su creador, y sus rostros así lo expresan y así nos lo transmiten, aunque sea toscamente, brutalmente, porque el sentido plástico va hasta quedar anclado en un fondo sin intentar rescatarlos y rescatarnos.     

 Para ser hay que tener 

siempre los ojos abiertos.


(Manuel Pacheco)

ÁNGELES AGRELA (1966) / SE APARECEN SIN MÁS

 

  • Decía Romero Brest que el artista que se conforma con refinar su sensibilidad, sus sentimientos y su fantasía, sin conectarse con los intereses de los demás, se encierra en una peligrosísima soledad, debilita el arte como lenguaje y elimina la estimación como juicio. 
  • Sin estar del todo de acuerdo con lo precedente, sí que es posible constatar que en la andaluza AGRELA se da todo lo contrario.  La suntuosidad más que aparente de estas obras es una acusación contra el prejuicio exterior, es una decoración que se rompe en mil pedazos cuando aparecen unos personajes femeninos que ha conseguido que se delaten a sí mismos y a los que están en su entorno, culpables haberlas camuflado con una capilarización grotesca.  
  • Esa modosidad pictórica encubre lo que tiene en su fondo de salvaje, de rabia y de destrucción de una identidad dada, pero que al mismo tiempo tiene un carácter icónico inconfundible, que está de modelo ejemplar en la tierra y ya no encuentra otra razón que la de ser una misma.  
Si me muero no me entierren.

Quemad mi cuerpo y el humo

gritará la libertad

hasta después de mi muerte.


(Manuel Pacheco)

 

AGNES BOURELY / NO HE PUESTO NINGÚN LÍMITE

  • Octavio Paz, en su momento, declaró que se estaba viviendo el fin de la idea del arte moderno, pero no la del arte en sí mismo. Lo mismo podemos hoy decir respecto al arte contemporáneo o posmodernista. Lo importante es que nunca muera.
  • Pero creo que a la francesa BOURELY tanto le da estas disquisiciones de salón en tanto en cuanto siga experimentando esas vivencias cromáticas que exteriorizan sus impulsos y su talante creativo.   
  • Sus anhelos son los que hacen posible la textura de esa visión interior que refleja las vivaces dinámicas que bailan a un ritmo frenético en el espacio y al albur de un azar que permite la proyección de un mundo poético en ebullición.   
 

¿Dónde duerme el pueblo de los niños?

El pueblo de los niños no duerme: está 

muerto.

(Juan Antonio Masoliver Ródenas)

NOEL MORERA CRUZ (1962) / NUNCA SIRVE DE NADA DESPEDIRSE

 

  • Alguien dijo -¿o fueron muchos?- que a través del espíritu del arte ha de estar enlazado todo con todo -o nada con nada, añado, que también es algo-, y han de superarse los límites y las especializaciones. 
  • Y en la obra del cubano MORERA ese todo superado es una visualidad angustiada, ilusa, tramposa, irónica, derrotista, que disfruta o padece confundiendo los términos, enmarcando un prontuario plástico que desde la arena lanza besos o maldiciones.
  • Una figuración que no encuentra más acomodo que el reubicarse constantemente, que desfogarse en distintas gamas cromáticas, en diferentes motivos, en experiencias provocadas al azar de una isla que ya no sueña consigo misma.


No amo a mi patria.   

                                                           Su fulgor abstracto                                                                                        

es inasible.                    

Pero (aunque suene mal)

 

daría la vida                    

por diez lugares suyos,    

cierta gente,                    

                       puertos, bosques, desiertos, fortalezas,

                      una ciudad deshecha, gris, monstruosa,

  varias figuras de su historia,

montañas                            

     -y tres o cuatro ríos.                 



 

(José Emilio Pacheco)             

                                                                                                                




FRANCISCO LEDESMA / UNA FRAGANCIA QUE NO MARCHITA

 

  • Cuanto más sutiles se hacen las percepciones, hasta llegar al pensamiento y a las fantasías, tanto más están enlazadas con toda la gama de posibilidades, que se abren al artista como un mar de alegrías y llantos.   
  • El mexicano LEDESMA, en la expresión de la idea que hizo propia, sólo elige para sus obras las formas, las configuraciones, la pluralidad cromática, que, como a Kandinsky, le son espiritual y plásticamente afines.    
  • Al final del hacer, aparecen microcosmos líquidos, fluidos, burbujeantes, en movimiento, fraguándose como construcciones en un espacio flotante, con una identidad cavernosa, irisada, biológicamente centelleante.
Estamos solos en la vida

y en la muerte, solos en el jardín y en el alba,

nos rondan animales,

el tigre, pez espada.


(Giovanni Quessep)

STEPHEN DILLON / NO ME MIRÉIS

  • La presunta naturaleza del hombre, que tiende a reconocerse en estas cabezas, ha sido recompuesta y rota cien veces a los largo de la historia. Aunque bien podrían haber sido muchas más. Y seguramente seguirán partiéndose y rehaciéndose. 
  • Pero para DILLON, en estas esculturas de cerámica, es que la testuz revierta a su condición primitiva, aborigen, a su pureza tosca y ruda, con un cromatismo simbólico de lucha por la tierra y la supervivencia.  
  • Su visualidad no responde a la iconografía de seres sensibles, sino a los de una existencia que se protegía erigiéndose ellos mismos como ídolos de muerte, que se veneraban colectivamente y no cejaban en su combate panteísta.  

 Todo lo que está herido hiede

Todo lo incompleto hiede

El hedor es terror


(Rodolfo Hinostroza)

JERZY PIWOWARCZYK (1938) / NO ME PUEDO MIRAR AL ESPEJO

 

  • Para el artista lo interior tiene que llegar a ser exterior, pero una vez materializado, lo externo tiene que llegar a ser interior para el espectador. En ambos casos hablamos de realidades objetivas y subjetivas. 
  • En estos retratos del polaco PIWOWARCZYK se acabó lo diversa y falsamente acondicionado y cómodo, pues, como dice Ernst Block, todavía hay azar, penas, bastante fatalidad y ningún brebaje contra la muerte. 
Por tanto, en todo estos rostros no hay una reproducción de hechos sino de procesos que se van produciendo en nuestra constitución física y psicológica al compás de los tiempos, de las vicisitudes, de los infortunios y epidemias, de los fracasos, de las huidas, de las desesperaciones, de las angustias y al fin a la muerte venceremos.
Toda la humanidad pertenece a un solo autor y es un solo volumen (John Donne).


(Roa Bastos)

MATIAS ERCOLE (1987) / VISIONES QUE ME DESLUMBRAN

 

  • Tarabukis fue muy claro:
  • La forma de una obra de arte se deriva de dos premisas fundamentales: el material o medio por una parte, y por otra la construcción a través de la cual se organiza el material en un todo coherente para que adquiera una lógica artística y un sentido profundo. 
  • Así es como el argentino ERCOLE conduce su creatividad y labor organizadora hasta que el resultado cobra una percepción que se concreta en la apertura de una manifestación devastadora de la visibilidad de un ente y entorno naturales.  
  • Su dibujo encarna unas construcciones plásticas muy estructuradas en las que lo lineal se pierde en su propio laberinto e intensidad fragmentado el espacio, ocupándolo por entero, proporcionándole el ensamblaje que requiere, desembocando en el enigma que al final contribuye a despertar y cuya investigación queda al albur de la mirada.   
Y arrojaré al estanque de los sueños

todo recuerdo


que no sea la flor que abre en las aguas

otra esperanza.


(Antonio Carvajal)

OLIVIER CARDIN (1952) / DESDE EL PASADO HACIA EL PRESENTE

 

  • Wölfflin mantenía que la caracterización del cambio de estilo no se busca en lo formal, sino en los factores expresivos espirituales, los que corresponden a una situación cultural y un sentimiento determinado.  
  • Hasta se ha llegado a decir que el lenguaje de las formas técnicas no es más que la máscara de la obra propiamente dicha. No es cierto en ningún caso, el francés CARDIN lo desmiente a través precisamente de una obra que arma su identificación estilística en su percepción y aprovechamiento pictórico -¡y quién no!- de ciertos nombres del pasado.  
  • Y no lo hace en vano, aunque puedan tacharlo de continuista y hacedor de síntesis, asociaciones y combinaciones. Al final del recorrido plástico, se descubren armonías y acordes que suman y no restan, que significan y revelan. 
Sin los caprichos del agua

ni la brusquedad de la sangre

fluye el vino.


(Eduardo Mitre) 

ANTON RÄDERSCHEIDT (1892-1970) /NO ME LLAMEN DEGENERADO, POR FAVOR

 

  • Parejas largas y estilizadas, hieráticas, desnudas, vestidas y hasta pintadas. En posiciones enfrentadas, o de espaldas o de frente. Seres de distinto sexo y que parece que su naturaleza les hace no reconocerse si no es manteniéndose ensimismados.    
  • Para el alemán RÄDERSCHEIDT la configuración plana de colores sobrios engranados como un espacio geométrico y sin alterar la perspectiva, es el medio de dar mayor fuerza a su expresión, a su relato mínimo de representación y máximo de comunicación.    
  • Los secretos nunca serán desvelados, los orígenes de los mismos tampoco, y el silencio cubre las figuras con una densidad psicológica que convierte la vida en un trance que no augura más que un destino a punto de ocurrir. Sus significados son los nuestros, aunque todavía sigamos arrancándalos de su hermetismo. 
Los mayores acontecimientos tienen a veces orígenes  muy modestos y hasta ocultos.


(Roa Bastos)

ANDRÉ HEMER (1981) / SON LAS ENVOLTURAS DE LAS NINFAS

  • La estructura de la superficie pictórica de estas obras del neozelandés HEMER es una síntesis fulgurante que encuentra en la búsqueda de una plasticidad máxima la causa de su existencia.    
  • Son como fragmentos silvestres que se desnudan conforme a la sensibilidad de un cromatismo cuya amalgama evidencia su identidad abstracta única y lírica, en un todo que ensalza su dimensión con los acordes de unas formas polivalentes. 
  • Aunque delatan un preciosismo que resuena en los brillos e irradiaciones que imprimen el nexo de su materialización, su construcción lo compensa con una magia que se encadena a los ámbitos de nuestra visión sin una reflexión previa.    

 Estoy sentado frente al muro blanco

esperándolo todo y obteniendo

todo de cuanto es nada en su blancura.

El muro que es desierto de mi alma.

El muro que es desierto de la luz.


(Antonio Colinas)

KEIKO SATO (1957) / VERSIÓN DE UNA TIERRA QUE YA NO ES LA MÍA

Dice Gerard Vilar que el significado de las obras de arte cambia en el curso de la historia porque los tres mundos (objetivo, social y subje...