Al fijar nuestra vista sobre ellos nos desconcierta en un primer momento su masa perfectamente organizada y estructurada para realizar su función, factor decisivo de eficiencia y eficacia en la planificación industrial. Después, cuando ya más atentamente contemplamos su conformación, nos maravilla la articulación de todos sus elementos, su orquestación en un conjunto integrado con la misión de configurar un catafalco o monumento funerario donde reposasen las alienaciones de una humanidad exhausta de tanto aspirar el espejismo de lo fértil.
Es una belleza monolítica que convierte la conmemoración en lamento o en loor, o en ambas, o en una dialéctica de movimientos, de tensiones, entre la celebración visual individual y colectiva, llegando siempre a una conclusión, perversa, pero conclusión y al fin y al cabo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario