PETER DOIG (1959) / ESPECTROS

  • La dimensión de los espectros fragua con el convencimiento de que su naturaleza plástica los hace físicamente puros aunque solitarios.
    • Es más, se significan porque son ambivalentes, no imitan pero sí suscitan y se mantienen estáticos mientras con nuestras miradas intuimos la fuerza inconmovible de su esencia.

      • Este artista escocés, viajero desde lo gélido hasta lo cálido, hace visible la propia fuente de su imaginación con la perspectiva de la condición peregrina que le rodea. No se permite trucos ni artificios, la tonalidad es el vehículo que transporta espíritus en un proceso que sin ser una pesadilla es el caudal de acercamientos y confluencias.


        • Si tenemos que deambular con ellos cuando nos hayan alcanzado, hagámoslo con los ojos retenidos por la luz que exhalan a través del pensamiento.

        • Hoy es día de fin de año, amigo Humberto, y todavía estamos aquí varados, en esta esquina del Malecón que ya está cubierta de nuestras propias escamas que ni siquiera sirven para revestir de añoranzas una tela.




ALEXIS AMADOR (1978) / FICCIONES

  • Referencias entrecruzadas desembocan en errores de identidad inexplicables. Un azar que nos deja un títere pero con dos cabezas. En mi post "Pateras" atribuí la obra que allí se exponía a un Alexis que creí conocer pero que no era. Ahora sí estoy seguro. Quede, pues, esta observación y aclaración a modo de inventario. El artista ya me ha perdonado pero yo no he tenido esa conmiseración conmigo mismo. Y apunto más alto y en el centro al señalar que la estatuaria creada por él y que nos invita a considerar es un juego entre la ficción y la vida.
    • El impacto visual no oculta su propia filosofía plástica al plantear una ocupación del espacio por unos iconos cuya reverberación desata imágenes del destino impredecibles y que tienen al azar como uno de los elementos de ese juego que nos alimenta de asombro y miedo. La ejecución mediante el empleo de diferentes materiales se amolda perfectamente a los propósitos de ese plan.

      • Son ficciones que hacen de la alegoría un encuentro vivo con la sardónica angustia, ese regusto final, que se desprende de ellas, que delatan sombras y huellas innombrables en nuestra mirada, que se quedan un instante fijas y ya no quieren irse, que pueden formar parte de rumbos no trazados que confían en que vayamos a través de ellos. ¿Qué es lo que nos esperaría entonces? Quizá este versátil e imaginativo artista ya lo está perfilando en su próxima producción.

    • Amigo Humberto, acaba el año y no hemos pasado de ser sombras. Este Malecón no quiere iluminar a nadie más que a él mismo, y encima somos nosotros los que con nuestras velas le proporcionamos la luz pues él es incapaz de mantenerlas encendidas. La fatalidad está ordenada y decretada y la sequía perenne calará en nuestros cuerpos. Que sea lo que haya de ser.





ROMÁN VALLÉS (1923) / MAGNETISMOS BIOMÓRFICOS

  • A mí me parecen talismanes o amuletos que aparecen en las desidias de unos orígenes que se resisten a ser entes puramente físicos.

  • ¿Cómo ha conseguido el artista español Román Vallés sacarlos a la superficie? No lo sabemos ni se lo vamos a preguntar, ni tampoco es necesario. Hay una transmutación de la materia y del color, de las formas y texturas que roturan la superficie, la siembran de semillas genuinas y aguardan la purificación porque ella es la única que puede potenciar el pálpito plástico hasta su fermentación.

  • Lo biomórfico de estas obras surge como una presencia benéfica, encantadora y soñadora, que nos brinda a la mirada la visión de un objeto dotado de cualidades y propiedades que hacen del misterio de su génesis una legitimación estética de lo ejecutado y percibido como una maravilla tectónica.

    Amigo Humberto ¿cómo se te ocurre seguir el ejemplo del pintor norteamericano Donald. K. Hoster, que envió a una exposición oficial en Los Angeles un cuadro hecho por una docena de gusanos puestos sobre la tela después de empaparlos de pintura? Pues a mí me lo han aceptado, me contesta, porque en lugar de gusanos había utilizado unas urracas jineteras.



ALEXIS AMADOR (1978) / PATERAS

  • Atestados en una góndola ruin que planea sin rumbo hacia horizontes donde no les esperen fronteras, huidos de la sed seca y de la miseria encadenada a la muerte, están olvidando el sueño.

  • Sobre nuestras cabezas de espectadores se instala una visión redentora que no quiere irse, pues ha llegado y cumplido todos los trámites, tal como nos asegura el artista español Alexis Amador (¿cuál de ellos, porque uno me ha dicho que él no es el autor?) el cual, no obstante, teme el posible retorno o el extravío ciego, o aún peor, el absoluto fin.
  • Y es cierto, ya que estos seres indefensos se estrellan contra un muro y se han convertido en piedra ante la espera imposible, solución buscada por el autor para infligir la profundidad adecuada a una obra que cuelga como espada de Damocles sobre nuestra mirada.
  • Demasiado visibles para unos ojos, orfandad para otros, es una plástica visual que hasta denota una invulnerable belleza libertadora.


  • Amigo Humberto, le digo, ya no es hora de dedicar rezos a los vivos, debemos dar sepultura a los que están muertos y todavía no lo saben. Y nos acabamos el ron escrutando la maldición de la bahía.


CÁNDIDO MONGE / EL HOMBRE DEL HIERRO

  • A la hora de desechar quimeras inexistentes y rastrear lo sólido, he de regresar a él, a Cándido, el artista de Paracuellos, escultor e incipiente pintor, que al pasarse las veinticuatro horas del día en el taller masticando hierro, probando su fiabilidad, buscándole la veta anímica, la expresión fugaz pero imperecedera, no vacila en la persecución de la huella de lo hallado hasta que toma la forma que ambos previamente han conjugado de mutuo acuerdo.
    • Si la obra adquiere rasgos es que hay un continuo azote de imágenes ondeando como siluetas aéreas. Si la creación es montículo, armazón, estructura o entramado, reviste el relieve de un yunque, la talla de un ídolo o tótem adivinando señales o una cruz simbólica que bendice los espacios que genera en su entorno.

    • Es un hacedor incansable en la construcción de talismanes férreos que queden como frutos de extensiones que necesitan habitarse con la dureza de un elemento primordial, con la verticalidad de su condición ilimitada.

    • Son los volúmenes que al cruzarse en nuestro camino imprimen fuerza y energía a la superficie que pisamos, a la dimensión en que existimos , y en ellos laten designios que ofrecen una función redentora. Y así debe seguir siendo.

    • De mi amigo Humberto no he recibido pistas y contraseñas. Debe andar a la busca de pateras turbias que no se hundan nada más zarpar. Pero no las encuentra y no hace más que desesperar.



ANDRÉ BUTZER (1973) / NO VAMOS A CORRER

  • ¿Estos muñecos, mitad monigotes mitad monstruos, son su propia referencia o la angustia deformada de no serlo? ¿O el descrédito de una realidad que nos parece ajena y ante la cual nos dan ganas de salir corriendo? ¿O simplemente estamos ante los claroscuros de una epidermis que compartimos?
    • Quizá lleguemos a concebir nuestra estupefacción porque la fealdad y el horror se describan como una deriva de nuestra falta de humor o de la condición de no saber faltar a la belleza. No cabe duda de que en la visión plástica del artista alemán Butzer cabe y sobra todo según las premisas plásticas de las que partamos, que no se situarán muy lejos de los confusos barboteos infantiles ante las presencias oscuras que nos aterrorizaban y de la recuperación de señales sombrías que evocan el mito.

      • Masas cromáticas impetuosas para exhibir desgarrones, trazos gruesos para la exposición impúdica de lo que sobrevive invicto en la memoria, en el gesto y en la mirada. ¡Dichosos espejos, nunca saben callarse a tiempo!


        • Hoy nos obligaron a ir ataviados. Desfilaba El Malecón investido de justicia con las faldas levantadas, botas de PVC, un tanga, un liguero y un billete de un peso. Detrás iba un toro vivo, un contorsionista orinando y unos jeremías en calzoncillos portando un féretro. ¿De dónde lo habría copiado, me dice mi amigo Humberto? De Banksy y Matthew Barney, le contesto. Ni siquiera puede ser misterioso, añado, se le adivina todo.




CECILY BROWN (1969) / EMBRIAGUEZ

  • La embriaguez cromática satura el lienzo hasta el vómito. Hay un "horror vacui" que cede total y exclusivamente sitio a lo dionisiaco, a lo báquico, tal si fuese ése el sentido del discurso narcisista de esta pintura que prefiere representarse como una naturaleza lujuriosa que oculta, más que muestra, signos humanos, siluetas, esbozos corporales como si estuviesen completamente fundidos con ella.
    • ¿Qué nos depara esta artista inglesa con su obra? ¿Quizá el retomar la coloración en su gama más aleatoria sin perder por ello un gramo de precisión? ¿Dejar a los cuerpos facilitar su apareo en un espacio en que la festiva forma, en justa correspondencia, se embriague y también fornique?

      • Los empastes densos, gruesos o livianos, cálidos y fríos, se contagian de las verdades y hallazgos del pasado y las infidelidades y alegatos del futuro, lo cual no es óbice para estimar una sobrevaloración actual del trabajo de esta pintora.

    • Mi amigo Humberto viene a todo lo largo del Malecón arrastrando un lienzo por el suelo. Cuando llega a mi vera, me dice que con todos los restos que se han adherido a él se habrá configurado la fisonomía inimitable de un derrumbe. Yo le contesto que eso ya lo había hecho Francis Alÿs en Méjico con un bloque de hielo.





J.M.DÍAZ-CANEJA (1905-1988) / PAISAJES DE REZO

  • En estos ásperos paisajes castellanos del artista español Díaz-Caneja, con quien había contraído una deuda de evocación, se contemplan los ecos de la liturgia, del rezo y la oración.
    • Sobriedad, rigurosidad, síntesis de unos segmentos monocromáticos que no necesitan de presencias ni de ausencias para otorgar plena validez a unos valores plásticos que filtran arados, procesiones y capillas.

      • Es el canto a una tierra rugosa, fosilizada, atrapada sin moverse en un tiempo que pasa agrietándola más, carcomiéndola, fundiéndose con ella para nutrirse de su propia aridez y desventura.


        • El artista, expresándola y condensándola, quiere dotarla de la libertad que debería serle concedida, lo que no ha podido ser así, se ha quedado en la visión de una grandeza ascética, orante y solitaria. La vieja Castilla que aún perdura entre rosario y rosario, entre novena y novena, entre misa, confesión y arrepentimiento.

        • Mi amigo Humberto me lanza señales desde nuestra esquina del Malecón para advertirme que hoy es la jornada conmemorativa de traidores. Yo sigo andando y pongo cara de inocente repitiendo los preceptos catecúmenos de la montaña. Confío en no confundirme porque eso sería mi perdición.



FRANK JENSEN (1956) / VENTANAS

  • Cuando nos asomamos a las ventanas esperamos ver un paisaje, una calle, árboles, edificios, gentes, pero cuando estamos ante los vanos del artista danés afincado en España, Frank Jensen, la visión ya está plagada de metáforas.
    • Cada ventanilla encuadrada en el marco del espacio vidriera es un relato polícromo, una sensación vital de lo experimentado en un momento dado, la clave para la síntesis y descripción de un sentimiento surgido en otra situación determinada. Cada obra genera una sensualidad en la mirada, una placidez que discurre por laberintos cromáticos que dan iluminación a nuestros pensamientos.

      • Es además una geometría de horizontales y verticales que nos devuelve el hecho de contemplar desde una pregunta una respuesta ya convertida en otra pregunta. No hay imagen ni representación porque se han despistado en la zona interna de la superficie, pero si un día afloran quedarán con el ánimo en suspenso ante la difuminación equilibrada y revitalizada de su propia sustancia.


        • Mi amigo Humberto y yo esperamos sentados en el muro a que las mestizas de piel clara nos conviden a miel y papaya. Les dimos el santo y seña y ellas nos devolvieron un beso de color y un suspiro. Detrás vino El Malecón que nos quiso rociar de incienso y mirra porque éramos sus feligreses más conspicuos. Siempre ha de aparecer el Insepulto con el pasado a cuestas cuando ya está más que pisado.




JOSÉ OTERO ABELEDO "LAXEIRO" (1908-1996) / ATMÓSFERAS ACIAGAS

  • En las atmósferas del artista gallego "Laxeiro" laten y se perciben la carcoma de la humedad, la corrosión del salitre, la negrura de las insondables tormentas, la devastación de los turbiones, los ahogados por las sanguinarias tempestades, los extenuados de vivir de la piel dura de la tierra, la carne arrugada y avejentada desde que nace.
    • Es una pintura que encuentra toda su identidad en las sombras, en los trazos rudos y ácidos, crueles, inapelables. Es el reverso gallego y universal, que no se ampara en doctrinas ni corrientes, bebe directamente de la vida, apurando un aguardiente amargo, siempre aguardiente y siempre amargo, que en una última exhalación explora hasta la gota final este revés oscuro y definitivo.

      • Obra que pone en tensión la perturbación que ya llevamos a cuestas y que la incrementa aún más porque su trascendencia plástica se infiltra tanto si hay sosiego como desasosiego.


        • Mi amigo Humberto y yo le dijimos al Malecón que no somos culpables. Nuestra inocencia está por encima de toda duda y por debajo de toda desgracia. Sólo somos un par de infelices que intentamos pintar lo imposible en un contorno condenado a la penumbra y a la sal, sin contar el actuar de los íncubos y súcubos de la seguridad maleconera.




EDUARDO ALCOY (1930-1987) / CAMINO DE RETORNO

  • ¿Qué hizo que el artista español Alcoy tomase el camino de retorno de la abstracción a la figuración? ¿Acaso las tres reglas del antropólogo cubano Fernando Ortiz: ciencia, conciencia y paciencia? ¿O una remembranza que esperaba la oportunidad de manifestarse?
    • Lo cierto es que se percibe una perfección clásica, rememorativa, de voluntad firme y sostenida de hallar esencias iconográficas que cual biblia plástica ilustrasen nuestra visión.

      • No escatima la depuración de soluciones y procedimientos técnicos que insuflen a la imagen toda su encarnación pictórica, que comuniquen y transmitan el hondo fulgor de una representación enraizada en la memoria del sueño consciente, colmado de las alegorías de un destino que se resiste a prescindir de estas epifanías para poder seguir vivo.


        • Por lo tanto, hay que conseguir que el violinista siga tocando eternamente y que la muerte nos siga defendiendo una vez estemos junto a ella.

      • El Malecón nos ha proporcionado a mi amigo Humberto y a mí una guadaña para que cortemos cabezas y hagamos una escultura con ellas. La hicimos pero con las nuestras una vez disecadas. Se parecía a un centauro capado y ciego recitando el Estado soy yo.






FRANCISCO LEIRO (1957)/BOSQUES ANIMADOS

  • Cuando paseamos por los grandes bosques gallegos notamos el aliento cálido de unas miradas en bruto que nos ofrecen asilo.
    • Cuando después vemos en la calle esas criaturas de la montaña esculpidas por el artista gallego Leiro nos quedamos absortos en una contemplación que nos permuta imágenes inalcanzables.

      • Lugrís encontraría un motivo más y una nueva energía para terminar el viaje alrededor de un océano forestal o de una vida, al fin y al cabo, cuando se trata de Galicia, es lo mismo.


        • Estas efigies ya no huyen de nosotros, nos amparan y protegen, y nos comunican que no debemos desesperar si queremos encontrar el lenguaje preciso para dialogar con ellas, del cual lo verdaderamente importante es la compenetración con la visión, la magia escondida de ambas miradas, la que escruta y la que habla.



          • Hermano, me dice mi amigo Humberto cuando nos vemos en El Malecón, el ron, hoy, se había agotado. Sólo he traído una mezcla de cerveza, champú e insecticida, y para comer rebanadas de pan blanco untadas con betún. Podría haber sido peor, le contesto.





ERIC HOBSBAWM/A LA ZAGA

  • Eric Hobsbawm, reputado autor y especialista, sostiene la tesis de que las artes visuales en el siglo XX han llegado a su término o culminaron en un fracaso, tanto da.

  • En primer lugar, por sus limitaciones técnicas ya habían agotado sus principales recursos de tal índole. Y en segundo lugar, con su ruptura con el pasado a partir de principios de siglo se había embarcado en un viaje hacia ningún lugar, su lenguaje era incomprensible y ¿qué podía comunicar? Eran unos actos tan empobrecidos que necesitaban palabras, comentaristas que los explicasen.
  • "En síntesis, cualquier cosa que quisiera hacer la vanguardia pictórica o era imposible o se podía hacer mejor por algún otro medio".
  • Por eso, desde el movimiento "pop" ya sólo quedaba levantar el acta de defunción, de lo que se encargó el retorno del arte conceptual (tener ideas aunque no sean ni buenas ni brillantes) y el dadaísmo.
  • Yo deseo dejar constancia de mi modesto desacuerdo -no soy ninguno de los llamados expertos- a pesar de estas brillantes reflexiones- porque cada día veo un arte que puede ser igual o similar en la apariencia y en los medios pero que no lo es, siempre hay algo nuevo o viejo renovado. Es como decir que por lo que respeta a la novela ya se ha escrito todo, que ya no hay nada más que narrar, lo que no es cierto. Por el contrario, se escribe más que nunca, por lo que lo literario continúa y continuará. También la pintura y la escultura, de eso no me cabe duda.
  • Reproducciones de obras del artista español Francisco Mateos y del pintor cubano Orestes Castro.




DARIO URZAY (1958)/DESENMASCARAMIENTO

  • El color descubre sus propósitos, pues ya está harto de estar enmascarado o disfrazado. Las máscaras ya no le sirven de tanto utilizarlas y las formas de antes han perdido su autenticidad por haberse embozado excesivamente.
    • Ahora toca manar, fluir, desplazarse, propalarse, reproducirse en un apogeo resplandeciente, mostrar su alcurnia y su linaje, su árbol genealógico.

      • ¿Cómo lo llegó a entrever así el artista español Darío Urzay es una conjetura que él ya se encarga de guardar para sí? Hace bien. Ha rasgado las cortinas y ha hecho que el sentido cromático que como espectadores presentimos lo sepamos percibir. Tal es la índole de su creación, cuyas propiedades tiene una armonía naútica, de mares polícromos submarinos en los que sumergirse para fortalecer el conocimiento y la emoción.


        • Cada cinco pasos El Malecón nos detiene a mi amigo Humberto y a mí, nos cachea, nos arenga y luego nos deja ir. Cuando llegamos a nuestra esquina ya somos unos seres patéticos a los que la penumbra ha olvidado.




BERNARDÍ ROIG (1965) / METAFÍSICA IMPOSIBLE

  • Resina de poliéster, fluorescentes, hierro, metales conforman la medida de un cuerpo humano de tamaño natural. Está preso de sus elucubraciones sobre el ser en sí, ensimismado en la simulación metafísica de su evidencia, y por esa razón se pone a prueba, se cuelga con los libros que le instruyen y le engañan, deja que un madero le atraviese y le cuelgue de la pared, se asoma a la ventana.
    • No hay respuestas porque no pueden conferirse como tales, únicamente tiene que haber la representación antropomórfica de las preguntas a través de un espacio desnudo que sirve para congelar la reflexión, dejarla helada y vacía.

      • Si el hombre es un misterio, tal como lo plantea el artista mallorquín Roig, hagamos un clon estético que funcione ante nuestra mirada como el molde que permita penetrar en sus actitudes, gestos, movimientos, deseos, a fin de que nuestra identidad irrumpa desde otros presupuestos, sobre la base de una comprensión plástica incardinada en nuestra memoria activa.


        • Podría ser el campo de acción de un ideario que entre contemplación y reacción establece un motivo del existir conjugado con la fisonomía del seguir viéndonos como fruto del azar, del tiempo o del sueño de la razón.

      • Desde esta azotea nos libramos de la llamada del Malecón para asistir a una catequesis colectiva. Pero estamos a pan y agua porque no ha habido venta. Y el lienzo llora y el pincel se afana en manejarse él mismo. Malos tiempos para la plástica y oscuros para la estética. ¿Tendremos suficiente excremento?






MARTA PALAU (1934-2022) / CONGREGACIONES DE FUEGO

La catalana PALAU, recientemente fallecida, ha estado envuelta en los orígenes de una cultura autóctona y ancestral americana que ha marcado...