MANABU BABE (1924-1997) / NO HE PERDIDO EL AURA
La idiosincrasia del color reúne en su lenguaje todas las fisonomías y relatos posibles, expresa las circunstancias felices e infelices de sus vicisitudes y sus orígenes.

Es el caso de la obra del japo-brasileño BABE, en la que deja de manifiesto que la exteriorización y quehacer de su pensamiento capta las distintas gamas y nomenclaturas cromáticas como núcleos imperecederos.

Su hacer es intenso y al mismo tiempo cargado de una poesía que señala el predominio plástico de la urbimbre sutil que planea sikenciosamente sobre toda su producción.

Todo el tiempo sucede mucho más en nuestro interior de lo que estamos dispuestos a expresar.
(Thomas Nagel)
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