25 de enero de 2010

YVES KLEIN (1928-1962) / AZUL

  • Cuando se habla de este artista francés, desaparecido muy joven, se hace referencia a un sentido especulativo ligado a la trascendencia y la innovación técnica, sin obviar que ese azul ultramarino intenso lo registró comercialmente como IKB (Azul Klein Internacional), es decir, como marca de su ámbito estético personal y maestro de la época azul.
    • Los ingredientes de esta propuesta plástica están centrados en una saturación de color, el rodillo (quizá fuera el primer autor en emplearlo) y una nueva resina sintética en tono mate.

    • Su fascinación por el color azul le vino a través de Heindel, el cual lo proyectó como un sin límite, un vacío en el que la unicidad divina prevalece.

    • Muy influenciado por el rosacrucianismo, aspiraba a que su obra fuese espíritu y no materia, una creación evanescente que no permitiese a la mirada más que situarla en una dimensión fuera de superficie, y con ello convertirla en un fenómeno de contemplación pura.

    • No obstante, la formulación final, objetiva, no se esfuma ni se desvanece, es una presencia que resplandece y de la queremos servirnos para adentrarnos e impregnarnos de ella.

    • Se trata de vernos en esa aparición, figurarnos parte de la misma, con el fin de sentir otra piel y hasta otra naturaleza, si bien Duchamp dijo que esa pretendida espiritualidad del arte como droga quizás sea útil y muy sedante para algunas personas, pero como religión no llega ser siquiera tan buena como Dios.


      • El Caribe es blanco
      • El Caribe es marrón
      • El Caribe es negro
      • que resplandece
      • un pasado que acusa
      • un cuerpo
      • que baila de dolor

      • (Denis Henriquez)




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