La deformación de lo real acaba siendo la formación de otra realidad, como la que intuye el chileno EBERHARD, que deja de estar escondida.

Expuesta actualmente en la galería Orfila de Madrid, la obra de este artista vislumbra lo que es una fisonomía plástica que se articula unitariamente en fragmentos que se conciertan unos con otros, tal como está concebida.

Así es como se produce ese ensamblaje que transita entre la geometría, la abstracción y el collage, calibrando un sentimiento espacial que cromática y densamente se funde en una visión reencarnada.

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