Decía Eugenio D´Ors que el ver no resulta un tal fácil negocio como la gente se imagina porque no se comprende sin ver, pero tampoco se alcanza visión sin comprensión. Y si es así, cuando, como espectador, estás ante la obra de Olmo que acaba de exponer en la galería Star de Madrid, la mirada es visión y comprensión.
Este artista no traspasa fronteras ni otros ámbitos, confía plenamente en el interior de los propios, en los que se mueve retando día a día la forma de una existencia, multiplicándola desde diferentes trazos biográficos, pues si en el principio era el verbo, ahora es la sintaxis cromática, su lenguaje y significación. Y ahí encontramos claves, coloraciones, tonos, gamas, gradaciones, texturas que nos hablan desde el sonido que emiten para que encuentren nuestro eco y sintonicen con él.
Paulatinamente su vocabulario se nos hace accesible, nos traslada a la mirada el significado y espíritu que hay dentro de cada una de ellas y hasta nos proporciona explicaciones sobre cómo podemos percibir la sensualidad que contienen. Y no dejamos escapar esa oportunidad, son únicas y nunca habrá otras pues todas son distintas.
- Mi amigo Humberto me pone ante la vista el retrato de una rata maleconera que no me convence nada. Incluso la tal rata que le había servido de modelo se pone a chillar ante la pintura, ante lo cual le dije: este animal es mejor crítico que tú. Y por esa causa El Malecón nos castigó a bañar al roedor durante toda la noche.
Un breve paseo por obras y artistas que infunden otra forma de mirar. Es una aproximación cuyo deseo es provocar otras emociones más íntimas y cercanas si cabe.
Wikipedia
Resultados de la búsqueda
5 de diciembre de 2009
JOSÉ MANUEL OLMO / EL OBJETO DE VER
4 de diciembre de 2009
FRANCISCO AYELO RUIZ / LAS FORMAS DEL ENIGMA
Decía Jean Baudrillard que acaso la tarea del creador sea la de intensificar el carácter enigmático del mundo, poblarlo de sombras y sueños, extraordinarias apariencias y desconcertantes simulacros.
En la obra del artista español Paco Ayelo, inoculado por tal tesis, se ha enrocado el núcleo del enigma, el cual exterioriza desde sí mismo a partir del momento en que se ha producido su captura según las secuencias de formas simbióticas que a través de su multicolor tegumento alcanzan su lugar en el espacio, lo cimentan y después viven dentro de él a base de intercambiarse símbolos y sueños.
Gravitan sobre nuestra mirada con la que quieren verse y aparecer como si fuese un espejo que reflejase sus ideogramas cromáticos, sus esencias plásticas, su exuberancia pictórica. Exhalan el aliento de lo presente verídico como una experiencia que ilumina hasta dejarnos percibir y sentir la realidad que nos muestran como una naturaleza fiel a ese misterio del que siempre serán sus propios adeptos y creyentes.
- Amigo Humberto, ante El Malecón únicamente nos cabe la invención de utopías que él crea posibles y nosotros imposibles, pues así podremos escapar por los túneles que unirán unas a otras antes de que se inunden. Pediremos a los tritones que nos transporten a sus cuevas y aprenderemos a pintar con sal y alimentarnos de la sangre rosa de las nereidas y ondinas.
3 de diciembre de 2009
JAIME BEGUÉ / PIEDRAS LAUREADAS
¿Jaime Begué, el artista leridano, escogió la piedra porque es un símbolo del ser, de la cohesión y la conformidad consigo mismo? ¿O porque constituye la primera solidificación del ritmo creador, la escultura del movimiento esencial y la música petrificada de la creación? Él nunca lo ha dicho ni yo se lo he preguntado.
El hombre, en su fetichismo lapidólatra, tal como lo profesaban los antiguos habitantes de Creta, le añadían algún atributo por considerarlas sagradas, llegando a pulirlas y vestirlas.
- Lo que sí es cierto es que Begué no tiene otra opción que hacer y oficiar de hechicero cuando elige las piedras, las singulariza y las erige en un interlocutor nigromante, consciente de que saben expresarse, sentir, mentir y rebelarse. Él no se permite ninguna intransigencia con ellas pero tampoco una tolerancia que niegue sus fines, pues sabe que son moradas de los dioses, emblemas divinos, portadoras de castigos para aquellos que puedan amenazarlas.
Sin embargo, el artista, que las conoce muy bien, ha intuido y respetado su espíritu vanidoso, un espíritu que quiere manifestarse y por eso le están exigiendo a ese mediador que utilizan de escultor, que extienda la visión de su aura, ya sea en forma de aureola, de hálito, de soplo o céfiro. Y éste así lo lleva a efecto para su mayor gloria aunque le signifique no ser parte de la misma.
Por tanto, esta prodigiosa compenetración entre autor y obra infunde a los elementos formales un halo, un cerco de luz, un resplandor que alía lenguaje y objeto en un deseo ferviente y vehemente de que se produzca una absorción visual y así, de esta manera, sea reconocida su entronización y exaltación como talismán o fetiche. Y como tal se ha cumplido.
- Amigo Humberto no me cuentes más historias y recuerda lo que dijo Aldous Husley: "la experiencia no es lo que le sucede a la persona, sino lo que hace la persona con lo que le sucede". Y tú, con un solo ojo despierto, deshaces lo que ha hecho el dormido, y así consigues que El Malecón nos mire con sus pupilas malintencionadas.
- Lo que sí es cierto es que Begué no tiene otra opción que hacer y oficiar de hechicero cuando elige las piedras, las singulariza y las erige en un interlocutor nigromante, consciente de que saben expresarse, sentir, mentir y rebelarse. Él no se permite ninguna intransigencia con ellas pero tampoco una tolerancia que niegue sus fines, pues sabe que son moradas de los dioses, emblemas divinos, portadoras de castigos para aquellos que puedan amenazarlas.
2 de diciembre de 2009
MODESTO CIRUELOS GONZÁLEZ (1908-2007) INFIELES
¿Somos infieles con nuestra morfología? ¿O estas nuevas anatomías llenan infinidad de vacíos espirituales? No engaña a nadie el artista español Modesto Ciruelos. En su pensamiento se incardinaba un reflejo figurativo que gozaba de la plasticidad del ser no siendo.
Y esos retratos del no ser se desnudan en tonalidades lóbregas mediante su desmadejamiento o su encuadramiento cúbico del que son portadores y semblanzas.
1 de diciembre de 2009
SALVADOR SORIA (1915) / INTEGRACIÓN
La materia se deshace y se destruye y cada pedazo toma camino del exilio. Han sidos desposeídos de su naturaleza en esa ruta de no retorno y se encuentran sumidos en la confusión y el desorden.
El artista español Salvador Soria los va buscando y localizando con denuedo y obstinado empeño y ya en su poder la madera, el cinc, el latón, las limaduras de hierro o cobre y demás ingredientes físicos, no sólo los salva de una muerte anunciada y se compadece de su sufrimiento sino que igual que Dante, crea con ellos una vida inmensamente bella y sutilmente simétrica, con una gran riqueza de significados telúricos y simbólicos.
Es decir, que urde una lírica de integración en un proceso que halla lo polimorfo como el medio de explotar la buena fortuna visual y plástica y derrotar a la contraria, renovando así su naturaleza y haciéndola visible en su nueva constitución, con lo que al final han sido convertidos y formarán parte de la epopeya artística contemporánea.
30 de noviembre de 2009
LUCIO MUÑOZ / EL SOPORTE ALEATORIO
John Berger decía que es el hecho de ver el que establece nuestro lugar en el mundo que nos rodea. Si eso fuese así, Lucio Muñoz, el gran artista español, vio ese sitio en la génesis y crecimiento del retablo de madera, sobre el que vierte semblanzas y hechos en signos agrietados, pústulas enquistadas, úlceras amargadas, cicatrices sin fin. También costras y abscesos que construyen diagramas vitales.
Es un léxico que reclama una historia iluminada entre claros y oscuros, entre tonos solitarios y modulaciones melancólicas. Y que nos exhorta e induce a compartir experiencias y vivencias sensoriales, pues la contingencia de la que se constituye también es la nuestra desde cuando imberbes manoseábamos con nuestras manos los rudimentos corpóreos y volátiles de la materia sin saber desentrañar su alma resignada.
Es la fumigación de un estilo que se se postula como defensa de lo visible e invisible, que plasma las conjeturas y consistencias de una naturaleza encarnada en una simbiosis que nunca dejará de ser tiempo recobrado y continuado.
Mi amigo Humberto está pintando un submarino con sal, pimienta, plátanos, chinchetas y óleo. Cuando lo tenga terminado podremos ocuparlo y viajar por todo el mundo sin que El Malecón no los pueda impedir. Y sin olvidarnos de llenarlo de ron.
28 de noviembre de 2009
ENRIC PLANASDURÁ (1921-1984) / DANZA DE LOS COLORES
Mi conciencia no puede exiliarse, pero si eso fuese posible sería para arraigarse en lugares policromos como los que propone el artista español Planasdurá.
- En esas comarcas no hay nada escrito y tampoco lo necesita porque son terrenos en los que los tintes alambican una naturaleza fértil y extremadamente sensible.
- Y ya nunca podremos decirles adiós, se han quedado fijadas a nuestra retina, a la que la seducen con su fantasía y ensoñación.
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